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08/11/2022 :: EE.UU., Nacionales PP.Catalans

Nunca encajó bien: la clave de la brillantez de Mike Davis

x Jon Wiener
En la continuidad, el refrescante y revolucionario marxista encontró esperanza para "los jóvenes de color que son el futuro de Los Ángeles"

City of Quartz [Ciudad de cuarzo, Lengua de trapo, Madrid, 2003], la obra maestra de Mike Davis, resultó algo notable en muchos aspectos, y no fue el menor de ellos la foto del autor, que se convirtió en centro de la reseña de la revista The Nation. En ella escribió Marshall Berman que Mike parecía "un peso ligero envejecido y destruido" que "no desea tener compañía". Berman confesó que la foto le había disgustado tanto que el libro "estuvo en mi mesilla de noche semanas enteras" antes de empezar a leerlo. Así comenzó la ambivalente carrera de Davis en las trincheras intelectuales, declarando su independencia al desafiar la convención de la cálida y acogedora foto del autor.

Cuando llegó a leer el libro, Berman lo encontró "apasionante y original", "marxista de una manera refrescante y arcaica". Por "arcaico", Berman quería decir algo concreto. Era la época de la teoría postmoderna, cuando Fredric Jameson arrasaba en el mundo académico de izquierdas con su ensayo de 1984, “The Cultural Logic of Late Capitalism” ["La lógica cultural del capitalismo tardío"]. En él, Jameson celebraba el Hotel Bonaventure del centro de Los Ángeles como un delicioso "hiperespacio" que "expande nuestro sensorium". En City of Quartz, Mike cayó sobre Jameson, al describir el Bonaventure como una "fortaleza herméticamente cerrada" en una zona que pretende "garantizar un continuo sin interrupciones de trabajo, consumo y ocio de clase media, sin exponerse a los ambientes callejeros de clase trabajadora del centro de la ciudad", ahora vindicados por los inmigrantes hispanos.

Mike le contó a Adam Shatz en 1997 la idea de City of Quartz: "Soñé despierto con que Walter Benjamin llegaba a Los Ángeles y se sentaba en un bar con Fernand Braudel y Friedrich Engels. Deciden escribir un libro sobre Los Ángeles y lo dividen en tres proyectos". City of Quartz, le contó a Shatz, iba a ser el primer volumen de esta "trilogía imaginaria".

Pero, ¿qué significa el título? Los estudiosos llevan décadas dándole vueltas a eso. El cuarzo es algo hermoso, ¿no? Para Mike, no: es "algo que parece un diamante", le dijo a Shatz, "pero que es realmente barato; es translúcido, pero no se ve nada en él".

City of Quartz era bastante bueno para un tipo que había crecido en un hogar en el que, según declaró, el único material de lectura era la Biblia y el Reader's Digest - y un tipo que no empezó queriendo ser escritor. Durante los años 60 y 70 se convirtió en activista a tiempo completo, y acabó siendo uno de los organizadores del SDS [Students for a Democratic Society [Estudiantes por una Sociedad Democrática] y miembro del Partido Comunista. Su primer contacto con el mundo de la escritura fue un trabajo como gerente de la librería del Partido en el centro de Los Ángeles. Luego, después de trabajar como cortador de carne -la ocupación de su padre- y conductor de camiones, se matriculó para estudiar en la UCLA [Universidad de California en Los Ángeles], conoció al historiador marxista Bob Brenner y, después de tres años, consiguió una beca para estudiar Historia de Irlanda en Escocia.

Su carrera intelectual comenzó en 1974, cuando conoció a Perry Anderson, entonces editor de la New Left Review. Anderson, por muy brillante que fuera, no resultaba el mejor modelo para un aspirante a escritor. Una de las frases suyas que prefiero es: "El peculiar esoterismo de la teoría marxista occidental iba a asumir múltiples formas: en Lukacs, una dicción engorrosa y abstrusa, cargada de academicismo; en Gramsci, una fragmentación dolorosa y críptica, impuesta por la cárcel; en Benjamin, una brevedad e indirección gnómicas..." Es una frase asombrosa, pero como estilo resultaba difícil de emular, sobre todo para un principiante…de Fontana (California).

En cualquier caso, el aristocrático Anderson, educado en Eton, vio la promesa que había en el estudiante conductor de camiones del sur de California, y en 1980 Mike aceptó la oferta de Anderson de un trabajo a tiempo completo en la NLR de Londres.

Se quedó seis años. Bajo la dirección de Robin Blackburn, la NLR publicaba a los escritores marxistas más brillantes del planeta. Los dos primeros artículos publicados de Mike aparecieron en la NLR a finales de 1980: "Por qué es distinta la clase obrera norteamericana" y "El legado de la CIO” [el sindicato norteamericano Congress of Industrial Organizations] (un "matrimonio estéril con el Partido Demócrata").
También fue donde apareció el entusiasta ensayo de Jameson sobre el Bonaventure.

Mike volvió a Los Ángeles en 1987 y escribió City of Quartz. El libro le granjeó algunos amigos improbables, especialmente Kevin Starr, el exitoso historiador semioficial de California, a menudo considerado como la alternativa convencional a Mike. Cuando organizamos un acto en la Universidad de California en Irvine para celebrar el décimo aniversario de City of Quartz, Starr fue uno de nuestros oradores. Mike hizo una introducción cálida y entusiasta; Starr le interrumpió, con un brillo en los ojos: "Pero Mike", protestó, "¡me has llamado apologista de los whigs!".

Desafiar las convenciones acabó provocando a los guardianes de la cultura dominante. No importó que el siguiente libro de Mike, Ecology of Fear [Control ubano: la ecología del miedo, Virus Editorial, Barcelona, 2001], fuera número uno en la lista de los más vendidos. Con sus historias sobre incendios e inundaciones y el próximo fin de la "siesta sísmica" del sur de California, "Ecología" le valió primero otros reconocimientos -la beca para "genios" de la [Fundación] MacArthur y la beca Getty- y luego la "reacción de los propagandistas", tal como la denominé en un artículo para The Nation, en el que defendía a Mike de la gente que le tildaba de "fraude" y que se le echaba encima por sus pies de página.

Otra señal de la ambivalencia de Los Ángeles hacia su principal cronista moderno: Davis no pudo conseguir un trabajo universitario a tiempo completo en la ciudad que era su hogar. El departamento de Historia de la USC le buscó una cátedra, pero la administración de la institución lo rechazó. Mike abandonó la ciudad para conseguir su primer trabajo fijo -en la Universidad del Estado de Nueva York en Stony Brook- y con el dinero de la MacArthur se compró una casa en la Gran Isla de Hawai, en el lado húmedo, en la selva al norte de Hilo.

Allí, con su mujer y sus dos hijos pequeños, escribió Late Victorian Holocausts (2000) [Los holocaustos de la Era Victoriana tardía, PUV, Valencia, 2001], probablemente su libro más original y sorprendente, en el que analiza las hambrunas que mataron a cincuenta millones de súbditos imperiales asiáticos y africanos en las décadas de 1870 y 1880, y de qué modo los cambios climáticos globales -el "misterio de los monzones"- y sus "cómplices asesinos" entre las potencias coloniales se combinaron para crear una nueva economía mundial.

El libro era oscuro, pero Mike afirmaba que el año que lo escribió fue el más feliz de su vida. "La utopía era nuestro porche en Papa'aloa, Hawai", declaró a Los Angeles Review of Books en 2012. "Para escribir necesito vientos alisios y niños risueños".

Siguió viendo cosas que otros no veían…o preferían no ver. Decía que escribía sobre lo que más le asustaba, y en 2005 publicó The Monster at Our Door, [El monstruo llama a nuestra puerta, Ediciones de Intervencion Cultural, Barcelona, 2007], fruto de sus estudios sobre virología y lo que él llamaba los "asteroides virales" que amenazaban a la humanidad. Aquello parecía exagerado y pasado de rosca... hasta que llegó el invierno y la primavera de 2020.

El siguiente fue Planet of Slums (2006) [Planeta de ciudades miseria, Akal, Madrid, 2014] con ese inolvidable párrafo inicial: "En algún momento del próximo año o dos años, una mujer dará a luz en la barriada de Ayegunle, en Lagos, un joven huirá de su pueblo en Java Occidental hacia las brillantes luces de Yakarta, o un agricultor trasladará a su empobrecida familia a uno de los innumerables pueblos jóvenes de Lima. El acontecimiento exacto carece de importancia y pasará totalmente inadvertido. Sin embargo, constituirá un hito en la historia de la humanidad, comparable a las revoluciones neolítica o industrial.
Por primera vez la población urbana de la tierra superará a la rural".
Se puede entender por qué el Papa Francisco quiso invitarle al Vaticano después de leer eso.

Luego empezó a hablar de un nuevo proyecto. En una entrevista que le hice para la Radical History Review, afirmó: "Mi trabajo diario es actualmente una historia de base de Los Ángeles en los años sesenta", que se llamaría Setting the Night on Fire [Prender fuego a la noche].

En 2007, una oscura revista académica canadiense bilingüe en inglés y francés llamada Labour/Le Travail publicó un nuevo trabajo de Mike, "Riot Nights on Sunset Strip" [“Revueltas nocturnas en Sunset Strip”], sobre los chicos que luchaban contra la policía en Los Ángeles de 1967. Decía que era "la primera entrega de una historia de las contraculturas y los manifestantes de L.A.".

No surgió nada más del proyecto, pero la idea volvía a aparecer una y otra vez. Luego, el 1 de enero de 2014, me preguntó si quería ser coautor del libro. Dijo que tenía demasiados proyectos inacabados y que quería asegurarse de que este quedara escrito. Le dije: "¡Sí!". Me comentó: "Será un bombazo". Y tenía razón.

En Set the Night on Fire: L.A. in the Sixties, Mike siguió desafiando las convenciones. El libro nada tiene que ver con las películas de los 60, las estrellas del pop o la cultura del surf. El corazón del libro es su narración de los verdaderos “outsiders”, los jóvenes negros y chicanos. En los "Blowouts" [“fiestones”] de los institutos de 1967-69, exigieron, entre otras cosas, mejor educación. Y en la huelga de profesores de 2019, como escribió en el epílogo del libro, los hijos y nietos de aquellos rebeldes de los 60 recorrieron los piquetes planteando muchas de esas mismas demandas. En esa continuidad, el refrescante y revolucionario marxista encontró esperanza para "los jóvenes de color que son el futuro de Los Ángeles".

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* Historiador de la izquierda norteamericana y periodista
Los Angeles Times. Traducción: Lucas Antón para Sinpermiso

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