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Medio Oriente :: 10/06/2026

Palestina: Cómo Israel está provocando el colapso sanitario en Cisjordania

Amira Hass
Cuando se juntan todos los factores que contribuyen a la crisis del sistema de salud, la conclusión es que esto es el resultado de una planificación del régimen sionista cuidadosa y calculada

La mayoría de los medicamentos faltan en las farmacias públicas, y muchos pacientes no pueden permitirse comprarlos en el mercado privado. La incautación de los ingresos aduaneros por parte de Israel ha aumentado significativamente la deuda del Ministerio de Salud de Cisjordania, y advierte: pronto ya no podremos proporcionar servicios de salud esenciales

El sistema de salud cisjordano teme un empeoramiento de la condición de los pacientes con enfermedades crónicas en Cisjordania y un aumento en las tasas de mortalidad debido a las extremas dificultades presupuestarias de la Autoridad Palestina y al empobrecimiento de su población. La deuda acumulada del Ministerio de Salud cisjordano con proveedores externos, 2.600 millones de shekels, es casi igual a su presupuesto actual para 2025: 2.890 millones de shekels.

Como todos los empleados del sector público, los médicos y el personal de enfermería también reciben la mitad de sus salarios, o incluso menos. La mayoría de los medicamentos no están disponibles en las farmacias del gobierno, y el stock de medicamentos que salvan vidas, como los del cáncer y las enfermedades renales, está disminuyendo. Muchos pacientes cubiertos por un seguro de salud público no pueden permitirse comprar medicamentos en el mercado privado.

Los profesionales médicos dentro y fuera del sistema gubernamental describen la situación como "al borde del colapso". El Ministerio de Salud cisjordano advirtió la semana pasada, antes del Eid al-Adha, que la capacidad de seguir prestando servicios sanitarios esenciales está en riesgo, señalando que la crisis en el sector público ha provocado una reacción en cadena, perjudicando también a las instituciones sanitarias de las organizaciones no gubernamentales y al sector privado.

Las dos causas directas y principales de esta situación son la incautación por parte del Ministerio de Finanzas israelí de los ingresos aduaneros de la Autoridad Palestina (que gobierna Cisjordania) sobre las importaciones (después de que el ministerio deduzca automáticamente los pagos de la AP por el suministro de agua y electricidad) y la prohibición de que aproximadamente 170.000 palestinos regresen a sus trabajos en Israel.

Desde principios de mayo, los médicos y el personal de enfermería del sector público palestino en Cisjordania han estado en huelga debido a que no se les ha pagado los salarios completos durante varios años. Incluso antes de la huelga, el personal trabajaba solo a tiempo parcial, como otros empleados del sector público.

Los hospitales públicos solo están proporcionando tratamientos vitales urgentes, y la calidad de dichos tratamientos se ve comprometida debido a la reducción del personal, la escasez de medicamentos y equipos médicos desechables, y las dificultades para financiar el mantenimiento y la reparación rutinaria de los equipos existentes. La huelga también incluye 447 clínicas del Ministerio de Salud, de un total de 590 que operan en Cisjordania. Por lo tanto, los servicios de atención y seguimiento para mujeres embarazadas, madres y bebés, niños discapacitados y escolares también se ven afectados.

La deuda de aproximadamente 2.600 millones de shekels acumulada por el Ministerio de Salud cisjordano se divide casi por igual entre hospitales no gubernamentales, a los que se remite a los pacientes para recibir tratamiento, y aproximadamente 30 empresas de fabricación e importación farmacéutica.

Esto según el Ministro de Salud cisjordano, el Dr. Majed Abu Ramadan, quien hizo estos comentarios en una reunión con representantes de compañías farmacéuticas la semana pasada. Los representantes escucharon de él que de los 1.260 tipos de medicamentos que el Ministerio de Salud compra regularmente, 260 se encuentran actualmente en sus almacenes y en sus estantes.

Uno de los participantes en esta reunión fue el ex Ministro de Salud Dr. Fathi Abu Moghli, hoy miembro de la Asociación de Fabricantes Farmacéuticos. "El Dr. Abu Ramadan instó a las compañías farmacéuticas a mantener y continuar suministrando medicamentos al ministerio, a pesar de la deuda que se les debe, que ha alcanzado los 1.300 millones de shekels", dijo Abu Moghli a Haaretz, y agregó que muchas de las compañías no podrían cumplir con esta solicitud porque ya no tienen el capital necesario para comprar medicamentos en el extranjero.

El director de la Asociación de Proveedores Farmacéuticos, Muhannad Habash, dijo que en 2025 las empresas hicieron todo lo que estaba a su alcance para continuar suministrando medicamentos a crédito, pero están luchando por hacerlo nuevamente este año. En una entrevista con Al-Raya Radio, Habash dijo que, desde principios de año, el Ministerio de Salud ha pagado solo 16 millones de shekels a proveedores farmacéuticos.

Una de las seis plantas de fabricación farmacéutica en Cisjordania es Dar al-Shifa (PHARMACARE), cuyo director, Bassem Khoury, dice que el Ministerio de Salud le debe aproximadamente 20 millones de shekels. "Pero continuaremos suministrando al Ministerio de Salud medicamentos que producimos, como antibióticos para niños y medicamentos para tratar la diabetes y la presión arterial alta, porque es nuestro deber con la comunidad", dijo Khoury a Haaretz, y agregó que la deuda del Ministerio de Salud con otras empresas es mucho mayor.

La otra mitad de la enorme deuda se debe a los hospitales privados. "Los hospitales gubernamentales tienen buenos médicos, pero la lista de espera para las cirugías es muy larga", dijo a Haaretz S., un cirujano palestino que trabaja en hospitales sin fines de lucro en Jerusalén y Cisjordania. Abu Moghli dice que debido a dificultades presupuestarias crónicas, el Ministerio de Salud no ha podido aumentar el número de personal médico que emplea a lo largo de los años, a pesar de que muchos graduados en medicina y enfermería están desempleados.

El reducido número de médicos en el sistema público es una de las razones por las que el Ministerio de Salud cisjordano remite a los pacientes a hospitales privados como An-Najah en Nablus (un hospital universitario), el Hospital Árabe Istishari en Ramallah y dos hospitales en Jerusalén Este, el Hospital Makasssed y el Hospital Augusta Victoria, cuyo acceso requiere un permiso de tránsito israelí. Los pacientes también son referidos para recibir tratamiento en Jordania y, con menos frecuencia que en el pasado, en Israel.

En 2024, hubo 96.000 referencias para tratamientos externos, lo que costó al Ministerio de Salud palestino aproximadamente 960 millones de shekels. Hasta octubre de 2023, el Ministerio de Salud también cubrió la derivación de pacientes de la Franja de Gaza a Cisjordania y Jerusalén.

Debido a la deuda de la Autoridad Palestina con los hospitales privados, dijo el cirujano S. a Haaretz, estos hospitales también se ven obligados a recortar los salarios de sus empleados, y algunas de sus cuentas bancarias están en números rojos. Los pacientes incluso deben financiar parte de los artículos desechables esenciales para la cirugía, dijo. Algunos pacientes toman préstamos o dependen de la ayuda de amigos para comprar sus medicamentos habituales.

Los médicos y los pacientes testifican que debido al cierre de las clínicas, la presión sobre las urgencias de los hospitales gubernamentales y en las instituciones médicas no gubernamentales ha aumentado. El estrés y las largas esperas para los exámenes médicos crean tensiones entre los pacientes y sus familias, otros pacientes y el personal médico. También se han registrado varios casos de violencia contra médicos.

La crisis en el sistema de salud tiene dos factores adicionales, señala el Dr. Mustafa Barghouti, director de la Sociedad de Socorro Médico Palestino, que proporciona servicios médicos sin fines de lucro. Según él, el número de personas que buscan atención en las clínicas de la organización también ha aumentado. Un factor es el esfuerzo del régimen israelí directo y declarado para eliminar de la zona a UNRWA - la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente - y las organizaciones internacionales de ayuda como Médicos Sin Fronteras, así como la prohibición de varias organizaciones de la sociedad civil palestina. Todas estas organizaciones se han visto obligadas a reducir la atención médica que proporcionaban o ayudaban a facilitar.

Otro factor, explicó, son los más de 1.000 puntos de control permanentes y los bloqueos de carreteras en Cisjordania, que impiden el acceso rápido al tratamiento y obligan a los equipos médicos y ambulancias a viajar por rutas sinuosas y secundarias, o para transferir a los pacientes y los heridos por los disparos israelíes utilizando el método "back-to-back", por el cual un paciente es transferido en vehículo o camilla a una garita o bloqueo de la carretera a la salida de una localidad, y luego transferido a una ambulancia en el otro lado. Es costoso, una carga presupuestaria más y también perjudica la disponibilidad de personal. El largo tiempo de viaje, que incluye largas esperas en los puestos de control vigilados por soldados, también aumenta los costes de viaje, y a veces el personal médico se ve obligado a asumir los gastos ellos mismo y tiene dificultades para pagarlos.

S. cuenta la historia de un médico especialista que no pudo llegar a una cirugía urgente en un hospital de Hebrón debido a una incursión del ejército en su pueblo y al bloqueo de su salida. B., madre de un hijo con parálisis cerebral, ya no lo envía a una escuela especial en Ramallah porque la carretera directa desde su pueblo ha sido bloqueada por una garita de hierro cerrada desde el 7 de octubre. "El viaje en el taxi especial se volvió más caro, y mi marido dejó de trabajar en Israel. Durante un tiempo, todavía podía pagar los medicamentos de mi hijo, pero no los he comprado ya dos semanas", dijo. Según el Dr. Barghouti, "Cuando se juntan todos los factores que contribuyen a la crisis del sistema de salud, la conclusión es que esto es el resultado de una planificación cuidadosa y calculada".

El Ministerio de Salud ha establecido un equipo de emergencia, encabezado por el director general del ministerio, Wael al-Sheikh (hermano de Hussein al-Sheikh, vicepresidente de la Autoridad Palestina). De vez en cuando, una donación apaga un incendio u otro. La Unión Europea ayuda al Hospital Augusta Victoria y, según Abu Moghli, también ha prometido transferir 23 millones de euros a los hospitales de Cisjordania y una cantidad similar a los proveedores farmacéuticos. Pero estas cantidades, si el régimen de Netanyahu permite que lleguen, son insignificantes en comparación con la deuda total del ministerio.

La economía cisjordana estaba ya en crisis incluso antes de que la incautación de los ingresos aduaneros se convirtiera en política. Ya en 2013, un informe del Banco Mundial declaró que el control israelí sobre la mayor parte de Cisjordania impide la realización del potencial económico de la sociedad palestina y causa pérdidas que ascienden a varios miles de millones de dólares anuales (3.400 millones de dólares en 2011). Esta pérdida constante ha creado una dependencia de las donaciones extranjeras, que han ido disminuyendo a lo largo de los años por la presión de Israel y de EEUU, y ha impactado directamente en los presupuestos de desarrollo limitados y los bajos presupuestos de los ministerios sociales, como la educación y la salud.

haaretz.com. Traducción: Enrique García para Sinpermiso.

 

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