Palestina: Aquí hay algo que va mal

Es triste que no sea noticia que se haya producido una nueva masacre en Palestina. El pasado viernes y de manera totalmente premeditada, utilizando armamento de guerra contra población civil desarmada y sin amenaza posible contra la "integridad’ de las fragatas de guerra sionistas, éstas abrieron fuego contra una ubicación en la que únicamente había eso, civiles. Resultado: el único que podía ser, doce personas asesinadas y decenas más heridas, aunque el número es lo de menos, porque tal como ha sido realizado la acción por parte del Ejercito sionista los muertos podían haber sido perfectamente seis o veintiséis.
Las razones para llevar a cabo dicha acción son las de siempre, que por ridículas no merecen la pena ni repetirlas aquí. Las reacciones de los gobiernos "democráticos" también han sido las de siempre, amparar al asesino y ello por motivos vergonzantes, por motivos meramente económicos. Pero no olvidemos que esos mismos gobiernos, son los que se atreven a cuestionar la opinión de un pueblo y de calificarlo de terrorista tras unas elecciones tergiversadas por la ingerencia de Estados que bien directamente (el sionista) o indirectamente (todos los occidentales) utilizaron todos los medios a su alcance para alterar el posible (y finalmente definitivo) resultado con el objetivo de que sus testaferros continuaran manipulando las mínimas cotas de poder con las que cuenta la ANP.
Pero de todo este tema lo más sangrante no es la actitud de estos Estados, sino la actitud de la ciudadanía en general de dichos Estados que con su pasividad, valida estas estrategias de guerra. Nos contentamos con las típicas condenas huecas de contenido y de compromiso, únicamente para decir que no estamos de acuerdo con la acción del ejército israelí, quedando implícito en dicha condenada que no pensamos hacer nada, porque con nuestros problemas diarios ya tenemos suficientes preocupaciones.
¿Ha descendido tanto la conciencia de la ciudadanía de los Estados de occidente que ante este tipo de acciones los gobiernos no se sienten ni mínimamente presionados al menos para tener que ir un paso más allá en sus condenas? ¿Qué ha pasado con los partidos políticos llamados antiguamente de izquierdas y de la conciencia internacionalista? ¿Dónde están las organizaciones que representan a los pueblos sin Estado de Europa y por que no sacan a sus militantes a las calles en defensa de las personas que sufren día sí y día también este tipo de genocidio?
La movilización ciudadana no fue directamente la causante de que las tropas estadounidenses dejarán Viet-Nam, pero cuando las autoridades yanquis tuvieron que tomar la decisión, la opinión pública, las manifestaciones multitudinarias... tuvieron un peso muy importante.
Israel no va a detenerse por que sí. Deberán ser los gobiernos occidentales los que le obliguen. Y las intenciones de estos gobiernos ya hemos visto cuales son. Deberán ser los y las ciudadanas de los Estados las que les obliguen a dar ese primer paso en la denuncia de las matanzas para que después de este primer paso se puedan dar otros.
Debemos trabajar en la recuperación del mayor legado de Lenin, el internacionalismo, el legado de la solidaridad entre los pueblos y las personas oprimidas. Porque si el capitalismo consigue derrotar dicha solidaridad, el camino que le queda será mucho más fácil, al tener que luchar únicamente contra pueblos aislados los unos de los otros, fácilmente eliminables y no contra una masa consciente y luchadora que defenderá a sus hermanas y hermanos allí donde sea necesario.
Si el capitalismo ha conseguido romper ese vínculo de solidaridad es que la victoria del neoliberalismo en el siglo XX ha sido mucho mayor que lo que pensábamos y los problemas para poder derrotar a la bestia son de un tamaño inmersamente mayores de lo que nuestras fuerzas pueden dar, en una lucha en la que, actualmente, la diferencia de fuerzas entre el conjunto del capitalismo y los pueblos oprimidos son abismales.
Está claro que así es como están las cosas, el futuro del pueblo palestino es muy oscuro. Pero no olvidemos al resto de pueblos, al pueblo kurdo, al tamil, a las naciones originarias de todos los continentes, pero también al pueblo vasco, catalán, bretón serbio, lituano ubicados en el corazón de Europa... y pensemos y tengamos claro que la única alternativa que nos da el capitalismo es la integración en el seno de la bestia o la eliminación. Está claro que individualmente la lucha no tiene futuro, sólo la organización y la unión nos hará fuertes y nos dará fuerza para vencer a la bestia negra, es decir, al capitalismo genocida.
¿Y qué hacemos en Euskal Herria? Estamos inmersos en un proceso que se ha abierto y que puede llevarnos a una nueva situación, en la que se reconozcan nuestros derechos, fundamentalmente nuestro derecho a decidir, nuestra territorialidad, el retorno de los exilados y de los presos y presas, etc. ¿Por qué no estamos en la calle en defensa del pueblo palestino que lo que quiere y por lo que está luchando es por lo mismo que nosotros, por su derecho a decidir, por su derecho a tener un Estado independiente, por su territorialidad, por el retorno de los refugiados, etc.? No podemos quedarnos mirándonos el ombligo y encerrados en nuestros propios problemas, tenemos que expresar nuestra solidaridad internacionalista con el pueblo palestino. No podemos quedarnos mirando tranquilamente como se masacra todo un pueblo, tenemos que reaccionar, salir a la calle y expresar nuestra solidaridad de mil maneras posibles.
Una de las formas de lucha podría ser hacer un boycot activo a los productos de Israel. No podemos aceptar sin más que un Estado terrorista que está asesinando a todo un pueblo envíe sus productos a Europa, a Euskal Herria y todos nosotros y nosotras los compremos alegremente. No podemos hacernos cómplices del desarrollo económico del Estado fascista de Israel. Podéis encontrar una lista de estos productos en la siguiente dirección http://www.nodo50.org/csca/palestina/campanya_boicot-2002.html
12 / 06 / 2006







