Perú: El gobierno aprista, continuismo y renacimiento de las luchas sociales

Hoy aliados en las políticas neoliberales y de encubrimiento mutuo, cogobiernan –por “mera casualidad”, un azaroso encuentro entre demócratas, diría García- y están bajo estricta vigilancia y desconfianza popular, uno por estar bajo la atención internacional y el otro por que hay todavía mucha memoria popular, ambos por que los muertos no se olvidan, a pesar de que Toledo y su Comisión de la Verdad y Reconciliación apostaron durante un lustro por el olvido.
Tampoco se olvida que en ambos casos hubo Gobiernos extranjeros que los protegieron (Japón, Estados Unidos y Francia por ejemplo) y que fueron tantos los políticos, militares, funcionarios y empresarios comprometidos que será muy difícil aclarar oficialmente la verdad. Para su infortunio existen archivos de documentos, videos e informes de comisiones que deben de salir a la luz y ser rediscutidos públicamente. Como no lo van a hacer las instituciones, ni Fujimori –que secuestro la videoteca de la casa de Montesinos- que apenas llegó extraditado amenazó con divulgarlos, el pueblo será quien deba de trabajar con la opinión pública.







