Lise London, una roja primavera

En 2011, ella y decenas de sus camaradas se reunieron en el mismo lugar de París donde, setenta y cinco años antes, se incorporaron a las Brigadas Internacionales para luchar en España contra el fascismo: fue en el número 8 de la avenida Mathurin Moreau, donde empezaron a inscribirse los “voluntarios de la libertad” (“Ce fut le premier acte de résistance internationale contre le fascisme”, dice la placa que hoy recuerda aquel momento), llegados de más de cincuenta países, que después irían a Barcelona, a Albacete, a la ciudad universitaria de Madrid, al Ebro. Entre ellos, estaba Lise London, quien, con veinte años, ya hacía cinco que era miembro de las Juventudes Comunistas francesas. Ese París que recordaba a las Brigadas Internacionales era el mismo que había recorrido Lise London durante la Segunda Guerra Mundial: centenares y centenares de kilómetros en su bicicleta, coordinando la resistencia contra los nazis.







