República Dominicana: Gran feria del nuevo benefactor
Para el presidente Leonel y los suyos la nueva Nación es absolutamente armónica y funcional al escándalo del Portal Electrónico, al escandaloso préstamo para la Policía Nacional (PN), a las ejecuciones extrajudiciales a cargo de la PN, a los vínculos gubernamentales con las estafas bancarias y con el narco-caso Quirino, a las privatizaciones de las playas y de las reservas forestales y científicas
Leonel Fernández no tiene diez años en el ejercicio de la llamada presidencia de la República (mas bien Gobernación de Colonia)
Duró los cuatros años del "periodo constitucional" (1996-200) y lleva estos primeros dos años del periodo 2004-2008. En total su permanencia en la "silla de alfileres" es de seis años, con intérvalo de cuatro entre el primer cuatrienio y los últimos dos.
Sin embargo, Leonel y sus íntimos colaboradores decidieron conmemorar "diez años de una visión" con al montaje de la "Gran Feria Nacional del Camino a la Modernidad".
El escenario escogido es el mas adecuado para la ocasión: la Feria Ganadera, inaugurada por el tirano Trujillo en 1955 en el marco de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre.
Como en aquella oportunidad, todas las instituciones del Estado (en este caso 86) tienen allí su respectivo pabellón donde exhibirán los "grandes logros" de esos seis años de gestión que valen por diez.
Al acto inaugural además de la plana mayor del gran gobierno comesolista asistió la insigne Primera Dama de la Republica, Doña Maria, perdón, Doña Margarita Cedeño de Fernández Reina.
Las palomas de la paz no podían faltar en tan magna ceremonia, tantas que una de ellas pudo aposarse en las proximidades de la tribuna predisencial, justo para ofrecerle al maestro de ceremonia la oportunidad de exclamar:" ¡Presidente: hasta las palomas están con usted!"
En el referido acto no solo fue exaltada la modernidad (la pequeña Nueva York) rodeada de pobreza e indigencia (¡seis millones de personas!) y de barbarie neoliberal y posmoderna, sino que se celebraron los diez años del lanzamiento de un "nuevo proyecto de Nación", que nadie conoce (solo el iluminado presidente); a no ser que se trate de llamar así a los acuerdos con el FMI y el Banco Mundial, a lo aprobado con el TLC (DR-Cafta), al programa de privatizaciones.
O si correspondiera a ese próposito el funesto proyecto de Isla Artificial, el Metro y los préstamos leoninos concertados para esos fines, el traspaso de Bienes Nacionales a una empresa privada, el acuerdo de inmunidad a favor de los soldados yanquis, la autorización de las Operaciones Nuevos Horizontes y el proyecto de Escuela para Sargentos en Baní patrocinada por el Pentágono.
Pero es que para Leonel y los suyos la nueva Nación es absolutamente armónica y funcional al Peme, al escándalo del Portal Electrónico, a la asignación dolosa de microbuses (los Pollitos), al financiamiento espurio de la Fundación Global, al escandaloso préstamo para la Policía Nacional (PN), a las ejecuciones extrajudiciales a cargo de la PN, a los vínculos gubernamentales con las estafas bancarias y con el narco-caso Quirino, a la protección de las estafas del Rocash y la Cueva de las Maravillas, a las privatizaciones de las playas y de las reservas forestales y científicas al reinado de la impunidad de los delitos de Estado.
Y para seguir contribuyendo a ese "nuevo proyecto de nación", el nuevo benefactor obviamente necesita de mas tiempo, dado que como proclamara el orador principal de la ceremonia "todo esto no se construye de la noche a la mañana".
El tufo reeleccionista se sintió en toda su intensidad ¡Falta mucho por hacer y deshacer!
Y se sintió hasta saturar la atmósfera pese a los esfuerzos de envolverlo en el celofán de la "revolución democrática" y de los "necesarios cambios constitucionales".
El alma despótica de Leonel y los suyos terminó traicionando su propia maniobra publicitaria de hace unos dias:la promesa de revolución democrática de Leonel ha concluido en una especie de caricatura megalománica de la Feria de Trujillo. Solo le faltó el reinado de la hija, para emular aquel de Angelita Trujillo.
En verdad sabíamos que Balaguer había contaminado fuertemente la cúpula peledeista, pero siempre pensamos que le había aconsejado guardar ciertas apariencias y cuidarse del bicornio del Benefactor. La maldad del Doctor, sin embargo, era tan grande que siempre se cuidó de no enseñarle la última maña a sus discípulos para que finalmente se jodieran.
El alma autoritaria y despótica del comesolismo peledeista, expresada con renovada intensidad en su "plan de seguridad democrática" y la militarización nocturna de país, ha caído en una trampa mortal.
Porque éstos no son tiempos para imponer la consigna "!rompan filas y viva el Jefe!"
En esta era los aspirantes a Trujillo, incluso a Balaguer, resultan ser Trujillitos y Balagueritos de pacotilla!







