República Dominicana: Sólo el 20 %

Si le hubieran preguntado como marcha el gobierno los resultados hubieran sido todavía peores. Al parecer los diseñadores de ese sondeo, no quisieron presentar las cosas con tanta crudeza.
La titulación de tal información en medios de comunicación ni siquiera destacó lo del 20%, sino que se limitó a señalar que el 42 % entendía que el país caminaba mal.
Y Leonel, retorciendo las cifras, se aprovecho de esa manipulación para decir que más del 50 % entendía que no iba mal o que iba bien, expresando a la vez hipócritamente su satisfacción por esos resultados.
En realidad el 50 % lo que piensa es que el año próximo todo seguirá igual o peor y el 80% cree que ahora las cosas no están bien.
Y no es para menos.
Temístocles Montás, Secretario Técnico de la Presidencia, confesó que el FMI está muy pendiente del paquetazo porque "el país agotó sus posibilidades de endeudamiento externo" y ya impuso que casi la mitad del presupuesto se destine al pago de los servicios de la misma.
Radhamés Segura, Administrador de la corporación eléctrica, declaró que el gobierno no puede solo con la crisis energética, lo que significa que habrá apagones sin límites de hora y de tiempo.
En los últimos quince días los precios de la libra de arroz, cebolla, azúcar, papa, bacalao y arenque subieron entre tres y cinco pesos, sin que todavía se haya aprobado el paquetazo fiscal propuesto por el FMI y el gobierno. ¡Falta lo peor!
La descomposición social y moral, fruto del empobrecimiento y de la subordinación de la delincuencia menos a la delincuencia de Estado, partidos y empresas, sigue creciendo por mas allante que se hagan sobre captura de alijos de drogas y despliegue policial en un solo barrio de la capital. Están buscando -y no encuentran- 1,200 efectivos para otros cuatro barrios empobrecidos de la capital (la policia "cuenta" con 32 mil efectivos.)
La delincuencia policial es mayor que la delincuencia común y pretender acabar la delincuencia barrial desde un Estado y un poder gansterizado es misión imposible.
Contra toda lógica de prioridad Leonel y Diandino se han salido con la suya dando inicios al "metro" de la Capital, con un contrato grado a grado que nadie controla. La opinión de la sociedad no cuenta, solo cuentan las cuentas de sus alcancías y los cuentos de sus propietarios.
Peor acontece en los de la isla del Malecón.
El contrato se ha manejado como secreto de Estado, pero de todas maneras se coló su contenido (distinto a lo publicado):
"No podrán considerarse hechos, situaciones o circunstancias imputables a la COMPAÑÃA aquellos que sean de carácter administrativo, de gerencia o financias"
"La compañía tendrá derecho a suspender el contrato y solicitar la extensión de los plazos, en caso de Fuerza Mayor."
"El Estado se obliga a facilitar" y "agilizar":
a) "autorizaciones, permisos y licencias."
b)"Los derechos de vías para conectar la ciudad con el proyecto."
c)"Las autorizaciones de los trabajos dentro del área del Parque Litoral Sur y para las conexiones a líneas de servicios públicos."
d)"Los permisos y concesiones para la explotación de minas, bancos de material, dragado"
e)"El Estado se obliga a preservar el equilibrio económico"
f) "Siempre que se afecte negativamente el TIR del inversionista (Tasa Interna de Retorno Real) se entenderá hay ruptura del equilibrio económico.
Nunca se había establecido que el Estado tiene que garantizarle las ganancias a una empresa privada y cargar con sus compromisos si se rompe el contrato.
Además, todos los condicionamientos no aceptables por los "inversionistas" (alza del porcentaje, transferencia del derecho de propiedad de terrenos y atraques en usufructo, tasas de contribución, devaluación de la moneda nacional, prohibición de repatriaciones de capitales o de convertibilidad de la moneda, disminución de las capacidades de riesgo del país), le imprimen una gran fragilidad al contrato en beneficio de la compañía dejando prácticamente indefenso al Estado y a la nación.
¡Aquí se rompieron todos los record’s de entreguismo, violación de las leyes y la constitución sumado al ecocidio que implica ese adefesio contra-natura en beneficio de los ricos!
Esto va más allá de la recolonización y convierte al Poder Ejecutivo en reo de la indignación nacional y blanco del pedido de destitución.
Si este crimen y estas políticas siguen adelante, el 20 % deberá bajar a cero.
Y la rebeldía de la "chusma" y la "canalla" francesas habrá de quedarle corta.
¡No es posible soportar tanto escarnio!







