Sadam Hussein a la altura del momento histórico en Irak

El miércoles pasado (19 de octubre 2005) se efectuó la primera sesión del Tribunal Especial de Irak (TSI) instituido para juzgar a Sadam Hussein detenido desde hace dos años. Este juicio, calificado por algunos como el "Juicio del siglo", ha sido un revés para las fuerzas invasoras de Irak y las espurias autoridades de este país.
Sadam se mantuvo firme y su conducta estuvo a la altura de la heroicidad de este pueblo que lucha valerosamente para expulsar a los invasores. Desde el inicio desconoció la autoridad legal del tribunal impuesto por los americanos, que como se conoce actúa bajo la tutela de los agresores. Según la prensa europea, que siguió de cerca este proceso, Sadam fue enfático, y en lugar de intimidarse frente al teatral juicio y las amenazas del tribunal inquisidor, respondió con firmeza: "Quiénes son ustedes?. Yo no les reconozco ninguna autoridad porque todo en este tribunal es ilegal". (Le Soir, jueves 20 de octubre 2005).
Desde el aspecto de la moral y del valor de los pueblos que luchan por una causa justa, como es el caso de Irak, la actitud de Sadam Hussein, correspondió a la conducta épica de este pueblo que con valor sin límites combate a los invasores americanos y a la administración sátrapa de este país. El comportamiento político de Sadam Hussain, no deja de ser un ejemplo en la lucha de carácter nacional y antiimperialista, y este hecho entrega un enorme beneficio político para los pueblos que luchan contra la agresión imperialista y constituye un derrotero moral en la lucha actual contra la invasión yanqui. Lo irónico en este caso, es que Sadam Hussain, siendo un político de naturaleza burguesa (representante de una de las fracciones de la burguesía y de su apego ideológico al Corán), tiene mas firmeza y una mas elevada moral que muchos dirigentes y jefes que se llaman pomposamente revolucionarios, antiimperialistas y marxistas-leninistas, y hasta maoístas, que se han pasado al campo de los enemigos de los oprimidos.
Qué diferencia con esos "jefes revolucionarios", que apenas cayeron en manos de la policía o el ejercito, acabaron vendidos por un plato de lentejas. Un ejemplo en negativos de esta situación es el Perú donde la totalidad del comité central del Partido Comunista del Perú (PCP) desde la prisión se inclinó por el arrepentimiento y la abierta traición a la revolución que con gran sacrificio llevaba el pueblo peruano desde 1980. O hay que ver como Víctor Polay Campos, el "jefe histórico" del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA), desde su prisión no se cansa de llamar a la colaboración con el Estado y la democracia burguesa. Polay es partidario ahora de las bondades humanistas del sistema capitalista, y rechaza cualquier intento de utilizar la violencia para cambiar la situación de oprobio y miseria de los trabajadores.
La prensa de Europa, con bastante inclinación para sostener la aventura militarista de los americanos, se vio obligada a reconocer que Sadam Hussain, se mantuvo "extremadamente combativo" Según un cotidiano belga, Sadam apareció, "envejecido, delgado, cansado, desmoralizado pero como siempre extremadamente combativo.Sadam Hussain, el miércoles pasado, desafió al presidente que lo interrogaba, rechazó obedecerle e intentó de probar que él seguía siendo el presidente de Irak". (La Libre Belgique, 20 de octubre 2005). En efecto de cualquier punto de vista jurídico y de las leyes internacionales el tribunal que juzga a Sadam no es legítimo y su ilegalidad esta referida a que ha sido instituida por fuerzas militares invasoras. Irak, como país soberano, atraviesa una situación de excepción (con leyes promulgadas por los invasores, tribunales ilegales, etc.), y en tanto ello cualquier accion de carácter penal o civil administrada por las autoridades actuales son nulas y el pueblo no tiene porque tomarlas en cuenta. Si en Irak se ha impuesto un gobierno sostenido por extranjeros, cualquier acción de este gobierno es directamente espuria y al margen de la ley.
Esta primera presentación publica de Sadam Hussein, enjaulado como una fiera y en medio de extremas medidas militares de seguridad, tiene un alto significado no solo para el pueblo de Irak, sino también para todas las fuerzas antiimperialistas del mundo. No arrodillarse ante el enemigo, visto en el conjunto de la lucha de liberación de este país, es de por si una batalla ganada al invasor. La guerra contra el imperialismo, que lleva en sus espaldas el pueblo de Irak, no se definirá solamente en el campo militar, sino también en el terreno de la moral, la ética y en el desarrollo de conciencia social que crece al impacto de las acciones armadas de resistencia.
Y aquí reside el valor y el comportamiento político de Sadam Husein en rechazar y negar la legalidad de un juicio montado y activado como instrumento de la guerra psicológica y de la estrategia de dominación imperialista. Si Sadam sigue en esta posición de firmeza moral, y se mantiene al margen de cualquier tipo de negociación que lo lleve a la capitulación con el enemigo, su rol en esta guerra nacional cobrará una dimensión especial y estratégicamente adquirirá un rol sobresaliente en la lucha antiimperialista y en la lucha contra los americanos en especial.







