Si Sarkozy trata de imponer la política de Thatcher en Francia, va a perder en las calles
Efraín Chury Iribarne entrevista a James Petras :: Los que simplemente miran las elecciones como una forma de sobrepasar las divisiones de clase en Francia, si creen que con las elecciones van a eliminar la lucha de clases están totalmente equivocados. Ya tumbaron con la lucha de masas a un conservador -Jouvet- hace pocos años y lo van a hacer también con Sarkozy
Comentarios para Radio Centenario del sociólogo norteamericano James Petras. Lunes 30 de abril de 2007.
Efraín Chury Iribarne: Petras buenos días ¿cómo estás?
Petras: Ah, estamos muy bien. Estuve en Dinamarca y lo pasamos bien con compañeros sindicalistas y otros más discutiendo temas de América Latina y la situación en Dinamarca.
Chury: Muy bien. Petras, hablando de América Latina: ha terminado recientemente una reunión que se califica como importante, que tiene que ver con el ALBA, ese proyecto que ya tiene unos cuántos países y que esta vez tuvo por sede Barquisimeto. ¿Cómo ves no sólo la reunión, sino el proyecto en sí mismo?
Petras: Bueno, yo creo que los esfuerzos del presidente Chávez continúan porque está muy claro para él que Estados Unidos es muy influyente en las instituciones regionales internacionales y necesita crear una estructura política-económica para contrastar esta oposición a nivel continental. Por ejemplo ayer el presidente Chávez declaró que si la OEA condena su política de expropiar a la prensa golpista él va a retirar a Venezuela de la OEA. Es una indicación de que Chávez no va a ser víctima de la manipulación de la OEA con el secretario chileno como el procurador para Washington, y creo que el ALBA es una forma de montar una organización independiente de EE.UU. e independiente de la manipulación de los líderes latinoamericanos que tratan de usar los Foros internacionales para hacer la política sucia de EE.UU.
Chury: Digamos que la violencia en Irak es permanente pero ha habido una agudización y la guerra en Irak ahora también es un tema de primerísimo nivel en los Estados Unidos. ¿Cómo se ve esa situación hoy por hoy?
Petras: La última encuesta muestra que el 63 por ciento de la población norteamericana en este momento quiere que el gobierno fije una fecha para empezar a retirar las tropas. Ese es el primer empuje que tenemos aquí para que los demócratas -supuestamente la oposición- tengan que sostener la exigencia de que en una fecha firme van a retirar las tropas, porque hay varias fracciones del Partido Demócrata que representan diferentes puntos de vista.
Por ejemplo el sector de Ramil Manuel, que es el israelí-americano, ciudadano de EE.UU. y de Tel Aviv, que favorece una política que no fija fechas, que es una guerra interminable; y del otro lado hay sectores que quieren retirar las tropas ya y otros que están vacilando, fijando fechas más distantes, de un año o año y medio para empezar el retiro. Bush ha anunciado que va a vetar la legislación aprobada en el Congreso y entonces los congresistas deben negociar con el presidente, deben negociar entre ellos mismos y ese es el peligro porque hasta ahora es el empuje desde abajo, desde el electorado demócrata donde el 85 por ciento está a favor de que se retiren las tropas, que está empujando el proceso.
Pero no hay un movimiento de paz aquí realmente muy activo. Es un movimiento que aparece y desaparece y no tiene una consistencia como para seguir. Principalmente entre las fuerzas en el ejército, los generales y hasta los voluntarios que están contra la guerra hay conservadores, hay algunos progresistas y demás. Pero es una cosa increíble: ayer Hillary Clinton estuvo en una reunión aquí en Nueva York, de organizaciones nacionales judías, y declaró que está dispuesta a atacar Irán si es la única forma de parar su programa nuclear, y entonces eso representa ahora la principal punta de lanza de las organizaciones sionistas aquí sobre las candidaturas demócratas.
Y si por un lado hay mucha presión para retirar las tropas de Irak, hay otra presión, principalmente de los sionistas que tienen enorme influencia sobre Hillary Clinton y otros candidatos, que están insistiendo que todas las opciones militares estén siempre presentes para lanzar otra guerra. Sabemos que el jefe de los sionistas mundiales -el señor Olmert- declaró hace un par de días que 10 mil bombas y misiles pueden destruir los principales programas nucleares. Es una declaración bélica que después tratan de retirar los manipuladores de opinión en Israel, pero lo más importante es que las principales organizaciones judías no criticaron a Olmert. No lo criticaron cuando decía que tal vez la solución final es tirar 10 mil misiles y bombas sobre Irán. Esa es la condición humana que vivimos, condición política que tenemos en este país.
Chury: Petras, no había podido preguntarte respecto de las elecciones en Francia, pero hay un dato que nos sorprendió, que es la baja votación del Partido Comunista con 1,9% bajando de 10% y uno se pregunta qué le está pasando al P.C. que tenía votaciones muchísimo más altas. Esto no solamente ha ocurrido en Francia.
Petras: Bueno, esto empieza con la colaboración del Partido Comunista con el gobierno de Miterrand, el neoliberal. Ese es el comienzo. Antes tenía entre 15 y 23 por ciento del voto constantemente. Aproximadamente del 25 por ciento en los años 40, bajó a un 20 por ciento en los 60 y 70 y después entró en este gobierno que empieza en el centro-izquierda y termina en el centro-derecha y eso neutralizó toda la atracción del P.C. como partido representativo de la clase obrera. Perdió su imagen de oposición al liberalismo y entonces fue como el SIDA: empezaron a dejar de votar al P.C.
La parte más conservadora de los comunistas se fue al socialismo; otros votaron por la izquierda radical; otros dejaron la política y algunos sectores de mucha desocupación fueron a la derecha para ver quién podría proteger su trabajo. En esta situación cayeron de 15 a 10, a 8, a 3 y últimamente a 2, casi mucho menos que los trotskystas en ese sentido. Ya es un partido del pasado porque no han sabido mantener el ritmo de la lucha de clases. La única influencia que tiene el P.C. son los viejos cuadros sindicales reivindicativos que son capaces de colaborar con otros sindicalistas clasistas contra las medidas de privatización y liberalización del trabajo.
Mientras estuve en Europa, los comentaristas llamaron a Sarkozy -el candidato de la derecha-, como el Margaret Thatcher de Francia, como si fuera un candidato que va a imponer las políticas neoliberales, las privatizaciones, la reducción de trabajo estatal en Francia. Y comentábamos con un dirigente sindical allá en Dinamarca que si Sarkozy trata de imponer la política de Thatcher en Francia si gana las elecciones, va a perder en las calles de Francia.
Yo no tengo dudas de que si él se atreve a anunciar medidas thatcherianas va a tener una huelga general no sólo en París sino en todo el país, que va a paralizar todo el transporte, los bancos, los empleos del Estado, los ferrocarriles etc. Y si puede ganar las elecciones con dinero, lo que va a perder en las calles de París será muy contundente. Incluso yo creo que los que simplemente miran las elecciones como una forma de sobrepasar las divisiones de clase en Francia, si creen que con las elecciones van a eliminar la lucha de clases están totalmente equivocados. Ya tumbaron con la lucha de masas a un conservador -Jouvet- hace pocos años y lo van a hacer también con Sarkozy.
Chury: Hemos leído algunas informaciones que tienen que ver con una reunión de carácter militar patrocinada por los EE.UU. que se va a realizar en julio en Perú y también que como el presidente Correa de Ecuador ya firmó que cuando termine el plazo estipulado no podrá haber una base norteamericana -que es la de Manta- la trasladarían a Perú. ¿De esta reunión se conoce algún dato?
Petras: Lo que sé es que Washington quiere avanzar sobre varias cuestiones político-militares. Una es consolidar la influencia que tiene tanto en los gobiernos como Perú, Chile, Colombia y Centro América y también acompañar a los generales con los que tiene relaciones desde mucho tiempo en Bolivia, Venezuela, Brasil, Argentina y Uruguay. Esa es una forma de tratar de proyectar una nueva estrategia además de estos acuerdos de libre comercio y marchar desde los acuerdos económicos bilaterales hacia una mejor coordinación militar. Es decir que mientras están firmando acuerdos bilaterales, están tratando de consolidar una coordinadora latinoamericana entre los militares que están en coincidencia con la política liberal de la región. Digo en Chile, en Perú, etc.
Y también pescan en las aguas turbias de Ecuador, Bolivia y Venezuela. Hay que entender que todavía tienen lazos con algunos sectores de la Guardia Nacional en Venezuela; sectores militares que vienen de la época de Sánchez de Losada en Bolivia y también entre sectores anti nacionales en Ecuador. Entonces es un doble proceso: uno de tratar de coordinar la política liberal con la política militar y segundo tratar de encontrar palancas para aislar, presionar a los gobiernos progresistas en América Latina.
Chury: Bien. Petras, te quería informar que aquí en Uruguay este año, mañana concretamente, se van a realizar dos actos del primero de mayo. Uno convocado por la dirección del PIT-CNT donde estarán presentes los Ministros del gobierno de Tabaré Vázquez, y el otro con la participación de organizaciones sociales y políticas de izquierda, que rechazan la política económica y social del gobierno. Así que hay dos convocatorias.
Petras: Yo creo que es triste que haya una división por culpa de los oficialistas. El sindicalismo no debe servir como correa de transmisión de un gobierno neoliberal. Incluso de cualquier gobierno. El sindicalismo debe ser independiente y mínimamente reivindicativo frente a un gobierno liberal o cualquier gobierno, para tener la capacidad de corregir, criticar o alternar gobiernos. Por eso sería muy positivo que los sectores progresistas y clasistas tomaran la decisión de no ser la cola de este burro que sirve para cargar la crisis del gobierno. Y ser independiente me parece que es ser sindicato, ser clasista, ser uruguayo, contra la política entreguista del gobierno y sus fieles mal llamados dirigentes sindicales. Es necesario marchar con independencia y es necesario denunciar que el sindicalismo amarillo prefiere abrazarse a este gobierno perjudicando al país y los obreros. Espero que la participación de los sectores clasistas sea grande y contundente frente a los oficialistas.
Chury: ¿Ahí hay celebraciones del primero de mayo mañana?
Petras: Hay varias. Lo más interesante va a ocurrir entre las organizaciones de inmigrantes latinoamericanos, asiáticos y del Caribe. Yo creo que las marchas que van a tener alguna concurrencia, son principalmente las de organizaciones y trabajadores inmigrantes. Pero el gran problema es que el primero de mayo, a pesar de que nació aquí en Estados Unidos, no es un día del trabajador, es un día del trabajo. Los sindicatos amarillos, los que se llaman AFL-CIO, son cipayos, son aliados del capitalismo y hace muchos años rechazaron el primero de mayo porque dijeron que demasiados comunistas y socialistas participaban. Entonces oficialmente la Confederación aquí organizó lo que llaman el día del trabajo.
Interesante, no el día del trabajador, el día del trabajo, el 4 de setiembre que es una fiesta, un pic nic donde van incluso los funcionarios políticos reaccionarios, pero cada vez hay menos participantes. Yo fui una vez al 4 de setiembre en Detroit y sobre más de 200 mil sindicalistas, aparecieron menos de mil en un evento con cerveza y comida libre. Luego la esperanza, la expresión de solidaridad obrera es de los sectores inmigrantes que son realmente el único sector muy combativo y con conciencia de lo que significa el primero de mayo en este país.
Resumido por La Haine
CX36 Radio Centenario







