Un coche bomba mata al menos a 25 personas en cuartel general de EEUU en Bagdad

Un atentado suicida hizo estallar el domingo un coche bomba cargado con media tonelada de explosivos a la entrada del cuartel general de Estados Unidos en Bagdad, matando al menos a 25 personas, e hiriendo a más de un centenar que estaba esperando a entrar en la base. El jefe de la Policía de Bagdad eleva a 35 los muertos.
La explosión se produjo justo en una de las entradas principales de la "Zona Verde", actualmente cuartel general de la administración que comanda Estados Unidos.
El Coronel Ralph Baker, portavoz del ejército de ocupación de EEUU, dijo que una camioneta cargada con cerca de 500 kilos de explosivos fue detonada junto a la puerta, que los invasores denominan "La Puerta de los Asesinos".
Un portavoz de la Primera División Blindada estadounidense dijo que el coche explotó después de unirse a una fila de coches que esperaban para ingresar a la base, fuertemente custodiada por tropas estadounidenses.
500 SOLDADOS ESTADOUNIDENSES MUERTOS
Insurgentes que luchan contra la ocupación imperial realizan ataques regulares contra el ejército de EEUU y contra aquellos que colaboran con los norteamericanos. El último gran ataque en la capital fue un coche bomba a las afueras de un importante restaurante de la ciudad el día de Año Nuevo, donde murieron al menos ocho personas y 30 resultaron heridas.
El sábado, una bomba en la cuneta de una carretera en una población a unos 30 kilómetros de Bagdad mató a tres soldados de EEUU y dos agentes de seguridad iraquíes que estaban patrullando en un vehículo armado Bradley.
Estas muertes elevaron a 500 el número de soldados de EEUU fallecidos en Irak desde que se iniciara la invasión el año pasado, un problema cada vez más preocupante para el presidente norteamericano, George W. Bush, en los meses previos a las elecciones de noviembre.
600 POLICÃAS IRAKÃES PRO-IMPERIALISTAS MUERTOS
Cerca de 600 policías murieron desde el final de la guerra en atentados o en operaciones de apoyo a la coalición ocupante, indicó hoy un responsable de la Policía pro-imperialista iraquí, Moshtaq Fadhel.
"Hemos contado cerca de 600 policías muertos desde el final de la guerra. Murieron en atentados, haciendo patrullas o en operaciones en las que cumplían con su deber para arrestar a criminales", declaró Fadhel, el comandante de la Academia de Policía iraquí, Fadhel.
Cuando se le preguntó si consideraba la cifra elevada, contestó que "no, en absoluto", ya que "todo Irak Se ha convertido en un campo de batalla para los terroristas".
Reuters/AFP/La Haine







