Una nueva encrucijada para la Revolución Bolivariana


El resultado de las elecciones del 6D en Venezuela posee sentidos que van más allá de los que se derivan de una simple derrota electoral en el marco de un sistema de partidos típico de una democracia capitalista más o menos convencional. Otras cosas, mucho más importantes, están en juego. La Revolución Bolivariana, el proceso de liberación nacional y social más avanzado e influyente de los últimos años, vive una de sus horas más complicadas. Nos preocupa el destino del sueño integracionista de Nuestra América, el futuro del proyecto que tiene como pilares la paz y la cooperación entre los pueblos. Tememos por la soberanía y la integridad de Venezuela. Nos espanta la posibilidad de que la nueva Asamblea promulgue una ley de amnistía que beneficie a los políticos criminales, que derogue la ley orgánica del trabajo, la ley de precios justos, las leyes del poder popular, etc.. ¿Podrá la derecha imponernos una república antichavista? Lo cierto es que todo el andamiaje de la Revolución Bolivariana está erizado de peligros. La reacción burguesa e imperialista parece inminente.







