Uribe va a seguir con su política de terrorismo de Estado

Comentarios de James Petras. Lunes 29 de mayo de 2006
Efraín Chury Iribarne: Dos temas dominantes tenemos hoy y queremos una reflexión tuya en torno a este triunfo de Uribe en Colombia, que tal vez tiene muchas explicaciones y de repente uno las ignora.
Petras: Primero, la gran mayoría de la gente, según las últimas cifras cerca de 60 por ciento del electorado, no votó. Entonces los abstencionistas ganaron por más de tres veces los votos del señor Uribe. Eso es lo primero que debemos entender. En realidad lo que consigue Uribe es el 25 por ciento del electorado, es decir, 62 por ciento del 40 por ciento que votó. Eso no es nada contundente.
Segundo, hay que anotar que 230 mil soldados y policías estaban todos en los puntos de votación. Significa que cada votante era revisado -como muestran las fotos desde Colombia- por oficiales armados antes de entrar a votar. Ese es un acto de intimidación.
Tercero, los paramilitares anunciaron hace tiempo que controlan un tercio de los representantes en el Parlamento que se iban a presentar a las elecciones. Entonces tenemos una trayectoria de violencia y terrorismo ya desde antes de las elecciones. El proceso, llegando a las elecciones, estuvo lleno de ataques militares en las comunidades rurales, y los actos de intimidación el mismo día de elecciones, anulan la idea de que era una simple votación libre sin fraude. Yo no sé si había fraude, pero sí sé que existía un enorme despliegue de tropas y actuación militar segundos antes de votar, que no se puede considerar entre las "reglas del juego democrático". Mucho menos el hecho de que los paramilitares estaban involucrados presentando sus candidatos y circulando por todos lados antes y durante la votación.
Por eso creo que en primera instancia debemos cuestionar la legitimidad de un presidente elegido bajo condiciones represivas, que sólo consigue el 25 por ciento del electorado. Y segundo, a pesar de las pésimas condiciones, las elecciones muestran un gran salto en el voto de la izquierda. A pesar del hostigamiento y todos los medios de comunicación de masas organizados para apoyar a Uribe, la izquierda consigue un 22 por ciento del electorado, desplazando al Partido Liberal como la alternativa a los conservadores. Eso significa que ahora el país, por lo menos electoralmente, reproduce la polarización social entre izquierda y derecha, entre campesinos y obreros contra la oligarquía y entre la guerrilla contra los EE.UU. dirigiendo al ejército colombiano.
Ahora tenemos una polarización más clara a nivel político electoral, como en las otras esferas de la política, y creo que eso va a resultar en una continuación de la política represiva y terrorista de Uribe. Él cree que con el 25 por ciento de los votos que tiene puede seguir con la política del terrorismo de Estado, seguir entregando el mercado y las materias primas a las multinacionales. Y pienso que en relación con Venezuela va a seguir el doble juego: hablando con Chávez y trabajando por los EE.UU. En la frontera seguirá la penetración y van a seguir hostigando a los refugiados que están desplazados por las agresiones militares.
Chury: ¿Qué papel puede jugar la situación actual de Ecuador en esa región a la luz de esta nueva elección que ganó Uribe?
Petras: Hoy día recibí un documento sobre la nueva candidatura de un muy importante dirigente de la izquierda, de CONAIE [Confederación de Nacionalidades Indigenas de Ecuador], el grupo de gran prestigio de las comunidades campesinas indígenas. Luis Macas es el candidato presidencial y es una persona de gran integridad, lo que es un gran paso porque ya CONAIE y sus amigos Pachakuti y otros partidos, incluso el grupo marxista MPT, el Partido Socialista y algunos sindicatos importantes, están respaldando a Luis Macas y posiblemente podría ganar la primera vuelta, o por lo menos entrar a la segunda vuelta de las elecciones.
Yo conozco a Luis Macas; es un intelectual brillante, pero más que brillante es una persona honesta que ha hecho un buen trabajo de reconstruir la organización CONAIE después de la debacle que sufrieran apoyando al charlatán de Lucio Gutiérrez. Era un trabajo duro porque las bases estaban muy desencantadas pero Macas ha hecho un buen trabajo; es un líder colegiado, no es un caudillo, no es un gritón de balcón y tampoco un tramposo como [Tabaré] Vázquez con los trabajadores. Macas lo que dice es lo que es y creo que es un buen paso. La preocupación es si a partir de lo de Colombia, Estados Unidos permite que Luis Macas gane las elecciones.
En ese sentido creo que EE.UU. tiene miedo de que el eje Cuba-Venezuela-Bolivia se extienda ahora a Ecuador donde la gran mayoría -por lo menos en el interior del país-, está a favor de la alternativa de la izquierda. La gran problemática es Guayaquil y la costa donde la derecha está bastante fuerte con maquinaria electoral y con los medios de comunicación. Creo que la proyección es que EE.UU. en primera instancia va a canalizar millones para derrotar a Luis Macas, va a tener que calentar la oreja de los militares. Y también van a buscar formas de intervenir para dividir y desprestigiar la campaña inventando otro candidato seudopopulista o jugando con personajes intelectuales que no pueden ganar pero sí puedan perjudicar al único candidato con chances de ganar.
Chury: En las últimas horas aquí los medios han publicado que el presidente Chávez de Venezuela dijo que si Alan García gana las elecciones él se verá obligado a romper relaciones con Perú. Hay un entredicho muy fuerte entre Chávez y Alan García ¿Cómo se ve eso?
Petras: Bueno, Chávez dijo textualmente que Alan García es un ladrón y demagogo. No hay ninguna duda, yo estaba en Perú en esa época y te puedo decir que salió de la presidencia con acusaciones muy justificables de que se llevó 50 millones de dólares. Estaba acusado de una gran estafa desde la presidencia. Incluso tuvo que irse fuera del país por un tiempo porque tenía orden de captura contra él. Después, como toda la política burguesa, se suspendieron los juicios y vuelve, entonces Chávez tiene muchos datos, no es una simple trifulca o gritos opositores. No, hay muchas pruebas y justificaciones.
Segundo: hay que decir que Alan García es un asesino porque mató más de mil presos políticos encarcelados, dando las órdenes a los militares para entrar y matar. Yo sé eso porque estaba ahí, incluso fui a las cárceles a tratar de ayudar a los grupos de Derechos Humanos. Curiosamente en el mismo momento en que Alan García ordenó el asesinato, estaba la Segunda Internacional organizada en un Congreso en Lima y estuve con delegados italianos -estoy hablando de los socialistas de Craxi, no exactamente la izquierda- con belgas y holandeses que estaban arreglando las maletas para salir, invitados por Alan García como asesino. En ese momento García casi llorando llama a la Fundación FOC para preguntar qué debe hacer, si puede intervenir con la embajada o lo que sea porque para absolverse de la acusación de asesino culpó a los militares diciendo que actuaron por su cuenta.
Los militares devolvieron la pelota y le decían a Alan García: vos sos el presidente que ordenó el asesinato, si sigues con este tema nosotros te vamos a dar una patada en el culo que vas a salir de la presidencia. Ese es el momento en que Alan García, sin gloria y sin apoyo, llama a los intermediarios de la Fundación FOC para ver si la embajada puede intervenir contra los golpistas, los militares que no querían ser acusados de actuar por su cuenta. Esa es la historia de Alan García, que es un demagogo y un ladrón como decía el presidente Chávez.
Es una historia conocida en Perú pero desconocida afuera, donde lo pintan ahora como un estadista político contra un nacionalista apoyado por Chávez.
Chury: Petras, venimos ahora a nuestro país porque hemos tenido un fin de semana muy particular donde en el juego del ministro bueno y del ministro malo, han estado en competencia Mujica [ministro de ganadería] y Astori [ministro de economía]. Mujica hablando de que se puede ir para la casa, de que quiere solucionar el problema de la deuda de los productores, pero tenemos datos muy recientes de que ya Astori dijo que no, que institucionalmente eso no se puede hacer. En fin, hay una serie de cosas, pero enmarcadas dentro de una especie de unidad que quiere aparecer desunida como formando un lobby para que el gobierno se mantenga como que todo está bien. Esa es la sensación al menos con la que visualizamos la realidad pero es bueno saber cómo se visualiza a una distancia mayor como a la que estás tú.
Petras: Bueno, yo creo que hay que analizar desde el fondo. Los ministros regularmente tienen que tratar con los sectores que supuestamente representan, o sea: a latifundistas, grandes agro exportadores, en menor grado medianos productores etc. Y para hacer su trabajo en alguna forma tienen que coordinar y buscar formas de que los dos sectores: gubernamental-ministerial y dirigentes sectoriales, tengan una relación. Entonces cuando hay una gran deuda como la del campo, el ministro por lo menos tiene que asumir alguna respuesta para solucionar aunque sea parcialmente, en forma incompleta. Tiene que ofrecer algo porque si no hay una ruptura y su trabajo es mucho más difícil y pierde cualquier legitimidad como interlocutor. Por lo que yo no creo que sea una simple conspiración entre los ministros, que uno es bueno y el otro malo, si no es que el ministro de agricultura tiene doble función: sostener el gobierno y también mantener la base social que tiene.
Como Astori es un loco extremista, no piensa políticamente de que necesita un sostén social, por eso actúa sólo en función de los intereses de los banqueros, sobre el excedente del presupuesto del 3 y algo de porcentaje, luego no quiere dar ningún recurso, para por lo menos tratar de dividir a los sectores endeudados. Y tenemos esta complicación: el ministro de agricultura que no puede articular ninguna política con ningún sector social económico, se queda con poco futuro, se va a descartar y nadie va a querer dialogar con él. Como viene con las manos vacías van a decir que es inútil para ellos como ministro. Con el rechazo de Astori por un lado y por otro lado el rechazo de los actores de ese sector, no tiene nada que hacer, así que si tiene algo de ganas podría ir a pescar corvinas. Va a cosechar más con una corvina en las manos que con un ministerio impotente.
Chury: Hay un caso muy particular que se da con Mujica, que por un lado él integra un ejecutivo que apoya irrestrictamente la extranjerización de la tierra y las plantas de celulosa, y por el otro va y le dice a los granjeros, chacreros y ganaderos que culpa de las forestaciones es que ellos viven esas situaciones, entonces aparece aquí como un doble discurso.
Petras: Sí, es doble pero en el fondo, debemos volver al marxismo y el análisis clasista. Está articulando una política puramente clasista, caso clásico: está subvencionando a su clase y marginando a aquellos con quienes no tiene nada que ver. La única forma de analizar esto es analizar las clases sociales que son el referente del modelo del ministro Astori.
Desde hace tiempo hemos discutido eso: es un hombre muy consistente, muy coherente con su clase. Es otra ilustración de lo que estamos hablando cada semana, que Astori es el mejor representante de la clase capitalista doméstica e internacional que ha tenido toda la historia de Uruguay. Lo digo en el sentido de que articula políticas de largo plazo y de gran escala y no va a ser desviado de esta política porque está comprometido con su clase, y es fundamental que el PIT-CNT y todos los demás que están apoyando al Gobierno, entiendan que está traicionando a su clase. Es una palabra dura pero el señor Astori es consecuente con su clase. La pregunta es que si él es consecuente por su clase ¿qué diablos están haciendo los sindicalistas siguiendo a la clase que está marginando a los pequeños y medianos productores, los deudores y los consumidores?
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