Venezuela: "Es errática la actuación del Gobierno"

Para la Venezuela actual en su proceso de transformación, tal vez el objetivo esencial más importante, de los que conforman los diez prioritarios, sea el de lograr la transformación de la economía rentística en una economía productiva y hacia el establecimiento de un nuevo sistema económico, sistema este que supere las insolubles contradicciones que provoca el sistema capitalista.
Como sabemos, y es constatable casi a diario (no se necesita dar ejemplos), el sistema capitalista de producción, se encuentra en una etapa de severo agotamiento por la descomunal transnacionalización del capital en la fase imperialista que ha conducido a la más brutal monopolización de la economía mundial y a la amenaza inminente de un colapso ambiental. La necesidad del cambio social no es sólo de la sociedad venezolana y de otros países dependientes y subdesarrolados, sino de todos los países, especialmente de los países mega industrializados que son los principales responsables de las crisis cada vez más frecuentes, agudas y generalizadas que afectan a todo el planeta.
El cambio de la economía rentística
En las, aparentemente no muy recordadas, jornadas del taller de alto nivel celebrado en Fuerte Tiuna los días 12 y 13 de noviembre de 2004 que dieron origen a la formulación de lo que se conoce como “La Nueva etapa de la Revolución Bolivariana y su Nuevo Mapa Estratégico”, se definieron “Los diez objetivos grandes objetivos estratégicos” y al que nos referimos se le expresó así: “Acelerar la construcción del nuevo modelo productivo, rumbo a la creación del nuevo sistema económico”. De tales definiciones se cumplieron ya seis años, sin que en este particular aspecto se haya avanzado mucho. Lo primero que salta a la vista, es que la construcción de un modelo productivo implica superar la economía rentística basada en la dependencia monoexportadora del petróleo y requiere un amplio plan industrializador que utilice como pilares la capacidad financiera proveniente de la exportación del petróleo, las existentes industrias básicas de Guayana así como la petroquímica para procesar en el país cientos de miles de toneladas de aluminio, millones de toneladas de hierro y acero, de petróleo y de otros materiales y recursos naturales, transformándolos en cientos de miles obras y edificaciones públicas, viviendas y otros productos de uso y consumo. Además de la fabricación de motores, máquinas, herramientas e instalaciones para el desarrollo agrícola y agroindustrial. Ya en el mes de abril de 2010 escribimos sobre los principales escollos en la construcción del socialismo en Venezuela e hicimos referencia a como se está desperdiciando una gran oportunidad y llamamos a una urgente rectificación. Hicimos énfasis en que la detentación de los recursos naturales, de las industrias básicas y de los recursos financieros, por sí sola, no produce la transformación de la economía rentística en una economía productiva y mucho menos de ésta a un cambio de sistema económico. Para que los objetivos trazados se alcancen es necesario que se defina y ponga en práctica una política y una gerencia capaz de articular los objetivos con los métodos, la aplicación de los recursos financieros y materiales en el tiempo y en el espacio y, además, la preparación, selección y organización de las capacidades humanas y la determinación y obtención oportuna de las técnicas adecuadas. Esta política supone la definición coherente de aliados y de puntos de partida dentro de una estrategia global de desarrollo de la transformación del país.
Los lineamientos esenciales para la coherencia.
No nos proponemos hacer ahora la revisión crítica de todo el proceso de cambios iniciado en el país. Sólo nos referiremos a la grave incongruencia que vemos en la conducta del gobierno en los últimos días. Teniendo en cuenta lo expresado al comienzo, la línea de conducta coherente consiste en: 1) Para el sector privado; lograr que el sector productivo nacional en las áreas agrícolas, agroindustrial e industrial aumente la producción y la productividad e introduzcan innovaciones en sus respectivas unidades y procesos productivos, instándolos-obligándolos a que mejoren las condiciones laborales y cumplan con sus deberes socio-ambientales y fiscales, además, de acuerdo con los niveles de organización de los trabajadores, poniendo en práctica modalidades de participación de estos (en sentido integral) en la gestión o dirección de las empresas. Las expropiaciones, en el caso de Venezuela, se reducirán a situaciones especiales y de alta necesidad, siempre basadas en el apoyo colectivo de los trabajadores y en estricto cumplimiento de las leyes. 2) Para el sector público; fortalecer y mejorar el funcionamiento de las empresas bajo control estatal, readecuando tecnológicamente los procesos, diversificando la oferta, aumentando la calidad, la cantidad y la variedad de los productos, promoviendo la generación de unidades procesadoras de las materias primas industriales (transformación en productos de los materiales que producen las empresas básicas), tanto de propiedad privada como mixta y estatal. En estas unidades hacer un colosal esfuerzo de investigación científica e innovación tecnológica, en estrecha coordinación con universidades estatales y creando centros de estudios superiores de alta calificación (posgrados, doctorados y postdoctorados). Cada una de las empresas de Guayana, así como la petroquímica y la producción de petróleo son en sí mismas estupendos laboratorios de investigación. En estas unidades o empresas debe ponerse en práctica un modelo de gestión participativo mediante la elección democrática de delegados revocables que se incorporen a la dirección general de las mismas y que combatan la corrupción y el derroche y la aplicación de planes formativos y el debate con el conjunto. Estas empresas serán ejemplo del cumplimiento de las normas laborales, ambientales y sociales, y de los altos rendimientos del proceso. 3) Para el uso de la tierra ociosa, desarrollar grandes unidades productivas en el campo y la agroindustria que, bajo control del Estado, los trabajadores y la sociedad; puedan dar uso eficaz a la tierra propiedad de la República, aplicando las existentes tecnologías de punta gratas al medio ambiente, En estas unidades se emplearían a miles de profesionales, peritos y técnicos del sector, (muchos de ellos desempleados o desempeñando oficios administrativos y burocráticos), y se fomentaría la investigación científica y el desarrollo de tecnología propia, adecuada a nuestras especificidades. Incorporando a la comunidad a los procesos de dirección, planificación y ejecución de la actividad eliminando las fuentes de corrupción que se anidan en la importación, la distribución y el financiamiento.
Es errática la actuación del gobierno
Con estas tareas prioritarias para avanzar en la transformación, encontramos la actuación del gobierno nacional totalmente errática cuando se dedica a crear conflictos con los productores agropecuarios del sur del lago y de otras localidades, descuidando también la solución de otras situaciones que amenazan cada vez más seriamente con disminuir la base de las voluntades de apoyo nacional para la transformación. La lógica revolucionaria nos conduce a esta conclusión.







