lahaine.org
Venezuela :: 06/01/2026

Venezuela, la hora del pueblo

Magdiel Sánchez Quiroz
En Venezuela la inmensa mayoría del país pasó muy rápidamente de la confusión y conmoción de las primeras horas de la mañana del sábado, a la indignación, el coraje y la disposición de combate

En la madrugada del 3 de enero de 2026, tropas de EEUU realizaron una criminal incursión en territorio venezolano. Bombardearon distintos puntos estratégicos de ese país. Dañaron infraestructura. Asesinaron a militares, civiles y secuestraron al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros y a su esposa, Cilia Flores. La operación representa el más grave y violento ataque que haya perpetrado EEUU en contra de un país de América desde la invasión a Granada (1983) y Panamá (1989).

Desde septiembre de 2025, bajo el pretexto del combate al narcotráfico, Trump desplegó una nueva ofensiva contra Venezuela que pasó de presiones económicas y ataques contra lanchas que supuestamente transportaban drogas, al secuestro de grandes petroleros y al máximo cerco naval y aéreo nunca antes visto, con el fin de derrocar al gobierno de Nicolás Maduro para instaurar un gobierno títere que entregue el petróleo, el agua y los demás recursos de ese país al imperialismo.

La ofensiva contra Venezuela se da en el contexto de que Trump lanzara su Corolario de la Doctrina Monroe para reforzar la hegemonía imperial en América, desgastada por los cambios geopolíticos a nivel global.

Bajo el dominio mediático global de EEUU, se intenta mostrar que la operación criminal tiene el respaldo del pueblo de Venezuela. Solo escasas y marginales muestras de apoyo a Trump se han visto en algunas ciudades de Europa y América Latina. Ninguna en Venezuela. Tampoco han logrado que ninguna fuerza política con presencia real en Venezuela salga a apoyar el secuestro del Presidente.

Sin embargo, las operaciones de terror sicológico van construyendo la escena ideal para el "cambio de régimen" añorado por Trump: Nicolás Maduro esposado y vestido con ropa de reo, presentado ante un tribunal de Nueva York como si fuera una redición del juicio contra el Joaquín El Chapo Guzmán.

Degradar a reo común al presidente y líder del proceso revolucionario en Venezuela resulta necesario para que el imperialismo logre avanzar en lo que promete que será "una transición pacífica" entre la actual presidenta interina de la República, Delcy Rodríguez, y la antipatriota María Corina Machado y el ex candidato derechista Edmundo González. El llamado "cambio de régimen" no es más que lograr imponer a un gobernante títere que entregue los recursos naturales de ese país a EEUU.

Casi con seguridad, el secuestro de Maduro y su esposa pudo concretarse tanto por errores de inteligencia y seguridad venezolanos, como por una infiltración exitosa de EEUU en el círculo de mayor confianza del Presidente venezolano. Sin embargo, aún se está lejos de lograr concretar el cambio de régimen. Los hechos al interior del país lo demuestran.

En Venezuela, la inmensa mayoría del país pasó muy rápidamente de la confusión y conmoción de las primeras horas de la mañana, a la indignación, el coraje y la disposición al combate.

Miles de personas salieron a las calles a exigir la presentación con vida de su Presidente y condenaron los ataques militares de EEUU. Las Fuerzas Armadas han demostrado su unidad y fidelidad para con el pueblo y su presidente. Más allá del relato que se ha querido sostener sobre que en Venezuela se vive una dictadura que socava las libertades civiles, la revolución bolivariana iniciada bajo el liderazgo de Hugo Chávez en 1998 y hoy continuada por el de Nicolás Maduro, ha logrado construir una unidad entre el pueblo, las fuerzas armadas, la policía y las milicias bolivarianas que la agresión del 3/01/26 no podrá quebrar tan fácilmente.

Una organización de 5 336 comunas y Circuitos Comunales, junto a las Milicias Bolivarianas que ya se encuentran armadas y desplegadas en todo el territorio nacional. Ellas son la base del único poder que, más allá del aparato de Estado, puede frenar la ocupación neocolonial, el poder popular.

Hoy es la hora del pueblo de Venezuela. La capacidad que éste tenga para defender su territorio calle por calle, comuna por comuna, así como la determinación que mantenga para no dejarse quebrar ante cualquier traición o intento de algún político apátrida que se presente como el capaz de garantizar la transición añorada por Trump, será la cuestión más determinante del futuro soberano de ese país.

Se vienen días muy difíciles para Venezuela y para el mundo

En un momento en que los organismos internacionales mostraron su incapacidad para detener el genocidio en Gaza, contemplamos aterrados lo que puede venir. Sin embargo, vencer al horror, aún en los tiempos más oscuros, es una posibilidad.

La esperanza podrá emerger sólo desde abajo, desde el pueblo de Venezuela y de un consecuente movimiento en el mundo que ocupe las calles y derrote a la indiferencia y al terror.

 

Contactar con La Haine

 

Este sitio web utiliza 'cookies'. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas 'cookies' y la aceptación de nuestra política de 'cookies'.
o

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal