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12/07/2021 :: Asturies

Miles de manifestantes arropan en las calles de Xixón a las siete personas del ‘caso de La Suiza'

x Paco Álvarez
Cenetistas de todo el Estado y militantes de numerosas organizaciones sindicales y políticas asturianas respaldan a l@s sindicalistas condenados a penas de cárcel

Varios miles de manifestantes arropan en las calles de Xixón a las siete personas del ‘caso de La Suiza’

La manifestación, a su paso por la calle Muelle de Oriente. FOTO: Luis Sevilla

Cenetistas de diferentes partes del Estado y militantes de numerosas organizaciones sindicales y políticas asturianas respaldan a las y los sindicalistas condenados a penas de cárcel

Pasaban veinte minutos de la una tarde cuando en los bafles instalados en la gijonesa plaza del Instituto comenzó a sonar A las barricadas, el histórico himno anarcosindicalista, que fue coreado de inmediato por las personas que encabezaban la manifestación. Una marea de banderas rojinegras empezó a inundar la que se conoce popularmente como plaza del Parchís y que era el destino de una manifestación en la que particiaron entre dos mil y tres mil de personas que quisieron mostrar su apoyo a las y los siete sindicalistas del llamado ‘caso de La Suiza’ condenados a tres años y medio de prisión.

La manifestación, una de las primeras que se llevan a cabo en Asturies tras el levantamiento de las restricciones sanitarias, se inició pasadas las doce y media del mediodía en la plaza del Humedal. Mientras el cortejo se iba nutriendo de gente a la espera de iniciar la marcha retumbaron en el cielo los primeros petardazos y las primeras de las muchas consignas que se gritaron en la movilización: ¡Aquí está la anarcosindical!¡Unión, acción, autogestión! ¡Y no pararemos hasta la absolución!

“Ya perdimos la costumbre de oír estas explosiones”, comentó una de las fotógrafas de prensa, sobresaltada al igual que yo con uno de esos primeros estallidos, que nos pilló por sorpresa. El suyo fue un comentario elocuente sobre el hecho de que el sindicalismo más combativo parece haberle perdido, en parte, el pulso a la calle en los últimos años en Xixón, una ciudad que en su historia reciente ha escrito alguna de sus páginas más memorables de dignidad y de solidaridad al calor de neumáticos en llamas y con la banda sonora de voladores que no eran de fiesta, sino de lucha.

La Confederación Nacional del Trabajo (CNT), el sindicato convocante de las movilizaciones contra el empresario de la pastelería gijonesa La Suiza por los abusos denunciados por una de sus trabajadoras y que derivaron en las condenas penales contra sindicalistas, llevó el peso de la manifestación. Entre las numerosas banderas rojinegras identificativas del sindicato destacaban las de Aragón. Se desplazaron hasta Xixón para participar en la movilización un buen número de anarquistas mañas y maños, pero también de Castilla y León, Euskadi, Madrid y La Rioja, entre otros territorios. Por detrás de la amplia representación anarcosindicalista caminaban militantes de organizaciones sindicales tan diversas como el Sindicatu Unitariu y Autónomu de Trabayadores de la Enseñanza d’Asturies (SUATEA), la Confederación General del Trabajo (CGT), la Corriente Sindical d’Izquierda (CSI) o Comisiones Obreras, y de organizaciones políticas como Podemos Asturies, Izquierda Unida, Podemos-Equo Xixón, Anticapalistes Asturies, Izquierda Revolucionaria, Andecha Astur o el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE). También trabajadores de la empresa de estiba EBHISA y trabajadoras de Modultec, entre otros colectivos laborales gijoneses en lucha.

Abrió la marcha una pancarta con la consigna Facer sindicalismu nun ye delitu. Una de las personas que la portaban era Carlos Tejón, condenado por el ‘caso de La Suiza’ y secretario general de la CNT de Asturies y León, que denunció “la sentencia desproporcionadísima, con penas de cárcel que están fuera de todo lugar”, impuesta por el titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Xixón, Lino Rubio Mayo. Carlos ironizó sobre la sentencia emitida por dicho juez señalando que “ahora resulta que los obreros coaccionamos a los empresarios, y no al revés”. Apuntó que en el trasfondo de todo esto está el hecho de que “hay gente en situación laboral precaria que planta cara a los abusos en sectores donde no se solía plantar cara, como el comercio y la hostelería, y eso es algo que no nos podían perdonar”. Recordó que al inicio del proceso “hubo cerca de cuarenta personas imputadas y si al final quedamos siete es porque no pueden condenar a un sindicato entero”. Y resaltó que cinco de las personas condenadas “son mujeres muy jóvenes y con trabajos precarios”.

La manifestación siguió un recorrido inédito por las calles de Xixón, a través de Álvarez Garaya, Marqués de San Esteban y la plaza de Marqués, donde se hizo una parada de unos minutos ante la mirada expectante de no pocos turistas, mientras se escuchaban consignas como ¡Compañeras de Xixón, absolución! ¡Compañeros de Xixón, absolución!, ¡Ni se rinde ni se vende la CNT!, ¡Si tocan a una nos tocan a todas! ¡La explotación es el delito! Desde ahí la marcha continuó por la Subida a la Colegiata para adentrarse en las calles de Cimavilla, donde uno de los manifestantes estampó con un esprái en algunas paredes los mensajes CNT absolución Nun llores, llucha.

Botes de humo negro y rojo en la plaza del Parchís. FOTO: Luis Sevilla

La marea rojinegra ganó la orilla del Cantábrico a la altura de Campu Valdés, para embocar a continuación la calle Ventura Álvarez Sala, girar hacia San Bernardo y desembocar en la plaza del Parchís, donde dos botes de humo tiñeron de rojo y negro durante unos segundos el azul celeste de un cielo gijonés que hoy era anticiclónico. Allí hubo diferentes intervenciones, a cargo de representantes de la CNT gijonesa y asturiana, de la zaragozana y aragonesa; hablaron también dos de las personas condenadas a tres años y medio de prisión, que agradecieron todas las muestras de apoyo y solidaridad que están recibiendo. “Estamos aquí por una cuestión que es tan vieja como la Humanidad: la explotación”. “Si nos van a condenar a galeras, remaremos juntas, porque el remo de la clase obrera es la solidaridad”. “Esto que se está viendo hoy aquí es la solidaridad y la dignidad de clase”. “Condenan a quienes nos ponemos del lado de los más vulnerables, y eso es algo que nos tiene que llenar de orgullo”. Fueron algunas de las muchas frases valiosas que pronunciaron y que pueden resumir los principios y los fines de una lucha sindical.

David Varela, tamboriteru, y Llorián García, gaiteru. FOTO: Luis Sevilla

Cerraron la movilización los músicos gijoneses Llorián García, gaiteru, y David Varela, tamboriteru y acordionista, que intepretaron un par de piezas. Antes de que la gente se disolviera, se informó de que a quienes habían venido de fuera de Asturies les esperaban unos bocadillos en la Casa Sindical. Algunas y algunos de esos manifestantes llegados de fuera hicieron cerca de 1.500 kilómetros de ida y vuelta en menos de un día para participar en una manifestación que apenas duró tres cuartos de hora. Un esfuerzo incomprensible para quienes no militen en esos conceptos que fueron desgranando en las diferentes intervenciones con las que culminó la movilización: la dignidad, la solidaridad, la defensa de las personas más vulnerables y la necesidad de defender a pie de calle todo ese patrimonio de la clase obrera.

https://www.nortes.me/2021/07/10/miles-de-manifestantes-arropan-en-las-calles-de-xixon-a-las-siete-personas-del-caso-de-la-suiza/

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