El reformismo electoralista: de la tragedia a la farsa

“La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa“
Carlos Marx, ‘El dieciocho de Brumario de Luis Bonaparte’
1ª parte. Reformismo pujante: la tragedia
Si Eduard Bernstein levantara la cabeza y se asomara a la escena política actual en los países -como a él le gustaba decir- civilizados superiores se sentiría, muy probablemente, sumamente desconcertado. El histórico líder de la socialdemocracia alemana, el partido democrático más antiguo del mundo, albacea testamentario de su venerado maestro Engels, pasó a la historia por ser el iniciador de la herejía revisionista, que a finales del siglo XIX removió los cimientos de la ortodoxia vigente en los partidos y organizaciones socialistas con su cuestionamiento sacrílego de los postulados clásicos del marxismo.







