La clase dominante reajusta sus piezas y en el campo de los dominados continua dispersión ideológica
En Chile la clase dominante reajusta sus piezas, para a pesar de los continuos tropiezos, mantener capacidad de administración de la crisis del sistema. Coyunturalmente, no se encuentra en una situación complicada y de traba económica, finalizando el año con un crecimiento inesperado de un 5,5% y un IMACEC (*) de un 6,7%, lo cual les da una relativa tranquilidad respecto de la situación económica central del capitalismo, en este caso Europa y Estados Unidos. Al contrario de lo previsto, las medidas que el gobierno ha tomado, complacen hasta ahora, las expectativas de los sectores económicamente más agresivos de la gran burguesía, a los que poco les importa el descontento social que estas medidas provocan: la banca, las ISAPRES, las AFP, las cadenas de farmacias y supermercados, las mineras, la pesca industrial, etc, etc.







