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21/11/2019 :: Mundo, Bolivia, Mundo

La confrontación en Bolivia se está profundizando, radicalizando en ambos lados

x James Petras - La Haine
Por un lado la ultraderecha con respaldo de EEUU y de los gobiernos neoliberales, y por otro los campesinos, los indígenas

El análisis de James Petras en www.radio36.com.uy, 19 de noviembre de 2019. Escuchar: https://archive.org/details/20191119jamespetras

Hernán Salina: Arranquemos por la situación en Bolivia, donde se refuerzan las movilizaciones, las protestas contra el gobierno golpista, mientras Evo Morales dice desde México que no descarta volver. ¿Qué cambios cabe destacarse a esta altura de lo que está pasando?

JP: Hay varias cosas. Primero que las movilizaciones en Bolivia están creciendo, no sólo los campesinos, sino en El Alto que es una ciudad muy cercana a La Paz, hay protestas en Cochabamba y otros lugares. Y creo que los oficialistas de Evo Morales están ganando fuerzas y el gobierno de los derechistas está en repliegue.

No podríamos descartar una guerra civil, porque en realidad hay tres diferentes fuerzas en el golpe: están los militares que están desplazados; hay un grupo de militares que están ahora dirigiendo a la autonombrada presidente Jeanine Áñez, y creo que podríamos decir que entre los políticos y los distintos grupos de militares hay conflictos y diferencias. Mientras tanto, Washington sigue apoyando a los golpistas, a los más extremistas y Trump ha anunciado que EEUU va a presentarse en Bolivia para dirigir el golpe.

Podemos decir también que la gente del MAS de Evo está ganando fuerzas y tienen la posibilidad de conseguir apoyos armados entre los militares. Pero mientras tanto los asesinatos se siguen multiplicando, ya tenemos 27 muertos y la Policía está muy desprestigiada y no tiene ningún apoyo entre la población. Y eso es muy importante.

La clase media acomodada y la clase alta, centrados en Santa Cruz, están buscando la forma de usar paramilitares para fortalecer la represión al típico estilo boliviano.

Por tanto, podríamos decir que la confrontación se está profundizando, radicalizando en ambos lados: la ultraderecha con respaldo de Washington y de los gobiernos neoliberales; y por otro los campesinos, los indígenas, los trabajadores del campo y la ciudad, así como los que han salido del campo y viven en la ciudad y son otra fuerza popular.

Nadie quiere que vuelvan los militares y la política de la ultraderecha porque va a revertir todos los avances que ha conseguido el pueblo durante la presidencia de Evo Morales.

El único apoyo internacional que tiene el gobierno golpista aparte del de los EEUU, es el de la OEA y de Luis Almagro el uruguayo, supuesto representante de la OEA, que como vocero de Washington está muy desprestigiado, es una persona podrida que representa lo peor del interamericanismo.

HS: ¿Hay alguna repercusión en EEUU? ¿Qué se dice del papel que juega Donald Trump en el golpe en Bolivia?

JP: Bueno, es evidente que Donald Trump y los halcones en su gobierno están apoyando hace tiempo un golpe. No es algo nuevo, es algo que empezó hace más de diez años cuando trataron de tumbar al presidente Morales en 2009. Pero podemos decir que por lo menos el Partido Demócrata -su ala de izquierda-, particularmente Bernie Sanders, un candidato que busca la Presidencia con un apoyo del 20 o 25% del electorado, se ha declarado en contra del golpe y apoyando a Evo Morales.

Los republicanos apoyan el golpe y los grandes capitales quieren volver a Bolivia para conseguir sus recursos nacionales y buscan también apoyar el golpe para evitar las protestas.

HS: Nos vamos a Chile, donde el gobierno intenta mostrar como un 'histórico acuerdo' alcanzado con partidos de la oposición, para un plebiscito que reforme la Constitución. Sin embargo desde los movimientos sociales movilizados reunidos en lo que llaman Unidad Social, se ha rechazado. ¿Puede avanzar este proceso a un mes de las protestas?

JP: En Chile hay varias fuerzas en juego. Primero, las grandes mayorías, que incluyen a una gran número de personas en las calles, con movilizaciones de más de un millón y medio de personas, están contra un acuerdo que impone Piñera con la oposición que está en el Parlamento, incluso el Partido Comunista, que ha condenado las movilizaciones más radicalizadas. Entonces tenemos dos fuerzas que se oponen: por un lado los parlamentarios que quieren pactar con Piñera y por otro lado, los movimientos sociales y la juventud que está en combate.

Podríamos decir también que las cosas se han radicalizado, la policía de Piñera ha matado más de 23 personas, hay más de 200 personas que han sufrido ceguera en un ojo por los balines de Carabineros y hay un enorme número de personas que está simpatizando con los manifestantes.

Creo que Piñera no tiene respaldo en ningún sector popular más allá de los más ricos. Las encuestas muestran que tiene un 13% de popularidad, o sea el 87% son críticos o directamente rechazan a Piñera. Entonces ¿cómo pueden pactar por una nueva Constitución cuando el pueblo está en contra, cuando las calles están llenas y cuando un millón y medio de personas ha marchado en contra de Piñera? Creo que no tiene ninguna chance.

HS: Para terminar con América Latina, miremos un poco a Ecuador donde el gobierno de Lenin Moreno ha recibido una derrota política en su intento de aplicar reformas económicas y parece que están reviviendo las movilizaciones. Hay quienes dicen que no le queda mucho a Lenin Moreno en el gobierno.

JP: Si, hay movilizaciones de la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena) y de otras organizaciones indígenas y campesinas, pero debemos reconocer que en Quito y en otras grandes ciudades ecuatorianas, hay grandes protestas pendientes. Y creo que ya han terminado los acuerdos con Lenin Moreno porque no han habido ninguna reforma que resulte positiva, las concesiones se están evaporando, las posibilidades de solucionar problemas no existen.

Creo que las movilizaciones van a cercar cada vez más Guayaquil, donde está escondido Lenin Moreno. Pienso que en menos de un año, tal vez seis meses, Lenin Moreno va a caer porque ha perdido el apoyo del campo, está perdiendo el apoyo de las grandes ciudades, en la costa los petroleros y otros sectores también empiezan a movilizarse. Lo que le queda a Lenin Moreno son los militares, que hasta ahora han sido un factor de incógnito frente a la posibilidad de enfrentar al pueblo. Creo que Ecuador va a tomar el mismo camino de Chile y Bolivia.

Y eso podría tener repercusiones en otros países como Brasil; y en Argentina si bien hay un cambio, hay muchas expectativas y vamos a ver si Fernández-Fernández tienen capacidad de llegar a la altura de empezar algunas reformas, pero tenemos dudas porque han mantenido reuniones con el Fondo Monetario y es posible que pidan la renegociación de la deuda y algunas concesiones de esa índole. Pero el pueblo está con hambre, está en la pobreza y van a necesitar mucho más que algunas pequeñas concesiones temporales.

HS: Queríamos destacar un hecho que ocurrió en la Facultad de Derecho de Harvard, en Nueva York, cuando el cónsul israelí Dani Dayan intentó dar una charla sobre el proyecto de asentamientos israelíes, y más de cien estudiantes se retiraron de la Sala con carteles que decían: "Los asentamientos son un crimen de guerra".

JP: Si, son varias cosas que has tocado. Pero voy a comentar que Harvard no es solamente una universidad de élites, sino que allí el 20 o 25% son estudiantes judíos. Ese es un factor importante, que estos estudiantes se levanten para rechazar el genocidio israelí, porque muchos profesores en Harvard, particularmente los sionistas, tienen influencia en el público general pero no en sus propias aulas y hay una división entre los estudiantes judíos y los profesores judíos.

Alan Dershowitz es un profesor de Leyes y de Derecho Penal, es un líder de la ultraderecha en la política de Medio Oriente y a pesar de Dershowitz hay un enorme número de estudiantes de Leyes que han condenado a Israel. Eso implica que Israel ha perdido a muchos estudiantes judíos y hay posibilidades de que se formen otras organizaciones judías contra Israel.

HS: ¿Hay otros temas que quiera comentar en el cierre de esta columna?

JP: Podríamos anotar que el proceso de 'impeachment' está avanzando contra Trump. El Congreso está programando publicaciones en todos los medios de comunicación, presentando testigos que están condenando a Trump, dicen que ha mentido, que estuvo involucrado en tratar de influir a Ucrania para investigar al opositor Joe Biden. En ese sentido el proceso avanza, por lo menos en los juicios en la televisión.

Así tenemos la posibilidad de que el proceso pueda conseguir algunos sectores republicanos que puedan crear la mayoría para expulsar a Trump de la Presidencia. Pero mientras tanto, tenemos otro candidato del Partido Demócrata que es el multimillonario Michael Bloomberg, que tiene su propia influencia en Wall Street.

Entonces desde Wall Street hasta las clases populares hay una oposición creciendo contra Trump. Mientras tanto, él sigue siendo muy agresivo y se ha ofrecido a asistir a las investigaciones del Congreso para insultarlos. Y eso es un factor diario en todos los medios de comunicación, el pueblo está escuchando y decidiendo cómo tratar a Trump y su candidatura presidencial para las próximas elecciones.

Extractado por La Haine

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