Luz verde al control de datos personales en la Unión Europea

El Consejo de ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea (UE) dio ayer luz verde a la norma que obligará a las empresas de telecomunicaciones a retener algunos datos de comunicaciones telefónicas y electrónicas por un periodo de seis meses a dos años. Irlanda y Eslovaquia votaron en contra.
Tras haber obtenido el visto bueno del Parlamento europeo en diciembre y superado el último escollo, se despeja el camino de esta polémica directiva impulsada al calor de la «lucha contra el terrorismo». Sólo falta que se publique en el Diario Oficial de la UE. A partir de entonces, los estados miembros tendrán 18 meses para integrar la directiva en sus legislaciones, por lo que entrará en vigor en el segundo semestre de 2007.
La directiva abarca las llamadas telefónicas, incluidas las llamadas perdidas o no atendidas y los mensajes de texto, así como los correos y comunicaciones electrónicas.
Los datos que se retendrán serán «los necesarios para localizar e identificar a la fuente de una comunicación». Es decir, los números de teléfono de origen y destino; los nombres y direcciones de las personas que llaman y de aquellas para las que están registradas los números de teléfono en el momento de la conexión, así como el servicio telefónico utilizado. En el caso de los teléfonos móviles, se añade el identificador del equipo y para internet las direcciones IP dinámica y estática asignadas por el proveedor de acceso a la conexión; el nombre y dirección del usuario y los datos sobre la hora, fecha y duración de una comunicación.
La directiva también afectará a la retención de los datos sobre la localización del lugar desde el que se realizan las llamadas desde teléfonos móviles, de modo que quedaría registrado todo movimiento que realizase un sospechoso durante una conversación telefónica con teléfono móvil.
Con el objetivo de acallar a los numerosos críticos, que aducen que la directiva viola el derecho a la intimidad, los promotores explicaron que para retener el contenido de las llamadas o mensajes seguirá siendo necesaria una orden judicial.
Mayor control de fronteras
Los ministros de Justicia e Interior también aprobaron ayer «procedimientos comunes» para reforzar la vigilancia de las fronteras exteriores del territorio europeo con el objetivo de frenar la «inmigración clandestina y el tráfico de seres humanos», explicaron.
Así, los controles serán más estrictos para los ciudadanos de países que no pertenezcan a la Unión Europea, quienes deberán sellar su pasaporte a la entrada y salida de cualquier país de la UE. Además, tendrán que informar sobre su lugar de origen y de destino, así como de sus medios de subsistencia durante su estancia.







