Protestas de los trabajadores de Thomas Cook en Irlanda
Desde hace varios meses, los trabajadores de Irlanda se están levantando contra sus condiciones de trabajo. A largo de los últimos meses ha habido varias huelgas y protestas en diferentes sectores de trabajo. A las reivindicaciones de los electricistas han seguido las huelgas de los cargadores del puerto de Dublín. Las más recientes son en defensa de los puestos de los trabajadores de la agencia de viajes Thomas Cook, una agencia multinacional de viajes, de origen inglés.
En junio de este año, los empleados de Thomas Cook fueron informados de que su empresa planeaba retirarse del mercado irlandés. Más de 40 trabajadores iban a perder el trabajo. Por eso, cinco de ellos viajaron a la oficina inglesa para mostrar su desacuerdo con la decisión de la multinacional. Fueron a Inglaterra para entregar personalmente una carta al jefe de la empresa, que se encontraba fuera por viaje de negocios, y al no encontrarlo presente, hicieron una adaptación de la conocida canción Money, Money, Money de ABBA, en alusión al jefe de la empresa, Manny Fontenla Novoa. Su nueva versión fue: Manny, Manny, Manny it's a richmens' world (Manny, este es un mundo de ricos).
El 31 de julio, les fue comunicada la decisión de que la empresa cerraría con un mes de antelacion los establecimientos de Dublín. Ante ello, el personal, en su gran mayoría femenino, decidió oponerse y tomar medidas para hacer una protesta eficaz contra las condiciones del despido que se le ofrecían. Ese mismo día hiceron un pequeño espectáculo en la misma calle Grafton, cantando de nuevo la canción de ABBA. Alquilaron un cerdo, se vistieron al estilo de los 70 y presentaron una versión más punzante aún de la canción, cantando Manny/ money, money, money for the greedy pig (Manny/dinero para el cerdo glotón), haciendo de nuevo alusión al hecho de que el jefe de Thomas Cook recibió el año pasado un cheque de 7 millones de euros por haber echado a más de 2800 trabajadores en Inglaterra. Ya a la hora del cierre, los trabajadores de la tienda de Thomas Cook de Grafton Street se encerraron en el local. Fueron 28 personas, empleadas junto con personas de apoyo. Entre las protestantes habia dos mujeres embarazadas, una de ellas a dos semanas del parto. Audrey Morrell, una empleada con más de 11 anos de experiencia en la empresa, relata a posteriori las sensaciones del personal: Nos encerramos a la hora del cierre habitual y pusimos todas las alarmas del establecimento en marcha. Miramos a las camaras y dijimos: Nosotras tenemos las llaves! Subrayaba también la importancia de la solidaridad de las personas de fuera: El apoyo que recibimos de la gente de fuera nos ayudó muchísimo para afrontar la presión de dentro. Fue increíble ver a toda esa gente en la calle que estaba con nosotros. La protesta se encontró con una entusiasta acogida por parte de los trabajadores de otros establecimientos cercanos así como de otros ciudadanos de a pie.
El Estado reaccionó de inmediato. Al día siguiente las participantes del encierro recibieron la orden del Tribunal Supremo de abandono inmediato del local. Plenamente conscientes de las consecuencias de su decisión, las trabajadoras votaron unánimamente seguir con la huelga, en contra de sus líderes sindicales del TSSA (Transport Salaried Staff Association) que les aconsejaban que mejor sería que desocuparan el lugar. Segun relata Audrey Morrell: los líderes de los sindicatos nos dijeron tambien: si obedecéis, aún tendréis derecho a viajar a los Estados Unidos...
La protesta siguió durante tres días más, hasta la irrupción violenta de más de 100 Gardai, policías irlandeses, que rompieron el cristal de la puerta principal con una bara metálica. Todas las participantes de la huelga, 28 personas, incluidas las dos mujeres embarazadas, fueron arrestadas y llevadas a la cárcel. Había claras ordenes del Tribunal Supremo de que las protestantes estuvieran presentes en el juzgado a las dos de la tarde del día siguiente. Avril Boyne, embarazada de 8 meses y medio, fue llevada en ambulancia al hospital donde dió a luz a una niña. El resto de las acusadas fueron detenidas pero poco después puestas en libertad sin cargos. El juicio decisivo tendrá lugar en diciembre.
Las negociaciones entre el sindicato de los trabajadores, TSSA y la empresa Thomas Cook han finalizado el 13 de Agosto, con unas condiciones de despido de cinco semanas de indemnización por cada año trabajado. Los empleados no han conseguido las esperadas ocho semanas de retribución. A pesar de ello, la huelga de los trabajadores de Thomas Cook es un ejemplo y fuente de inspiración para los trabajadores irlandeses y de todo el mundo. Es una muestra de que la lucha contra las multinacionales es posible. Audrey Morrell dijo: me dijeron en el juzgado que los trabajadores tendrían que pedir perdón a la empresa. Pero yo no lo he hecho y no siento que tenga que diculparme por nada. He hecho solo lo que es mi derecho y obligación.







