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Argentina :: 08/05/2014

A propósito del 1 de Mayo

Julio C. Gambina
La inflación condiciona la política económica :: Datos oficiales sobre la situación de los trabajadores en Argentina
La inflación condiciona la política económica La AFIP difundió un crecimiento de la recaudación del 37,1% para abril del 2014 respecto de hace un año, y del 34,8% relativo al primer cuatrimestre contra el mismo periodo del pasado año. Más que explicarse en el crecimiento de la economía, la mejora en la recaudación tributaria remite al aumento de precios gestados en torno a la devaluación de enero. El ascenso de los precios sobre fines del 2013 se consolidó y expandió con la devaluación de enero, consolidando un 10% de crecimiento de precios para el primer trimestre y proyectando un índice de inflación alarmante para el conjunto del 2014. En efecto, confirmando lo comentado, el IVA, principal fuente de recaudación, batió el record y creció un 51,9% sobre la colecta tributaria de hace un año. Por su parte, las retenciones al comercio exterior, por importaciones y exportaciones, con el precio de las divisas luego de la devaluación, crecieron 64,8% sobre abril del 2013. La suba de la recaudación se asienta en suba de precios locales e internacionales. Con estos datos, desde la política económica, se piensa que puede sostenerse una tendencia de gasto público que intente contrarrestar la desaceleración de la economía para este año. Desaceleración de la economía Esa desaceleración responde a causas estructurales del funcionamiento de la economía local y mundial. En el plano local preocupa el costo del crédito en el sector productivo, ya que la política monetaria restrictiva del BCRA luego de la devaluación favoreció el incremento de los plazos fijos vía aumento de las tasas de interés que ofrecen los bancos al público y que el BCRA ofrece a las propias entidades financieras. El resultado es un importante crecimiento del costo del dinero, incluso “usurario” según palabras del Jefe de Gabinete, ya que entre tasas de interés y comisiones y gastos que cobran los bancos, el costo de los préstamos puede alcanzar el 100% y no existe rentabilidad que cubra ese costo financiero. En el plano mundial la desaceleración de China y Brasil, principales compradores de la Argentina hace mella en las cuentas externas y exacerba el problema de las divisas ante el déficit por importaciones industriales, déficit energético y vencimientos de deuda pública con el exterior. Son elementos de crisis del capitalismo mundial que repercuten sobre las especificidades nacionales de política económica. El salario es la variable de ajuste Vale mencionar que la combinación de tasas y precios elevados no solo afecta la rentabilidad de las empresas, sino que amenaza seriamente la dinámica del empleo y los ingresos de la mayoría de la población. Las autoridades señalan que el efecto de la desaceleración de la economía sobre el empleo aún no se siente en materia de suspensiones o despidos, pero la contención inducida en las negociaciones colectivas para la recuperación salarial da cuenta que la variable de ajuste en la coyuntura es el salario y con ello se afecta en forma directa la expansión del consumo. Insistamos en que la recaudación del IVA crece, más por inflación de precios que por volumen de ventas. De hecho existen variados rubros donde la disminución del consumo es un dato de la realidad. El problema es que el crecimiento del producto ocurre por expansión del consumo, de la inversión o del saldo del comercio exterior, y ninguna de las tres fuentes del crecimiento aparece estimulada. Una, el consumo, especialmente el popular, aparece restringido por menor capacidad de gasto de los trabajadores y sus familias. Otra, la inversión está contenida, sea por expectativas desfavorables como por el costo abusivo del crédito. Finalmente y por diversas causas se achica el saldo comercial favorable con el exterior. En definitiva, se reitera un ciclo de achicamiento de la economía local con impacto diferenciado sobre las clases sociales y su capacidad de gasto para satisfacer necesidades. Llamamos la atención sobre el tema ante el agravamiento de las perspectivas de continuidad de la crisis mundial del capitalismo y las modificaciones en las tendencias globales, que dan cuenta del fin de las ventajas relativas que habría tenido la región latinoamericana en los últimos años. Informes diversos sobre el futuro cercano auguran el retorno de problemas estructurales, especialmente la desigualdad social y de ingresos, que identifica en las antípodas la concentración y la pobreza, dos caras de una misma moneda. Son cuestiones para pensar la coyuntura y más allá, para discutir sobre el orden social y económico en su conjunto en una nueva ecuación de perjudicados y beneficiarios del modelo productivo y de desarrollo en el país, la región y el mundo.
A propósito del 1 de Mayo: Datos oficiales sobre la situación de los trabajadores en Argentina Resulta interesante, a propósito de la celebración del día internacional de los trabajadores, evidenciar algunos datos referidos al empleo y los salarios en la Argentina, que surgen de un estudio de la FISYP. [1] En el trabajo se señala que la información proviene de la EPH-INDEC, la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, con datos para el cuarto trimestre de 2013 y refieren a la situación de los trabajadores asalariados. Del estudio surge que sólo el 49,4% de los asalariados es a la vez ocupado pleno o a tiempo completo, o sea, que trabaja más de 35 horas semanales y está registrado. - Que la mitad de los asalariados gana menos de $4.500 por mes en su ocupación principal. - Que el 33,5% de los asalariados no está registrado por su empleador, dando cuenta de la permanencia de una situación de impunidad empresarial que persiste en no registrar a sus trabajadores y privarlos de seguridad social. - Que el 81,2% de los asalariados no registrados gana menos de $4.500 por mes en su ocupación principal. - Que el salario promedio de los trabajadores no registrados es de $2.903 por mes. El de los no registrados, pero plenos o a tiempo completo, o sea que trabajan más de 35 horas semanales es de $3.745. - Que el ingreso medio de la ocupación principal de distintos grupos de trabajadores asalariados es de $5.050 al mes. Ese promedio es resultado de: - Asalariados Plenos $5.859; - Varones $5.738 y mujeres $4.182; - Trabajadores Estatales $6.204; - Trabajadores Privados $4.758; - Trabajadores Registrados $6.133; - Trabajadores No Registrados $2.903; - Trabajadores Registrados y Plenos $6.652; - Trabajadores no registrados y pleno $3.745. Son datos promedios que evidencian la precariedad de ingresos de los trabajadores asalariados y la persistencia de la impunidad empresarial que niega seguridad social a un tercio de los trabajadores. El conjunto de datos oficiales referencia la base material que justifica la demanda de los trabajadores por mejorar el ingreso y las condiciones de empleo en la Argentina. En otro trabajo de la Fisyp [2] se destaca la “recuperación del empleo” en la década transcurrida desde 2002, aunque “asentado sobre dos aspectos que se han demostrado constitutivos e imprescindibles para la sostenibilidad del modelo: un nivel de precarización muy elevado y trabajo “en negro” (no regularizado por impunidad empresaria) en niveles inéditos para períodos de bonanza económica”. El caso del Estado Nacional es interesante, ya que “a junio de 2013 un 15,7% de sus empleados estaba bajo el formato de “contratados”, constituyéndose en uno de los empleadores que apuntala la situación de precariedad laboral.” Sobre el trabajo “no registrado” se sostiene que “aparece como una necesidad del modelo económico vigente”, por ser un dato estructural con límites a la baja desde el 2008. El informe da cuenta de una diferenciada “recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores en la última década”, siendo “Para el sector privado registrado....del 32%...” mientras que “los trabajadores no registrados....apenas han incrementado su capacidad de compra”. Se señala que “El poder adquisitivo del salario se encuentra, en la actualidad, en niveles comparables con el que tenía un trabajador promedio a fines de la década del ´40, lejos del punto máximo de 1974”. El estudio señala a propósito de la política social masiva que “a pesar del alto nivel de empleo existente, los salarios son lo suficientemente bajos como para que se requiera una transferencia importante del Estado para terminar de conformar los ingresos de los sectores populares, incapaces sin esta ayuda de afrontar sus necesidades cotidianas.” Se concluye destacando “deudas” en este periodo “la precarización laboral, el empleo no registrado y el bajo poder adquisitivo del salario”, en tanto “necesarios para el sostenimiento de un modelo económico que no ha transformado estructuralmente el tipo de empleo que se crea en la Argentina.” Son estudios que requieren ser discutidos más allá de ideologismo o concepciones propagandísticas sobre el resultado en condiciones de vida de estos años transcurridos luego de la crisis del 2001/02, especialmente para pensar en una estrategia emancipadora desde los trabajadores. Notas [1] Germán Pinazo, Guido Saccal y Arnaldo Ludueña. “Algunos datos sobre el salario y las condiciones de trabajo en la Argentina actual.” Área de Economía Política de la Fisyp – Proyecto ATE. www.fisyp.org.ar [2] Julio Gambina, Germán Pinazo, Guido Saccal y Arnaldo Ludueña. Equipo de Investigación ATE-FISYP. “Los ingresos de los trabajadores y el rol del estado, una década después.” FISYP – Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, www.fisyp.org.ar La Haine
 

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