lahaine.org

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/dE8P

convertir a:
Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf

  tamaño texto

  enviar          imprimir


traductor

29/07/2020 :: Argentina

Ayuda-memoria. "La Patria Socialista. Una historia de la corriente del peronismo revolucionario"

x Guillermo Cieza
"Ser" de izquierda, en los años 60 y 70, significaba otra cosa. Y ahora, también.

Le debo al amigo Miguel Mazzeo la frase "Lo único seguro es el futuro, el pasado cambia todo los días" . No recuerdo su autor, pero si su intencionalidad de precisar que los seres humanos casi siempre acomodamos los recuerdos del pasado para justificar nuestros presentes y nuestras proyecciones de futuro. Un antídoto contra esas trampas de la memoria son los documentos escritos. Y esos documentos son mucho más importantes si expresan a colectivos, a organizaciones y tienen fecha y lugar irrefutables.

El comentario viene a cuenta porque ha llegado a mis manos el libro "La Patria Socialista, una historia de la corriente del peronismo revolucionario", que hace referencia a la trayectoria del Movimiento Revolucionario Peronista (MRP), de la Juventud Revolucionaria Peronista (JRP), del Frente Revolucionario Peronista (FRP), del Movimiento Revolucionario 17 de Octubre (MR17) y del Frente Revolucionario 17 de Octubre (FR17), que actuaron en la década del 60 y 70 dentro de lo que se caracterizó como Tendencia Revolucionaria, o peronismo de izquierda.

He tenido el privilegio de conocer a sus autores Eduardo Gurucharri, Jorge Perez, Edgardo Fontana y la fallecida Sara Alfaro, quienes han escrito este trabajo de reconstrucción de la memoria en su condición de militantes de las organizaciones mencionadas y de haber sido protagonistas directos de los hechos que relatan. Y han hecho la tarea con la responsabilidad que siempre los caracterizó como militantes, apoyados en una sólida base documental que incluye las principales declaraciones y artículos publicadas por esas organizaciones.

De esa manera nos cuentan qué decían y pensaban esas organizaciones y nos aportan la prueba escrita.

A modo de ejemplo: el 5 de agosto de 1964, la Declaración de Principios del MRP precisa en el primer punto que "el peronismo es un movimiento revolucionario que entronca con todas las grandes revoluciones de la humanidad". Esa definición de entroncar al peronismo con las grandes revoluciones de la humanidad por aquellos tiempos significaba sentirse del mismo torrente histórico que la Revolución Rusa, la Revolución China, la Revolución Argelina y la Revolución Cubana. Esto significaba despegar de posicionamientos con mucho consenso en el peronismo oficial que proponía "la tercera posición", o cantaba la consigna "ni yanquis, ni marxistas".

Ya en aquel documento fundacional del MRP se advertía que no todos en el peronismo jugaban para el mismo equipo, diciendo : "Que es de justicia condenar a la burocracia y repudiar a los tránsfugas que la representan, como traidores al movimiento peronista, a sus organizaciones, a su tradición de lucha, a sus mártires, al pueblo y a su líder, el General Perón, y a la revolución que él encabeza".

También va a considerar la apelación a "todas las formas de lucha". A lo que agrega: "Para ello el pueblo deberá oponer al ejército de ocupación del régimen, sus propias fuerzas armadas, y las milicias obreras que le permitirán conquistar la victoria y defenderla después". La aprobación de la vía armada va acompañada por una afirmación que valoriza las decisiones y las acciones desarrolladas por el pueblo. "Porque la revolución las harán las masas y nada podrá reemplazar su acción".

Este documento del MRP es sumamente importante, porque se hace desde una organización emergente de la resistencia peronista, muy representativa y que unificaba en sus liderazgos a dirigentes veteranos y también a la nueva generación fogueada en la lucha, encarnada en la figura de Gustavo Rearte. Pero además porque da cuenta de los acuerdos básicos de lo que empezó a perfilarse como Tendencia Revolucionaria del peronismo, en lo que hace a caracterización del movimiento peronista y sus contradicciones internas, del papel de Perón, de las formas de lucha y del papel de las masas.

Completan esa caracterización el Décalogo Revolucionario del MRP que da cuenta de sus objetivos programáticos, que en línea con los programas obreros de Huerta Grande y La Falda, propone, entre otros aspectos:

1) Nacionalización de todos los sectores claves de la economía: subsuelo, energía, siderurgia, servicios públicos, bancos, comercio exterior, monopolios y empresas extranjeras...

2) Reforma Agraria. Expropiación sin compensación a la oligarquía terrateniente de sus tierras y sus empresas en todas sus etapas: producción transporte, acopio y comercialización.

3) Confiscación de los grupos monopólicos, financieros, industriales y comerciales y de todas las empresas de la gran burguesía antinacional dependiente, total o parcialmente del imperialismo.

4) Abolición del secreto comercial de las formas societarias anónimas, y fiscalización rigurosa de todas las empresas financieras, comerciales e industriales, prohibición de toda exportación directa o indirecta de capitales. Control obrero.

Resulta muy interesante, en los comentarios de los compañeros y en la relectura de los documentos, observar cómo posicionamientos de algunas organizaciones del peronismo de izquierda, se fueron modificando con el correr de los años.

El regreso del peronismo al gobierno en 1973 y de Perón a la Presidencia, aportó nuevos escenarios a esos debates. Y es muy valiosa la postura del MR17 cuando intenta reflexionar sobre lo que está sucediendo. Lo dice Gustavo Rearte en un discurso pocos meses antes de su muerte (1 de julio de 1973): "Recordemos a Cooke no sólo para rendirle homenaje, sino para tener en cuenta sus puntos de vista". Y a continuación cita al "Bebe": "las bases pueden hacerse ilusiones, los dirigentes, no" y "errores teóricos suelen llevar a desastres prácticos".

En estos nuevos escenarios, la idea de que el peronismo constituía un movimiento revolucionario que albergaba en su seno a algunos burócratas o traidores, va a ser cuestionada. Al incorporarse un análisis de clase, se empieza a identificar a dos peronismos: uno burgués y capitalista y otro potencialmente revolucionario.

Dice el MR17, el 20 de junio de 1974:

"El peronismo burgués y burocrático es ya un partido más del régimen, poderoso todavía, pero sin futuro, como no sea defensor acérrimo del sistema capitalista. Del otro lado en los que se fueron y en los que no fuimos (se refiere a distintas posturas con respecto a la participación en el acto del 1 de mayo de 1974 [cuando una enorme columna de los Montoneros abandonó la plaza de Mayo, mientras hablaba Perón, cantando "Qué pasa, qué pasa, qué pasa General, que está lleno de gorilas el Gobierno popular"]) queda el porvenir, la lucha, la revolución".

De la misma forma que la valoración del movimiento peronista como fuerza revolucionaria fue cuestionada, la valoración de Perón como líder revolucionario, va a ser revisada por algunas organizaciones peronistas de izquierda.

Declaración del MR17 ante la muerte del General Perón, 2 de julio de 1974:

" ...nuestra militancia en el peronismo nos llevaron a coincidir a lo largo de los años con aquellas determinaciones, orientaciones y consignas del General Perón que estimulaban las luchas de los trabajadores y el pueblo, y a discrepar toda vez que a nuestro entender estas no facilitaban su desarrollo".

"Los hechos de 20 de junio de 1973 (masacre de Ezeiza), fecha del retorno definitivo del Gral. Perón a la patria, marcan el momento en que las discrepancias se profundizarán agudamente. Estas contradicciones de fondo que como peronistas revolucionarios tuvimos con el Gral. Perón, devinieron de su acción política que pasó a favorecer exclusivamente los intereses de la burguesía nacional y del régimen capitalista, cuyas dolorosas evidencias son conocidas y que marcamos en cada oportunidad".

En esas organizaciones, aún en vida de Perón, y mucho más con el gobierno de Isabel, se cuestionaba la caracterización de "gobierno popular". Se reconocía sí, que era "un gobierno elegido por el pueblo".

Diario "En Lucha" (vocero orgánico del MR17), junio de 1974:

"Cuando se caracteriza al gobierno se cometen dos tipos de errores. El primero consiste en definir al gobierno como popular. Se manifiesta "apoyar lo positivo y criticar lo negativo". Lo negativo se carga a cuenta de "los infiltrados". ...Todas estas manifestaciones tortuosas y sin sentido provienen de considerar a este gobierno como popular y son, en lineas generales , comunes al Partido Comunista y a la JP (se refiere a la Juventud Peronista). Estos sectores advierten que este gobierno tiene algunas contradicciones con el imperialismo, y de ahí deducen que el gobierno es popular. En el fondo, tanto privilegian los matices que acaban por no ver por dónde pasa la contradicción principal".

La postura del MR17 y otras organizaciones cercanas del peronismo de izquierda, se plantea además objetivos precisos: "Luchar contra la política antipopular del gobierno, luchar contra todo intento de promover una nueva dictadura militar, luchar por la plena vigencia de las libertades del pueblo, tal cual sucedió del 25 de mayo al 13 de julio (gobierno de Cámpora), fortaleciendo la organización de la clase obrera, reconstruyendo la unidad del pueblo en torno a las banderas de la Liberación Nacional y la Patria Socialista".

También resultan materiales muy valiosos los documentos preparatorios del Congreso del MR17 de Octubre del 74. Y en particular los textos "Nuestras diferencias con Montoneros en 1970-72" y "Nuestras diferencias con el Peronismo de Base 1970-73 ", porque desde una mirada respetuosa de las posiciones de otras organizaciones, plantea sus discrepancias y contribuye a dar un panorama de los postulados de las organizaciones más importantes del peronismo de izquierda en esa etapa.

Algunas de sus críticas tienen plena vigencia para nuestros debates en la izquierda, al recordarnos que no basta con tener principios ideológicos correctos, sino que es necesario tener una atinada percepción de las batallas que en cada momento histórico están dispuestos a dar nuestros pueblos. El MR17 critica la la consigna "ni golpe ni elección", que reivindicaron algunos sectores del peronismo de izquierda en la coyuntura preelectoral del 73, comentando:

"En virtud de contener una visión estratégica correcta, la consigna podía satisfacer la afirmación ideológica de muchos militantes, pero no podía mostrar a estos militantes un camino por el cual avanzar hacia la realización de esta estrategia. Como consigna táctica no partía de la realidad. Los niveles de organización, de conciencia y y de lucha de la base no estaban contenidas en ella. Abandonaba al enemigo interno y externo todas las consignas democráticas cuando este enemigo no podía siquiera sostenerlas, porque era precisamente la negación de la democracia".

La caracterización de diferentes intereses y proyectos dentro del movimiento peronista, determinan posicionamientos políticos. Dice el documento de unificación del FRP 17: "La clase obrera tiene su proyecto , el de la Patria Socialista...". "Anhelar el socialismo es luchar por la revolución....". "Sería una contradicción imperdonable predicar la Patria Socialista y a la vez proclamar el acatamiento de las directivas de la burguesía".

Finalmente se advierte cómo al dejarse de lado "la unidad del peronismo", como objetivo revolucionario, estas organizaciones del peronismo de izquierda empiezan a buscar alianzas con otras fuerzas de la izquierda revolucionaria. Esta revalorización de las alianzas se empezó a expresar en las fábricas, integrando las llamadas agrupaciones o listas clasistas que enfrentaban a la burocracia peronista. Desde esa perspectiva el FRP, liderado por Armando Jaime, es uno de los sectores constituyentes del Frente Antimperialista por el Socialismo (FAS) iniciativa promovida por el PRT-ERP. Con posterioridad el FRP, se unifica con el MR17 y conforman el FR17. El MR17 y las FAP - Peronismo de Base, no participan de la constitución del FAS, pero si estuvieron presentes como invitados en el Congreso Constitutivo.

Este vuelco político donde se privilegia la definición clasista, antipatronal y antiburocrática está presente en el artículo de Edgardo Lombardi publicado en "En Lucha" en febrero de 1974, titulado "Agrupaciones de base. Cómo concebirlas? Cómo desarrollarlas?¿Tarea principal o secundaria?". En dicho artículo dice expresamente:

"Las agrupaciones que nosotros impulsamos han de cuidar celosamente su independencia política, pero al mismo tiempo han de estar despojadas de todo sectarismo y listas para actuar en forma unida y solidaria en la lucha antipatronal y antiburocrática, fomentando en el seno de las masas la democracia sindical..." "...Las agrupaciones no se definen clasistas porque propugnen "el obrerismo", el aislamiento de la clase obrera de sus aliados históricos en la lucha por la liberación...", "...Levantamos la definición clasista como afirmación de la necesidad de la independencia política de la clase obrera, como afirmación de su propia ideología transformadora, por oposición a las teorías burguesas que pretenden subordinar a los trabajadores a los límites de la burguesía nacional, que pretenden que el movimiento obrero sea un apéndice del Estado burgués y que presentan para ello una falsa contradicción entre nacionalismo y clasismo".

Con párrafos de plena actualidad escribirán la circular del FR 17, de junio de 1975. "División entre lo reivindicativo y lo político: El encarar cualquiera de estos aspectos en forma aislada e independiente del otro conduce inevitablemente al fracaso. Al unilateralizar en lo político sólo logramos interesar a muy escasos compañeros, sin poder efectuar en la mayoría de los casos una práctica integradora a partir de la realidad que los circunda. Por el contrario al poner el acento en forma exclusiva en lo reivindicativo nuestra labor ha de agotarse en sí misma, y habrá de agotarse tanto cuando se obtenga la mejora como cuando no se obtenga. Sencillamente porque sólo una explicación política podría clarificar a los compañeros que nos acompañen en la experiencia sobre las causales del triunfo o la derrota y por ende darle continuidad a la relación".

La lectura de "La Patria Socialista..." nos confirma que la topadora del neoliberalismo tuvo éxitos concluyentes. No sólo nos dejó el saldo de 30.000 desaparecidos y de la extinción de las organizaciones del peronismo de izquierda y de otras expresiones de la izquierda revolucionaria, sino que además, tapó con un denso manto de olvido sus mejores experiencias y sus conclusiones políticas.

Al intentar recuperar esa historia conviene desconfiar de los relatos de los que fuimos sobrevivientes, mucho más seguro es recurrir a los archivos documentales. Por este camino seguro nos llevan los autores de este libro, que han tratado de rendir homenaje a sus compañeros, desde comentarios absolutamente coherentes con los documentos de sus organizaciones. Documentos, que vale la pena decirlo, fueron paridos por hombres y mujeres de acción, que vivieron y murieron poniendo el cuerpo a sus ideas y protagonizaron desde la lucha sindical, política o armada, hechos memorables.

Quien se aventure a leer "La Patria Socialista...", podrá advertir que los textos mencionados tienen escasas coincidencias desde lo programático, desde sus objetivos finales y desde sus prácticas, con muchas personas o grupos políticos que hoy afirman estar situados en la izquierda. Apenas coinciden en la reivindicación folclórica de algunos nombres y fechas. Seguramente esta confusión se debe a un problema gramatical, del cual, es responsable el idioma ingles que tanto popularizó el neoliberalismo. En ese idioma, el verbo 'to be' significa por igual "ser" o "estar".

La naturalización de que ser y estar puedan significar lo mismo, aporta a algunas confusiones: En la actualidad hay muchas personas y grupos políticos que están a la izquierda de Macri, de la misma manera que el papa Francisco I está a la izquierda de la burocracia del Vaticano, o Raúl Alfonsin estaba a la izquierda del Partido Radical comprometido con la dictadura, o quienes luchan por los derechos de las minorías están a la izquierda de quienes las oprimen.

Pero "ser" de izquierda, en los años 60 y 70, significaba otra cosa. Y ahora, también.

25 de julio de 2020.
La Haine

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/dE8P

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal