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Bolivia :: 26/05/2005

Bolivia en hora de definiciones

Agencias
La embajada de EE.UU. habría decidido dejar caer al presidente Mesa, ante la imposibilidad manifiesta de este para contener la movilización popular. En este caso, vía gobierno interino del vicepresidente o una coalición cívico-militar, se convocaría a elecciones para poner de presidente a Evo Morales, el único dirigente capaz de apagar el fuego de las luchas sociales que amenazan el "orden establecido".

Miles de campesinos, mineros y otros sectores populares cercan La Paz y confluyen sobre ella, exigiendo la nacionalización de los hidrocarburos y una Asamblea Constituyente. El imperialismo estadounidense por su parte, ve como una amenaza a su seguridad lo que denominan: populismo radical, encarnado en figuras como Abel Mamani [presidente de la Federación de Juntas Vecinales de la
ciudad de El Alto], Jaime Solares [líder de la Central Obrera Boliviana, COB], Oscar Oliveira [líder de la Coordinadora del Gas] y Felipe Quispe [secretario de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB], entre otros dirigentes. Mientras, en el oriente boliviano, las oligarquías con una política separatista intentan llevar adelante un referendun a favor de la autonomía regional.

"Si hasta el viernes 27 de mayo el gobierno y los parlamentarios no responden a nuestras demandas de convocar a la Asamblea Constituyente y nacionalizar los hidrocarburos (...) las mayorías nacionales radicalizaremos las medidas de presión en todo el territorio nacional", advirtió ayer, el secretario ejecutivo de la CSUTCB, Román Loayza. El dirigente señaló que la paciencia tiene un límite y "la paciencia de campesinos, indígenas, originarios, sin tierra, colonizadores, cocaleros, mujeres campesinas y de otros sectores populares se está acabando".

Las palabras del dirigente sindical, se corroboran minuto a minuto. En el momento de realizarse este despacho, en la ciudad de La Paz hay más de 30 mil personas que ingresaron en distintas marchas a partir del lunes 23. Ese mismo día en la ciudad de El Alto, que rodea a la capital boliviana, se declaró un paro indefinido.

Desde las primeras horas del 23, los alteños bloquearon la autopista a la ciudad de La Paz. Los vecinos, a la cabeza de Abel Mamani, presidente de la Federación de Juntas Vecinales, comenzaron a bloquear las principales rutas, paralizando el comercio y todas las actividades públicas y privadas. El ejecutivo de la Federación de Choferes de El Alto, René Vargas, confirmó estas apreciaciones y dijo que poco a poco el paro cívico de El Alto está paralizando el transporte, producto de las manifestaciones de maestros, estudiantes, universitarios, trabajadores y desocupados, todos ellos afiliados a la Central Obrera Regional.

El apumallku del Consejo de Suyos Aymaras y Quechuas del Qullasuyo, Sixto Jumpiri, informó que están bloqueadas las vías La Paz-Desaguadero, La Paz-Oruro, camino a Tambo Quemado y Achacachi hasta Apolo.

"El magisterio se suma a las marchas por la nacionalización de los hidrocarburos. Queremos recuperar todos nuestros recursos naturales", dijo la dirigente Wilma Plata, quien confirmó que la mayoría de los establecimientos educativos ya ha suspendido las clases escolares.

Martes 24

Miles de manifestantes que marchaban por las calles de La Paz, fueron reprimidos por los efectivos policiales. El principal dirigente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Kollasuyo (CONAMAQ), Vicente Flores, informó que cuando realizaban una movilización pacífica por el centro de la ciudad, fueron reprimidos con gases y balines. "Desde mañana cambiaremos nuestras wiphalas por hondas, palos y piedras, ya no permitiremos más atropellos", advirtió Loayza. Todas las organizaciones del "Pacto de Unidad’ están instruidas para radicalizar medidas de presión si hasta el viernes 27 no reciben soluciones concretas a sus demandas.

Miércoles 25

El gobierno dispuso hoy la militarización de la plaza Murillo, el centro del poder político en Bolivia. La decisión, tomada en el tercer día de movilizaciones sociales busca prevenir una eventual toma del Palacio de Gobierno y el Parlamento, anunciada desde hace varios días.

Cuando miles de personas realizaban marchas de protestas exigiendo la nacionalización de los hidrocarburos, la renuncia del presidente, el cierre del Parlamento e intentaban ingresar a la Plaza Murillo, policías, apoyados por militares, dispersaron a manifestantes, que hicieron explotar pequeñas cargas de dinamita (cachorros). Al mismo tiempo el centro de la ciudad estaba paralizado y el tráfico suspendido por bloqueos organizados por estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés.

Mientras tanto, El Alto mantiene por tercer día consecutivo su paro de actividades.

El presidente Mesa

El presidente boliviano, partió en la tarde del 24 desde el Palacio Presidencial, escoltado por cuatro autos policiales hacia la residencia Presidencial, en la zona de San Jorge, donde abordó un helicóptero que lo transportó al aeropuerto de El Alto. Desde allí partió hacia la ciudad de Sucre, donde se conmemora el 196 aniversario del departamento de Chuquisaca y un nuevo aniversario del levantamiento de mayo que los chuquisaqueños reclaman como el primer grito libertario de América.

Allí expresó: "Estoy cumpliendo con mi deber y lo haré hasta el último día de mi mandato que fenece el 6 de agosto de 2007. No pasa por mi cabeza renunciar al cargo porque mi obligación como ciudadano es cumplir el mandato de la Constitución, por difícil que sea el cumplimiento de ese mandato.

Hoy el presidente no puede volver al centro del poder político de Bolivia; el cerco a La Paz de campesinos, mineros, alteños y distintos sectores populares se lo impide.

El imperialismo se prepara

Los Jefes de las Fuerzas Armadas y sectores civiles bolivianos fueron advertidos el lunes 23 de que Estados Unidos ve como una amenaza a su seguridad el "populismo radical", "narcotráfico", "terrorismo" y "guerrillas" en Sudamérica, especialmente en la región andina, situación que, inclusive, podría dar lugar a una intervención "por invitación".

Encuadrado en ese esquema el director de la institución Seguridad y Democracia, Juan Ramón Quintana, no descartó "Una intervención, mediada por el manto de las Naciones Unidas y la OEA podría darse en el escenario boliviano".

Otra alternativa, más probable, sería que la embajada de EE.UU. haya decidido dejar caer al presidente Mesa, ante la imposibilidad manifiesta de este para contener la movilización popular. En este caso, vía gobierno interino del vicepresidente o una coalición cívico-militar, se convocaría a elecciones para poner de presidente a Evo Morales, el único dirigente capaz de apagar el fuego de las luchas sociales que amenazan el "orden establecido".

Fuentes: Agencia Walsh, La Haine, Bolpress, Econoticias Bolivia, Prensa Latina, La Nación

 

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