Bolivia: Trabajadores obligan a renunciar a ministra luego de 24 horas en el cargo

Los trabajadores bolivianos respondieron con firmeza a la provocación del gobierno de Carlos Mesa y obligaronn a renunciar a la flamante ministra de Educación, Teresa Paz, que apenas duró en el cargo 24 horas.
Este sábado, el presidente Mesa hacía consultas para completar su gabinete, tras recibir la renuncia de Paz, una de las más leales y combativas coladoras del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, derrocado en octubre del 2003 por una insurrección popular.
La frustrada ministra, una médica y parlamentaria de larga trayectoria, no pudo ni siquiera posesionarse en su despacho, por la huelga general indefinida decretada por la influyente Confederación de Trabajadores en Salud
"He decidido renunciar, ante la imposibilidad del diálogo. Creo que no debo provocarle más problemas al Gobierno del presidente Carlos Mesa y sobre todo debo evitar que se dañe a la gente pobre del país, a la que este problema perjudica más", declaró Paz.
GONI PONE A SALVO SU FORTUNA
Para poner a salvo su inmensa fortuna, amenazada con ser confiscada por un juicio que le sigue el Estado boliviano, el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada vendió una de sus más grandes compañías mineras a la multinacional suiza Glencore International.
Este consorcio confirmó la adquisición de la Compañía Minera del Sur (Comsur), que es una de las más grandes y rentables de Bolivia al poseer enormes y ricos yacimientos de zinc, plata, estaño y oro, entre otros minerales.
Glencore dijo haber comprado "la totalidad de las acciones de las empresas constituidas en el exterior, que son titulares del total del capital social de Comsur".
Con esta millonaria operación, que podría haber alcanzado a 200 millones de dólares, según cifras extraoficiales, Sánchez de Lozada, refugiado en Estados Unidos desde su derrocamiento en octubre del 2003, intenta evitar posibles acciones de confiscación que podrían emerger del juicio que le siguen por genocidio y otros graves atentados a la economía de Bolivia.
El dos veces ex presidente de Bolivia hizo su fortuna en las minas de Oruro y Potosí, regiones saqueadas por el capital financiero internacional desde la colonia y que hoy son las más pobres de la región.







