Bolivia paga u$s 15,1 millones para sacar a transnacional del agua

El Estado boliviano anunció anoche que erogará 15,1 millones de dólares para que la empresa Aguas del Illimani, filial de la transnacional Lyonnaise des Eaux abandone de inmediato sus concesiones en La Paz y El Alto.
Según informó el ministro del Agua, Abel Mamani, el Estado boliviano asumirá las deudas de la filial de Lyonnaise des Eaux por concepto de créditos, obtenidos para realizar nuevas conexiones que nunca ejecutó. Esta cifra llega a 9,6 millones de dólares, a lo que se suman otros 5,5 millones de dólares que se pagarán a los empresarios bolivianos que eran socios de la transnacional.
En lo operativo, a partir de este jueves, y por el lapso de seis meses, el estatal Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) se hace cargo de garantizar el servicio de agua potable a la población, apoyado por seis comisiones interinstitucionales, que verán aspectos como operaciones, finanzas, contratos, producción y saneamiento, planificación, regulación y otros.
El FNDR asumirá esta tarea mientras se constituya la nueva empresa operadora estatal, que será configurada por un directorio que será constituida con representantes de las Juntas Vecinales y gobiernos municipales de La Paz y El Alto y el propio Ministerio de Aguas. La nueva empresa pública del agua en La Paz y El Alto arranca con un capital de 5,5 millones de dólares provenientes de créditos de la Unión Europea y del gobierno de Venezuela.
En opinión del ministro Mamani, la compensación otorgada a la transnacional evitará que ésta inicie un juicio al Estado boliviano, con resultados que serían inciertos. Este tema fue corroborado por el propio presidente Evo Morales.
"El tema agua no puede ser de negocio privado, tiene que ser servicio básico, con participación del Estado para que el consumo de agua (sea) casi sea gratuito", dijo al destacar la paciencia de las organizaciones sociales que lucharon por la salida de Aguas del Illimani. Morales explicó que se tuvo que negociar con dicha compañía para no perjudicar al país y para garantizar que organismos internacionales como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aseguren el financiamiento para hacer inversiones en la nueva empresa del agua.
Critican la indemnización
Pese a ello, el ejecutivo de la Coordinadora del Agua de Cochabamba, óscar Olivera, cuestionó la indemnización y recordó que en el caso de la expulsión de la empresa Aguas del Tunari, filial de la transnacional Betchel, en la ciudad de Cochabamba en el 2000, el Estado no pagó ni un centavo. Según este dirigente, la situación de la transnacional Lyonnaise des Eaux era muy similar a la de Betchel.
"En un momento (los de Betchel) quisieron cobrar una indemnización de 25 a 50 millones de dólares, pero hicimos una campaña internacional a todo nivel, al final no se pagó ni un solo centavo y es más, Aguas del Tunari terminó vendiendo el 80 por ciento de sus acciones al Estado por el precio simbólico de dos bolivianos (25 centavos de dólar)", explicó Olivera.
En aparente respuesta a estas críticas, Morales dijo: "Algunos dirán que se han tardado más de un año. Se ha tardado, pero con resultado positivos", y criticó a algunos dirigentes que, bajo el argumento de haber peleado por el agua en Cochabamba, exigían cargos para sus familiares. "No quisiera que ocurra eso con nuestra nueva empresa", advirtió.







