Corea del Sur: Al menos 56 heridos y 50 arrestos en los altercados durante una manifestación sindical y antiguerra en Seúl

Al menos 56 personas resultaron heridas y más de 50 fueron detenidas el pasado domingo en Seúl en la manifestación más violenta vivida en el país desde la llegada al poder, en febrero pasado, el presidente Roh Moo-Hyun.
La manifestación fue organizada por la Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU), que la semana pasada convocó una huelga de media jornada a la que se acogieron 50.000 obreros, y que ha convocado una huelga general nacional para hoy miércoles.
Este sindicato denunció al presidente Roh por intentar reducir las actividades sindicales, animando a las empresas a demandar judicialmente a los sindicatos por las pérdidas sufridas durante las huelgas.
Los sindicalistas también solicitaban que el gobierno revocase su decisión de contribuir con tropas a la campaña liderada por EEUU en Irak.
Washington espera al menos 5.000 soldados surcoreanos, principalmente tropas de combate, para las operaciones de estabilización del ocupado país.
CLAMOR SINDICAL EN LA CALLE
Los miles de manifestantes que salieron el pasado domingo a las calles de Seúl para protestar contra la política social del Gobierno, hicieron frente a la violencia policial y arrojaron cerca de 500 cócteles molotov y piedras contra el dispositivo represivo. Los enfrentamientos duraron dos horas, durante las cuales los manifestantes gritaban lemas como "abajo el régimen de Roh".
Docenas de trabajadores resultaron heridos y arrestados, mientras un frente de cerca de 1000 sindicalistas con tuberías de acero trataban de abrir paso hacia el complejo presidencial por la principal vía pública de Seúl.
Ambulancias y camiones de bomberos acudieron al lugar donde la policía antidisturbios bloqueaba la avenida con escudos y barricadas. Los medios locales dijeron que era la primera vez que se lanzaban bombas de fuego en una protesta en Corea del Sur en más de dos años.
Entre los heridos se encuentran 40 manifestantes, de los cuales dos tuvieron que ser hospitalizados, y 16 agentes de policía, según diversas fuentes.
UN AÑO TURBULENTO PARA LOS INTERESES PATRONALES
El último altercado de un año turbulento en la cuarta economía capitalista de Asia fue desatado por una serie de suicidios de líderes sindicales que solicitaban a las autoridades que pusieran fin a la práctica de congelar salarios o llevar a cabo represalias laborales tras las convocatorias de huelgas.
El mes pasado, el líder sindical de las industrias pesadas de Hanjin, Kim Jo-ik, se suicidó en el interior de una grúa gigantesca, solicitando una mejora de beneficios laborales y el arreglo de las disputas entre la patronal y los trabajadores. Los sindicatos habían recibido órdenes judiciales de congelación de salarios o se enfrentaban a multas de 140 millones de won (unos 103 millones de euros) por "compensación de daños" provocados, según la patronal, durante jornadas de huelgas y luchas laborales.
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LJW/Agencias/LH







