El IV Reich habla inglés: Farsa, tragedia e incomprensión

Iran continua como el tema de un bombardeo mediatico intenso. La campaña aumento mucho en las últimas semanas asumiendo aspectos patologicos. El Presidente Bush, el secretario Rumsfeld, la señorita Condoleezza Rice, senadores estadounidenses, el portavoz de la Casa Blanca despejan sobre el mundo declaraciones, entrevistas, alertas sobre el peligro iraní. En la opinión de ellos, unánime, la amenaza representada para la seguridad de los EEUU y de la humanidad por el programa nuclear de aquel país asiático es tan grave que se torna urgente aplicarle sanciones a través de la ONU y recurrir eventualmente a la fuerza si el gobierno de Teherán no cede. En la Casa Blanca, George Bush va más lejos. Levanta ya como solución para "la crisis" el uso de armas nucleares tácticas.
En Europa, Chirac, Tony Blair y la canciller Merkel apoyan el discurso militarista de Washington. Afirman también estar alarmados con la amenaza iraní. La campaña recuerda a la que precedió a la agresión a Irak hace dos años, pero esta es aún más estruendosa.
Las semejanzas son evidentes. En la época, Irak era señalado como amenaza a la seguridad de la humanidad (y en especial de los EEUU) porque según Bush y su gente, tenia acumulado un enorme arsenal de armas de exterminio masivo. El presidente norteamericano y Blair afirmaban tener pruebas. Irak merecía un castigo ejemplar porque desafiaba resoluciones del Consejo de Seguridad. El ejército de Irak era presentado como uno de los más peligrosos del mundo.
El secretario de Estado Colin Powel fue al Consejo de Seguridad a lanzar un llamado patético a la cruzada contra las fuerzas del mal encarnadas entonces en la Tierra por Sadam Hussein, el Satán del Islam, el Hitler del Siglo XXI. Más el Consejo de Seguridad desaprobó la guerra.
La decisión había sido tomada con larga anterioridad. Irak fue invadido, bombardeado, sus ciudades destruidas. Llovieron misiles y bombas sobre ruinas de civilizaciones milenarias, y museos que eran patrimonio de la humanidad fueron saqueados por la soldadesca norteamericana. Las fuerzas armadas de los EEUU imitaron a los SS nazis al introducir la tortura como rutina en las prisiones del país.
Transcurrieron más de dos años. El propio Bush confiesa hoy que, al final, no había en Irak armas de exterminio masivo. En el genocidio iraquí ya murieron 300 000 civiles -según fuentes norteamericanas- pero el presidente de los EEUU reafirma que la guerra fue justa y desencadenada en defensa de la civilización contra la barbarie.
Omite que la guerra esta perdida. El pueblo de Irak se levanta contra la ocupación. Washington no reconoce que ese pueblo actúa como héroe colectivo, asumiendo valores eternos de la condición humana. No. Bush insiste en la mentira y recorre los EEUU vociferando que esta construyendo la democracia en Irak
Afganistán es el escenario caótico de otra guerra perdida. El Ejército norteamericano adquirió allí tal nivel de desmoralización en las provincias de la frontera Paquistaní que Washington -donde permanece vivo el síndrome vietnamita- quiere retirar sus tropas del país y entregar las responsabilidades de la ocupación y de lucha a los aliados europeos de la OTAN.
El mismo film
El aparato de propaganda del sistema del poder de los EEUU siempre evidencio falta de imaginación.
En la campaña contra Irán, el estilo del discurso, los argumentos, la adjetivación agresiva recuerdan monotamente los de la ofensiva anti-iraquí.
Antes, la justificación para agredir venia de las armas de exterminio masivo: ahora Washington grita que Irán quiere el uranio enriquecido para producir armas nucleares. Eso a pesar hasta el Sr. Baradei, de la Agencia Internacional de Energía Atómica (un suave instrumento del imperialismo) haber afirmado repetidamente que no hay ni un indicio de eso.
Antes Sadam era demonizado. Ahora el presidente Amadinejahad es presentado a los norteamericanos como un fanatico, un ser irracional. También le llaman ya el "Hitler del Islam".
Fue suficiente al Irán haber presentado en un desfile un misil de producción nacional para que el Departamento de Estado y el Pentágono inundasen la comunicación social con informaciones sobre el gigantismo militar del país como amenaza a la paz.
No es secreto que en los EEUU, antes del inicio de la agresión a Irak, ya habían sido elaborados -con diferentes versiones- planes previendo una guerra cuyo objetivo seria retomar allí el control del poder perdido después del derrumbamiento del Sha Reza Pahlevi y la victoria de la Revolución Islámica liderada por el Ayatolá Komeini. Documentación abundante sobre el asunto fue divulgada por los periódicos de Nueva York.
Muy recientemente tropas norteamericanas y británicas realizaron maniobras previendo un escenario de guerra contra un país a orillas del Caspio. A buen entendedor
Lo que Bush y su staff no previeron fue el efecto que produjo en el Pentágono la cadena de fracasos militares en Irak.
El Ejército de los EEUU -como recordó en trabajo encomendado por el Departamento de Defensa, el general Andrew Kripenevich (r) -atraviesa una crisis gravísima. La indisciplina aumenta, el número de observaciones suscita alarma, y la moral de los soldados en Irak y Afganistán es muy baja.
En ese contexto el Estado Mayor Conjunto informo a Bush que no hay condiciones mínimas para iniciar una guerra convencional contra Irán. El proyecto menos ambicioso de un ataque cuyo objetivo fuese solamente la ocupación de la Provincia de Kuzistan, rica en petróleo, fue también rechazado por el Pentágono.
El estilo del espíritu dominante en el cuerpo de oficiales se encuentra de cierta manera expresado en las posiciones adoptadas por el general Clark ex-comandante jefe de la OTAN, y en un documento firmado por seis destacados generales reformados. Todos critican la política que llevo a la guerra de Irak, definen a Rumsfeld como un incapaz y piden su destitución.
La conciencia de que una invasión de Irán no es viable llevo a Bush a admitir la opción nuclear. Pero todo indica que la idea no encontró tampoco receptividad en el Pentágono.
Los militares saben que no hay armas atómicas limpias y un eventual ataque nuclear a Irán podría ser el inicio de una crisis mundial de consecuencias imprevisibles. Los pueblos del mundo no olvidan Hiroshima y Nagasaki.
Munich Invertido
La mayor parte de la humanidad aún no percibió, que transcurridos casi 80 años, las actuales generaciones enfrentan amenazas que traen a la memoria la situación creada en Europa cuando Hitler subió al poder. El III Reich bajo su dirección se transformo en instrumento de una política expansionista de dominación imperial cuyo desenlace fue una guerra en que murieron 40 millones de personas.
Inglaterra y Francia, que eran entonces las grandes potencias vencedoras de la Guerra del 14-18 y habían impuesto a Alemania derrotada el Tratado de Versalles, fueron acumulando concesiones al Reich nazi, con la esperanza de evitar una nueva conflagración. Asistieron pasivas a la anexión de Austria y permitieron que la ayuda alemana a Franco fuese decisiva para la destrucción de España Republicana. Pero la gula de Hitler era insaciable.
En el 38 paso a exigir los Sudetes a Checoslovaquia.
La Unión Soviética estaba dispuesta a defender aquel país si Francia e Inglaterra se comprometían con ella a contener a Hitler. Pero Chamberlain y Daladier optaron por la capitulación. Los pueblos de Europa temían a la guerra y las democracias occidentales creyeron que cediendo a las exigencias del Reich nazi estaban preservando la paz. Tremendo error. El Acuerdo de Munich fue el prologo de una tragedia.
Alemania no tardo en engullir a Checoslovaquia entera. Después el blanco paso a ser Polonia cuya invasión señalo el comienzo de la II Guerra Mundial.
¿Donde las semejanzas con la actual crisis, preguntaran los lectores?
Ellas son evidentes, con peculiaridades que dificultan a la humanidad la comprensión de que esta por ser empujada a un posible Apocalipsis.
La situación creada puede ser definida como un Munich al revés.
En el final de los años 30, el III Reich, su ideología y el Fuhrer que ejercía un poder absoluto, inspiraban a los pueblos del mundo miedo y rechazo. El nazismo proclamaba la superioridad de los alemanes sobre las razas dichas inferiores, perseguía a los judíos, quemaba libros en actos de fe culturales, hacia la apología de la guerra como instrumento indispensable a la conquista del "espacio vital", o sea la expansión territorial de Alemania.
La propaganda del III Reich no funcionaba. A nivel mundial, lincluso después de la derrota de Francia, cuando la Wehrmacht ocupaba casi toda Europa y ya estaba a las puertas de Moscú, la simpatía de los pueblos, a nivel internacional, era para las victimas de Alemania nazi y para los países -como la URSS e Inglaterra- que luchaban contra Hitler.
El panorama ofrecido por el mundo, hoy, en el cuadro de la crisis de civilización que se profundiza es muy diferente.
Los EEUU son un país con instituciones formalmente democráticas. Se presentan como un modelo de democracia, casi como la sociedad ideal, una tierra de libertad donde los derechos del hombre serian plenamente respetados. Una propaganda insidiosa proyecta de ellos la imagen de un Estado que se asume como el campeón de la democracia y su defensor donde quiera que ella sea amenazada. Los enemigos de la libertad, los villanos de la historia serian todos aquellos que rechacen el orden internacional impuesto por Washington, y reivindican el derecho de construir su propio futuro.
Una parte importante de la humanidad, impresionada por el poder y riqueza de los EEUU, ha demostrado incapacidad para descodificar el discurso norteamericano.
¿Que es lo que ocurre?
Permanece pasiva frente al desarrollo de la estrategia de un sistema de poder que asume cada vez más contornos neofascistas.
La extrema derecha norteamericana, hoy en el poder, no tiene soluciones para la crisis estructural del capitalismo en su principal baluarte, los EEUU. Opto así por una política imperial dicha de "guerras preventivas" y del saqueo de los recursos naturales de los países del Tercer Mundo.
La desaparición de la Unión Soviética dejo a Washington las manos libres. Primero fue la Guerra del Golfo. Después las agresiones a los pueblos de Afganistán e Irak.
En nombre de la democracia y de la libertad, de la defensa de la civilización, amplias regiones del Medio Oriente fueron bombardeadas y transformadas en colonias de nuevo tipo, donde Washington coloco gobiernos marionetas.
Proclamando combatir el terrorismo, los EEUU practican un terrorismo de estado sin precedentes.
Iran se halla ahora en la línea de mira del sistema de poder neonazi de los EEUU. Es simultáneamente patético y ridículo escuchar los discursos de George Bush volcando injurias y calumnias contra el pueblo de Omar Kayan.
Un presidente que barbariza su propio idioma invoca a la defensa de la civilización contra la barbarie para amenazar con armas nucleares un pueblo con 25 siglos de historia cuya contribución para el progreso de la humanidad es en muchos aspectos comparable a la de Grecia y Roma.
En esta crisis que - repito- trae a la memoria a Munich al revés- el político que desempeña el papel de Hitler se exhibe, además, como el benefactor de la humanidad, la nación que el pretende bombardear, la victima, es pintada como la fuente del mal, inclusive como un peligro enorme para la seguridad de los EEUU.
La inversión de los papeles no impide, seamos realistas, que centenas de millones personas en decenas de países atribuyan alguna credibilidad al mensaje fundamental que Bush transmite. El control hegemónico de la comunicación social por un puñado de trasnacionales permite al imperialismo una manipulación de las conciencias que produce efectos en el comportamiento de los pueblos. Nunca hubo tanta información disponible, más nunca la humanidad estuvo tan desinformada.
La deturpación de la historia, preparada con detalles laboratoriales, alcanza tales extremos que hasta ciudadanos progresistas, contaminados por la masacre mediática acaban por absorber retratos falsos de conflictos lejanos. Eso ocurre con Cuba, ocurrió con las guerras de Irak y Afganistán. Los combatientes que resisten en aquellos países a la ocupación son sistemáticamente calificados de rebeldes, fanáticos, terroristas. En Palestina los buenos son los israelitas, los malos los que luchan allí por la libertad de su pueblo. En Colombia las FARC, una guerrilla heroica, autentico ejército del pueblo, es tratada como banda de narcotraficantes y criminales.
Trabajar para el desenmascaramiento del engranaje de la mentira, usada como arma poderosa por el imperialismo, se torno hoy en una tarea prioritaria para las fuerzas progresistas que combaten en defensa de la humanidad, contra un poder mounstroso que -no hay que temer la expresión- actúa ya como un IV Reich en la ejecución de su estrategia de dominación planetaria.
¿Es difícil? Mucho. Pero la dimensión de la crisis de la civilización que vivimos va a exigir de la humanidad, para sobrevivir a la amenaza de la barbarie imperial estadounidense, un esfuerzo gigantesco. A lo largo de la historia durante grandes crisis el hombre enfrento imposibles aparentes. Y consiguió vencer.
Los acontecimientos de Francia cargan una invitación a la reflexión.
El desenlace de las luchas sociales de Marzo y Abril confirmo que el pueblo es el sujeto de la Historia. La juventud y los trabajadores alcanzaron allí una victoria que las clases dominantes juzgaban fuera de su alcance. De ahí el pánico de la burguesía.
Forzaron al poder a revocar una ley reaccionaria que facilitaba el desempleo. El diploma ya había sido aprobado por el Parlamento y promulgado por el presidente Chirac.
El pueblo de Francia se movilizo contra esa ley. Al final de Marzo 3 millones de personas salieron a las calles en una protesta gigantesca. La derecha presento fisuras, pero el gobierno no cedió e intensifico las medidas represivas. Una semana después, las manifestaciones se repitieron. El No a la ley repudiada movilizo otra vez 3 millones de ciudadanos. Y ocurrió aquello que alarmo a las burguesías de todo el mundo. El poder capitulo, revocando la ley.
La lección de la confrontación es aplicable a las luchas que oponen a la humanidad al imperialismo.
En Francia existían condiciones objetivas y subjetivas. Un pueblo adulto, instruido, con un padrón de vida medio muy elevado (salario mínimo líquido de 1200 euros) se movilizo en defensa de derechos fundamentales amenazados.
A nivel mundial las condiciones objetivas para el combate al imperialismo son mucho más favorables de lo que en Francia. Los pueblos arriesgan mucho menos en la lucha de lo que el francés. Más las condiciones subjetivas son, con pocas excepciones, insuficientes o casi inexistentes. Las grandes mayorías no comprenden que la estrategia imperial de los EEUU se inserta hoy en un proyecto planetario de matices neofascistas.
Munich fue el prologo de las más trágica de las guerras. No percibir que las "guerras preventivas" de Afganistán y de Irak fueron apenas etapas de una escalada de violencia irracional, es asistir pasivamente a la ejecución de un proyecto mounstroso que amenaza a la humanidad. Irán surge en el horizonte como el próximo objetivo del sistema de poder neofascista implantado en los EEUU por la extrema derecha.
Es preciso que los pueblos asimilen esa evidencia. Las grandes luchas de la humanidad pasan en estos días por la solidaridad con Irán.
Colocar ese desafío en la consciencia de centenas de millones de hombres y mujeres en Europa, en América, en Asia, en África, en Oceanía y ocupar un puesto de combate en la trinchera a erguir para cortar el paso al IV Reich en formación.
Traducción: Pável Blanco Cabrera
Especial para La Haine







