lahaine.org

compartir

                        

Dirección corta: https://lahaine.org/hW4

Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf
  tamaño texto
Enviar por e-mail  enviar        Versión para imprimir  imprimir

traductor

15/11/2017 :: Argentina, Anti Patriarcado

Escraches

x Celina Rodriguez Molina
Algo que vengo rumiando hace unos días, desde que recibimos el comunicado desgarrador “Las Pibas Ya No Nos Callamos Mas!"

“El mundo no muestra nada a unos ojos sin miradas” (canción de García/ Aznar)

Empiezo a escribir en la Estación Darío y Maxi algo que vengo rumiando hace unos días, desde que recibimos el comunicado desgarrador “Las Pibas Ya No Nos Callamos Mas!” firmado por más de 50 pibas, que militaban en una organización de izquierda, que se reconocía como guevarista y socialista. Ellas activan poniendo el cuerpo a sus ideales.
Se reconocen como feministas luchadoras, se juntan con otras organizaciones, participan de encuentros nacionales, de luchas contra femicidios e injusticias.
En esta estación Darío y Maxi, me conmueven tantas historias, tantos dolores viejos, tantas creaciones artísticas que resignifican asesinatos e injusticias. Un espacio que también es producto de tantas movilizaciones en estos 15 años, de tantos escraches a los responsables políticos de la masacre de Avellaneda, tantos agites, percusiones, músicas gritadas con broncas y rabia de las impunidades. Una estación que también se habita por un polo textil ganado en la lucha que está arriba, donde mujeres piqueteras cosen y se ganan el mango; y en “ la esquina de la revolución” esta la escuela de arte “ El taller del agite”, donde se escuchan risas mientras hacen cerámicas, teatro, cine y cantos.
Por supuesto que no todos son buenas, todavía los responsables políticos ideológicos andan vivitos y recorriendo parlamentos, municipalidades y los medios de comunicación, como politólogos de renombres. La consigna “Como a los nazis les va a pasar, donde vayan los iremos a buscar”, forma parte del ADN militantes de las organizaciones sociales y políticas, de todos los 25/ 26 de junio, de todos los 26.

Siempre estuvieron

Los escraches, las movilizaciones de denuncias y repudios, siempre han sido herramientas de las luchas proletarias, sociales, de DDHH, de mujeres.
En la década de los 90, toman un rol fundamental de la manos de HIJOS, que con la consigna “si no hay justicia hay escrache”, piden juicio y castigo a los genocidas, como lo venían haciendo las Madres y la Abuelas, los organismos de DDHH y organizaciones de izquierda.
En estos tiempos desde los movimientos de mujeres, feministas, de las diversidades sexuales, seguimos recuperando con fuerza y reactualizadando diversas metodologías de luchas, como fue el paro del 19 de octubre del 2015, el paro internacional del 8 M de este año, por mencionar a algunas. Hartas ya de tantos femicidios, de tantas injusticias, del avance del capitalismo patriarcal y colonial en forma tan perversa.

Vemos con optimismo

Al leer el comunicado “Las pibas no nos callamos más”, donde han fundamentado sus desgarramientos, sus violaciones, sus humillaciones, reconocemos que no lo hacen desde un lugar de victimas pobrecitas, sino de cumpas que gritan, que ya no se callaran.
Acompañan estos relatos, con las caras, los nombres, el fb, de donde laburaban, de esos tipos horribles, manipuladores, violadores, que estaban en tantos lugares de militancia, amparándose en discursos de izquierda y de amor libre.
También nos gusta, y nos sorprendemos para bien, la rapidez de organizaciones populares que salen a bancar a las pibas, sin pensarlo demasiado, creyendo en los relatos.
Nos recuerda el activismo y militancia de las mujeres víctimas de violencia sexual en los campos de concentración de la dictadura, que tuvieron que desnaturalizar lo vivido allí y poner en un lugar prioritario la violencia sexual de los genocidas. Estas experiencias de violaciones y abusos sexuales fueron reconocidas, dentro las organizaciones de sobrevivientes y luchadorxs de DDHH, para luego incorporarla tibiamente, a los juicios de lesa humanidad.
Han pasado muchos años entre estos hechos; pero lo traigo acá para rescatar cuanto mas rápido han sido estos escraches feministas, poniendo toda la carne al asador: nombres, caras de los violadores y abusadores, exposición del nombre de las pibas abusadas, manipuladas y violadas, convocatorias a asambleas, acciones, escraches.
En la multitudinaria asamblea que se hizo el miércoles 8/ 11 en la Facultad de Trabajo Social de la UNLP, conmovedora, con sororidad y solidaridad, los llantos, los abrazos feministas fueron recorriendo la ronda armada en el patio.
“Hay que destapar la olla”, decían las pibas; “ahora es el momento”.
Mientras los aplausos, los gritos apoyaban estas iniciativas, que ya habían comenzado con su valiente declaración pública.
Y la olla comienza a destaparse, con luchas y organizaciones feministas, usando todos los métodos que hemos aprendido en estos años: marchas, escraches, redes cibernéticas, FACEbook, de boca en boca, hasta tomar proyecciones masivas. Nada nos es ajeno, todo puede ser utilizable para que la justicia feminista se imponga.
Y asi surgen nuevas marchas, pidiendo más, que haya castigo social, que los expulsen de los lugares de militancia, de estudio, que el castigo sea ejemplar para los violadores, abusadores y los/as encubridores/as
Las chicas van por mas; siempre las feministas vamos por mas; por eso llegamos con estas energías, estas fortalezas, estos empoderamientos actuales.

¿Amor libre?/ Basta de justificaciones tomando nuestras historias

Leemos en la declaración de las pibas que no se callan mas, que se justificaban esas prácticas violentas desde el amor libre, “para callarnos, para culpabilizarnos, dividirnos. Nos tildaron de minitas histéricas que nos comíamos el chamuyo del príncipe azul”, nos dicen desde el dolor, las mas de 50 pibas.
Busqué un poco sobre el amor libre y encontré a Danilo Castelli que nos dice
“Desde sus raíces, el amor libre surge vinculado al anarquismo y al socialismo como una forma más de resistir a este sistema social alienante (que nos obliga a vincularnos de manera posesiva y dependiente) y también como una forma de prefigurar las relaciones afectivas en la sociedad post-capitalista, una vez extinguidas los condicionamientos económicos y patriarcales (ver Emma Goldman, Alexandra Kollontai). El amor libre que ha abrevado en esa tradición tiene como fin generar relaciones sexo-afectivas más sanas y libres (libres para realizarnos y libres de dominación y explotación).
Algunos hombres se copan con la idea del amor libre desde una postura egoísta de que van a poder conservar el privilegio que ya tienen ahora de usar gente para satisfacer sus deseos sin responsabilizarse afectivamente. Por eso el amor libre necesita ir de la mano del feminismo . Con machismo no hay amor libre. Con homofobia, bifobia y transfobia tampoco. Vender el amor libre poniendo en primer plano el deseo del varón cis heterosexual o despolitizando la cuestión hablando de “individuos” en abstracto no tiene nada de revolucionario: todo lo contrario” nos dice Danilo Castelli. ( 1)
El relato de las pibas, que ya escuchamos en otros momentos con otras situaciones, devela que les pedían que fueran parte del encubrimiento, en nombre de “defender a la organización de izquierda y los compañeros revolucionarios”, que se callaran la boca…
Además de las denuncias concretas sobre los violadores y violentos, estas acciones atacan al encubrimiento, a los pactos de silencio, tan tristemente conocidos en las practicas militantes.

Logros/ recorridos

“Nosotras, que creemos en la libertad, no podemos descansar hasta que llegue” (Ella Baker)

Como tengo años acumulados, recuerdo cuando un ídolo popular como fue el boxeador Monzón, asesinó a su compañera tirándola desde un balcón en Mar del Plata. Ella se llamaba Alicia Muñiz, y todavía no usábamos el termino femicidio. Ese hecho, terrible, contradictorio porque parte de la sociedad salió a revictimizar a la joven asesinada, acusándola de “loca, oportunista”.
En esa época, mediado de los años 80, las feministas salimos con los tapones de punta a denunciar al machismo de los ídolos populares y de los medios que los bancaban, y comenzamos con campañas de denuncias al grito “Mujer no te calles, habla”, denunciando que la violencia no son solo los golpes. Se comenzó a poner nombres a nuestros dolores: las violencias psicológicas, las manipulaciones, las violaciones, los acosos laborales y callejeros, a cuestionar los piropos, a permitirnos denunciar a violentos y violadores famosos.
Mucha agua ha pasado bajo el río violeta; multicolor; a veces con avances y otras con retrocesos. Como dice Ángela Davis “Reconocemos que somos agentes colectivos de la historia y que la historia no se puede borrar como las páginas Web” (2)
Miles de mujeres se permitieron denunciar, salieron de lo privado, desde los gobiernos abrieron lugares de atención, luego, tímidamente salieron las leyes de violencia familiar.
Los derechos, las libertades, no existen sino que se conquistan. Hay situaciones que pudieron ser reales pero solo existen cuando se hacen públicas. Todavía hay problemas reales que siguen sin ser registrados por nuestras miradas y que entonces siguen sin existir, dice Ernesto Meccia (3).
Cuando nos juntamos con las compañeras feministas, recordamos las historias de luchas, decimos con gran alegría, tomando todas las construcciones, sin dejar nada afuera, que estos gritos de las chicas, de tantas mujeres que nos comenzamos a sentir más fuertes, con más energía para enfrentar el capitalismo patriarcal colonial. Esto es un gran logro, un punto de inflexión, como fue el paro internacional de mujeres, lesbians, bi, trans, travestis; el 8 M; construido por tantos años de luchas feministas, desde miradas integradoras.

Tomo las palabras de Monchy Villabalba, piquetera feminista, cantante popular, que nos dice:
Aplica a múltiples casos.

Más tarde que temprano el cordel se corta. Dejen de tensar muchachos y entiendan que vamos por todo. Por todo lo que el patriarcado ancestralmente nos arrebató a fuerza de muerte, sangre y miedo. Elegimos levantarnos y construir nuevos amaneceres. Nos juntamos, reflexionemos, nos equivocamos, crecemos, luchamos. A correrse, que el feminismo no para de crecer.

----

Notas

(1) Danilo Caselli, “Amor libre y amor neoliberal”, en Medium, setiembre 2017.
(2) Ángela Davis, activista feminista negra el 21 de enero del 2017 en EEUU. Discurso en la Marcha de mujeres, bi., trans, lesbianas- “En un momento difícil de nuestra historia, recordemos que los cientos de miles, las millones de mujeres, las personas trans, que estamos aquí en la Marcha de las Mujeres, representamos a las poderosas fuerzas del cambio que están determinadas para evitar que las culturas moribundas del racismo y el hetero-patriarcado se levante de nuevo”.
“¡Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca hetero-patriarcal: Tengan cuidado!”.
(3) Erneste Meccia, Revista Soy/ Pagina 12, 11/11/17.

(*) Celina Rodríguez Molina/ Catedra Libre Virginia Bolten/ Espacio de género del FPDSCN/

12 de noviembre del 2017: Nilda Eloy Presente en nuestras luchas, ahora y siempre. Venceremos!!!

www.contrahegemoniaweb.com.ar

compartir

                        

Dirección corta: https://lahaine.org/hW4

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

©2017 by La Haine.

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal