«Repsol ha perdido credibilidad para hacer negocios en Bolivia»

Pregunta.- Se le considera el adversario de las petroleras. ¿Se siente cómodo con este apodo?
Respuesta.- Yo me siento un combatiente en las filas de un país semicolonial, tratando de retener la riqueza de la que se apropian los centros de poder mundial con las multinacionales, en complicidad con los oligarcas nativos.
P. - Usted denunció que Repsol YPF inscribió a nombre de la empresa las reservas pertenecientes al Estado boliviano en la Bolsa de Nueva York. Inmediatamente, Repsol YPF comunicó que había sobreestimado sus reservas en Bolivia y las redujo en un 52%. ¿Lo considera una victoria?
R. - La revisión a la baja de las reservas de Repsol es mucho más que una victoria personal. Es una victoria de Bolivia y de los países que se enfrentan a la sumisión y la dependencia.
P. - Evo Morales ha apelado a la ayuda de las Fuerzas Armadas para llevar a cabo la nacionalización de los hidrocarburos.
R. - Por ahora, lo único que puedo decir es que las Fuerzas Armadas han fortalecido su conciencia nacional con la victoria de Morales y que estarán junto al pueblo cuando la propiedad de los hidrocarburos pase realmente al control del Estado.
P. - Usted ha dicho que la gestión de los yacimientos de gas y petróleo ha sido «demencial».
R. - Lógico. Antes, la petrolera estatal YPFB controlaba la exploración, explotación, refinamiento, industrialización, transporte y comercialización de nuestros hidrocarburos. Pero por el Decreto 24806 (sobre los contratos de riesgo compartido) firmado en 1997 por el presidente vendepatria Sánchez de Lozada (1993 a 1997), YPFB entregó gratuitamente el gas y el petróleo a Repsol y al resto de multinacionales. Eso significó una pérdida de unos 14.000 millones de dólares para Bolivia. La indefensión fue tan grande que las petroleras explotaron nuestros hidrocarburos sin ninguna fiscalización. Nadie revisaba si sus cuentas eran correctas o no y las declaraciones juradas que enviaban al Gobierno se aceptaban como un dogma.
P. - Pero ahora ustedes dicen que a las multinacionales no les pertenece la propiedad del gas y el petróleo en el punto de fiscalización, es decir, en boca de pozo, como figura en los contratos.
R. - El problema está en que el decreto 24806 aprobó los modelos de contratos petroleros con unos anexos. Y en uno de los anexos se decía que la propiedad de los hidrocarburos en boca de pozo pertenecía a las multinacionales. La Gaceta Oficial, en la que deben publicarse todas las disposiciones legales, ocultó esos anexos, así que, durante varios años, Bolivia ignoró que le habían despojado de su gas y de su petróleo. Después, el presidente Carlos Mesa (octubre de 2003 a junio de 2005) suprimió ese decreto pero, como la ley no es retroactiva, las petroleras pretenden ahora que esos contratos, que se firmaron por 40 años, sigan vigentes. Eso es imposible, porque los contratos tienen que ser aprobados por el Congreso. Y como no lo fueron, se invalidan de forma inapelable. Son nulos. Sobre esta base se nacionalizarán los hidrocarburos. Si las petroleras quieren quedarse, tendrán que firmar nuevos contratos, bajo las nuevas reglas del Gobierno de Evo Morales.
P. - ¿Qué motivos les llevan a un trato preferencial con Petrobrás en detrimento de Repsol YPF?
R. - Mire, la igualdad consiste en tratar igual a los iguales y desigualmente a los desiguales. Brasil tiene un gran mercado y el gas boliviano lo cubre en un 50%. Esta es ya una razón para afrontar las relaciones entre YPFB y Petrobrás de forma distinta a las de Repsol.
P. - ¿Ha perdido Repsol la ocasión de hacer negocio en Bolivia?
R. - No cabe duda de que las acusaciones han debilitado la credibilidad de Repsol. Y a eso hay que sumar su grave error de inscribir como suyo el valor de los hidrocarburos del Estado boliviano.
P. - ¿Bolivia puede ser socia de Repsol YPF mientras, a la vez, presenta una demanda por presunto delito de contrabando de más de 230.000 barriles de crudo?
R. - Si Repsol demuestra que no ha cometido delitos, no tendrá problemas para trabajar en Bolivia bajo las nuevas condiciones. Si es así, se despejará el camino para nuevos emprendimientos con Repsol, como socio del Estado boliviano.
P. - ¿Cree que la denuncia contra Repsol YPF puede terminar con la salida de la petrolera del país?
R. - La primera empresa expulsada por delito de contrabando fue la Standard Oil, en 1937. La segunda, porque se nacionalizó, fue la Gulf Oil Company, en 1969. La próxima es aún una incógnita.
El Mundo
Enviado a La Haine por Andrés Solíz Rada







