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18/11/2014 :: Colombia

Santos suspende la Mesa de diálogos de paz en La Habana

x ANNCOL / Horacio Duque Giraldo / Allende La Paz
El desenlace es la consecuencia de no aceptar un cese al fuego bilateral por parte del narco-gobierno, que ha sido solicitado de manera reiterada por las FARC

Es el conflicto ¡Estúpido!

Editorial ANNCOL

MinDefensa: Las FARC capturan a un general de las Fuerzas Especiales y se suspende el proceso de Paz en La Habana. La sospechosa y poco clara entrega del “chacho” de la guerra contrainsurgente Imperial en Colombia, el general Rubén Darío Alzate, a un “supuesto” comando de las Farc en el Chocó; ha llevado al presidente JM Santos a suspender las conversaciones en la Habana.

Una vez más el anhelo de paz de los colombianos, que entre otras cosas permitió su elección presidencial en las pasadas elecciones frente al títere de Uribe Vélez, se ve frustrada, dejando en claro que la estrategia del garrote y la zanahoria o de “negociar en medio de las balas”, recomendada por sus sostenedores gringos de la guerra contrainsurgente que libra la Oligarquía trasnacionalizada contra el pueblo trabajador colombiano, desde hace más de 70 años, ha fracasado, sometiendo al país a una incertidumbre deletérea.

“Vamos a negociar como si no hubiera guerra y vamos a guerrear como si no hubiera negociación”, decía con una de esas frases de cajón típicas de su demagogia, el presidente Santos, y para ello montó la gran tenaza mediática de mostrarse él, aquí y en el exterior, como “el chico bueno” que quiere la paz, mientras montaba la otra pinza de la tenaza con “los tipos malos” de la guerra Pinzón-Uribe Vélez, creyendo meter en la mitad a las Insurgencias armadas de las Farc y el ELN, para presionar su desarme express.

“Vamos a negociar así: las guerrillas nos entregan las armas y nosotros los dejamos hacer política”, repetía hasta el cansancio su retórica oligárquica de mercachifle bogotano, con el fin de ocultar las reformas estructurales que son la base de los acuerdos y de la Solución Política al conflicto social y armado, y obvio, para desconocer que las guerrillas con su “resistencia de masas armada” que lleva 70 años, siempre ha hecho política en todas partes.

Talvez no en establo de Augías o parlamento de la democracia genocida colombiana, sino en su accionar cotidiano de la vida del pueblo colombiano. De otra manera ¿como se explica que las insurgencias hayan podido resistir y sobreponerse los innumerables planes militares súper tecnológicos colombo-gringos de exterminio masivo como el famoso Plan Colombia, o que actualmente existan 9.500 presos políticos en las mazmorras del régimen, si no hubiera una verdadera resistencia de masas popular?

El “chacho” del actual plan de guerra contrainsurgente imperial en Colombia general Rubén Darío Alzate, comandante de la “Task Force TITÁN”, con 31 años de experiencia en combate, lancero, con especializaciones en “Militar Pólice” nacional e internacional y doctor en “Militar Science”; según la primera versión que sospechosamente da a la prensa el capo Uribe Vélez, abandona sus escoltas y toda esa asfixiante panoplia de seguridad que rodea a estos personajes, se sube, con su bruñidas “sunglasses” o gafas negras, prácticamente solo a una pequeña lancha y llega a un perdido caserío ribereño del rio Atrato donde lo están esperando escondidos en unos ranchos de paja unos cuantos guerrilleros de las Farc para retenerlo y precipitar la ruptura de los diálogos de la Habana.

Tal estupidez digna de la ingenuidad avariciosa de una Ingrid Betancur, no es concebible en un mambrú condecorado como Alzate, quien sabe por cabeza propia que la guerra como lo dijo, el ese sí, general Clausewitz “está llena de impredecibles e incontrolables detalles particulares”.

Lo cierto es que Uribe Vélez por el momento ha logrado su objetivo soñado de romper los diálogos de la Habana, gracias al perverso juego en tenaza que impuso JM Santos a estos diálogos de “negociar en medio de las balas” y a su terquedad de tahúr, a sus cálculos errados de que va ganando una guerra invisible y sobre todo, a su refinada soberbia militarista de no aceptar un armisticio bilateral para ambientar un clima pacífico y propicio a la reconciliación anhelada por los colombianos.

Queda ver en qué parará este asunto y si el imperialismo gringo en su agónica fase de declive, opta (con la ayuda de la oligarquía cipaya que gobierna el país) por imponer otros 70 años de resistencia de masas armada en Colombia: entonces, eso es seguro, una nueva Colombia con paz democracia y soberanía, surgirá de ente sus ruinas. Eso es lo único seguro.

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Santos suspende la Mesa de diálogos de paz en La Habana

Horacio Duque Giraldo

Juan Manuel Santos, el Jefe del gobierno colombiano, ha tomado la decisión de suspender los diálogos de paz que adelanta el Estado con las guerrillas de las Farc-EP, en la Habana, Cuba, desde hace tres años. El pretexto ha sido un incidente asociado con la retención de un general del Ejército por un núcleo de la guerrilla que hace presencia en el río Atrato, cerca al Océano Pacífico. Dicho oficial, experto en estrategias contrainsurgentes y con formación en fuerzas especiales de la Marina Norteamericana, se desplazaba vestido de civil en compañía de tres subalternos por un área de influencia de la resistencia campesina guerrillera.

El desenlace es la consecuencia de no aceptar un cese al fuego bilateral por parte del gobierno, que ha sido solicitado de manera reiterada por la delegación de plenipotenciarios de las Farc. A lo que hay que sumar otros factores de orden político y económico que gravitan en las conversaciones para la superación del prolongado conflicto social y armado con casi 60 años de duración.

En efecto, la decisión de dialogar con las guerrillas, incluyo la prolongación de las hostilidades militares con asesinatos de integrantes de líderes las Farc, masacres de milicianos, "falsos positivos" ejecutados por el Ejército, asaltos aéreos a campamentos guerrilleros, desplazamientos de población campesina y operación de Bandas Criminales/Bacrim como nueva marca de los grupos paramilitares organizadas por batallones y brigadas militares. Por supuesto, las Farc no se han cruzado de brazos, y sus acciones defensivas son la respuesta al ataque de los dispositivos bélicos del gobierno.

Aun así, la guerrilla ha declarado varias treguas unilaterales (2012-2013) con resultados muy positivos que expertos independientes han reconocido. Incluso se han planteado medidas humanitarias parciales que han sido descartadas por las esferas del santismo, pues el Jefe de la Casa de Nariño hace cálculos oportunistas para sacar ventajas militares. Piensa/calcula que mantener la guerra le permitirá debilitar y arrodillar al contradictor. Es parte de su cinismo y vacio ético, características de un politiquero que tercamente pretende sostener la supervivencia de un Estado y un orden político hundido en la podredumbre.

Durante los casi 36 meses de conversaciones se han presentado muchos eventos propios de la guerra.Sin embargo, recientes sucesos como la muerte de dos indígenas en Toribio/Cauca, en una reyerta plagada de sectarismo e intolerancia, y la retención, por las Farc, de dos soldados en combates registrados en el departamento de Arauca, han sido manipulados por el gobierno a través de sus redes mediáticas para sacar ventajas políticas en la Mesa de La Habana.

Jugado por una "Paz express", Santos diseño un escenario de asedio a la Mesa de conversaciones, para presionar una firma de pactos que evadan aspectos sustanciales -Punto 3 de la Agenda y refrendación de lo consensuado- del Acuerdo especial que dio inicio a los diálogos en curso. Un foro en una universidad conservadora bogotana fue el lugar escogido por los delegados plenipotenciarios del oficialismo para plantear sus absurdos desafíos, desconociendo lo actuado y construido hasta la fecha.

El acelere del Jefe de la Casa de Nariño, quien completa 100 días de gobierno, no es casual. Es resultado del deterioro de su imagen que cae en picada como ocurrió en el segundo semestre del año 2013, cuando fue acorralado por un potente movimiento social agrario y minero.

En el desplome político de Santos hay varios aspectos que se deben considerar.

Primero, está el desconocimiento olímpico del apoyo que recibió de la Izquierda democrática y su candidata Clara López, en la segunda vuelta de las recientes elecciones presidenciales, que permitió la derrota del candidato del ultraderechista Centro Democrático uribista. El respaldo de la izquierda fue al proceso de paz y esa decisión se desconoció en la conformación del nuevo gabinete ministerial, empujando el paso de dicha tendencia a posturas de oposición radical. Santos dio continuidad a un esquema gubernamental asociado con el clientelismo, la corrupción y el neoliberalismo. Adicionalmente esta la omisión de los acuerdos con las organizaciones agrarias para levantar los paros realizados durante el 2013. Los Ministros y demás funcionarios han acudido a múltiples argucias y tretas para no atender los derechos campesinos y simultáneamente promover leyes que entregan los baldíos nacionales a grandes terratenientes.

Segundo, han surgido fuertes síntomas de una crisis económica y fiscal con graves efectos en los planes del gobierno. La caída internacional de los precios del petróleo, la disminución de la producción diaria de barriles de hidrocarburos, los pobres resultados en la Ronda petrolera del 2014 y el declive de los precios de las materias primas en el mercado internacional, ya se dejan sentir con mucha potencia en los ingresos fiscales del gobierno y en la ampliación del déficit en la cuenta corriente de la balanza comercial. Los ingresos presupuestarios de origen petrolero van a caer de 24 billones a 14 billones [de pesos colombianos], obligando ajustes en el Marco fiscal de mediano plazo y el faltante en la cuenta corriente ya supera los 8 mil millones de dólares. No hay plata para financiar los posibles acuerdos de paz.

Tercero, el crónico sabotaje a la paz que adelanta el grupo ultraderechista que encabeza Uribe Vélez mediante la descarada manipulación política de caracterizados generales y oficiales comprometidos en crímenes y arbitrariedades como los "falsos positivos". El bloqueo fascista a la paz tiene en el Ministro de Defensa su mas prominente aliado. Pinzón ha sido un francotirador permanente de la Mesa de La Habana, coincidiendo con las campañas y la guerra sucia del uribismo para descreditar las conversaciones de paz y sus avances en materia agraria, democrática y de cultivos de usos ilícito.

Cuarto, los resultados de la gestión santista son bastante mediocres. La justicia está colapsada; el extractivismo se ha favorecido con Licencias ambientales express y bloqueos a la Consulta previa de comunidades etnicas; en la educación impera el más vulgar mercantilismo como se ha conocido con el descalabro de la Universidad San Martin; la salud sigue en el encuadre neoliberal; la impunidad reina en el juzgamiento de los "falsos positivos"; la casta política tramita una reforma dizque de equilibrio de poderes cuyo principal objetivo es ampliar los privilegios presupuestales y burocráticos de gamonales y caciques regionales; y en Bogota, el alcalde Petro, ficha del régimen santista, se encuentra inmerso en la corrupción que protagonizan los miembros de su familia cercana, con graves consecuencias en el sistema de transporte masivo y el bienestar de millones de ciudadanos.

Y quinto, el país ya ingresó al proceso que prepara la elección de autoridades locales -alcaldes y gobernadores-, lo que debe ocurrir en los primeros días de octubre del 2015; la elite dominante quiere marginar a la Izquierda democrática y al movimiento social de dicho escenario popular para asi quedarse con todos los municipios y departamentos. Es muy probable que tales comicios sean utilizados para el reencuentro de las dos facciones derechistas -santistas y uribistas- hegemónicas en el sistema político. Para esos efectos el paso correspondiente era suspender los diálogos de La Habana, como ya ha ocurrido.

Estas las pistas para entender la desacertada decisión de suspender los diálogos de La Habana.

Medellín, 17 de noviembre de 2014.

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Solo tres semanas después de iniciado el proceso de paz en La Habana, la aviación colombiana, por orden de presidente Santos, bombardeó y mató a 20 guerrilleros en un campamento del sur del país. Las FARC no suspendieron las negociaciones de paz en La Habana.

¿Por qué lloriqueas, Santos? ¿Por qué berrean, oligarcas?

Allende La Paz

La captura del general Rubén Alzate en el Chocó abre varios interrogantes interesantes.

Primero, por qué lloriquea Santos si él ha pregonado en todas partes que él fue quien “dio la orden para liquidar a Alfonso Cano” y era tanto su pavonamiento que se creía el “matón” del pueblo, que era “intocable”, él y sus esbirros, como el general de marras. ¿No era él el que decía que “negociaría como si estuvieran en paz, y adelantaría operativos como si estuvieran en guerra”?

¿Será que la oligarquía cree que en el conflicto interno colombiano ellos, los oligarcas, son los únicos que pueden “golpear al enemigo”? ¿Será que los generales, politiqueros, funcionarios corrompidos de toda laya, creen que porque tienen 100, 300, 500 guardaespaldas son “intocables”? ¡Váyanse bajando de la “burbuja” porque las FARC-EP les está demostrando que en una guerra nadie, nadie!, es intocable y todos tienen sus puntos vulnerables. Recordemos que apenas hace unos días el presidente Santos amenazaba de muerte a los guerrilleros de las FARC-EP. ¿Qué dirá ahora? ¡Hmmm!

Ahora bien, tercero, los guerrilleros que son “capturados” en acción o no acción, de civiles, ¿no son tratados como “enemigos” por las fuerzas estatales? Entonces, por qué razón las FARC-EP tienen que tener “consideración” que el general y su escolta estaban de civil, pero portaban armas de largo alcance. ¿O es que al general le gustaba pasearse como para-militar de acuerdo con el momento? Un combatiente, lo ha demostrado la propia oligarquía con su accionar, no deja de ser combatiente porque está de civil. Alfonso Cano estaba de civil y fue asesinado fríamente.

Cuarto, por qué Santos no tiene la gallardía de aceptar que uno de sus “chachitos” la “colgó” –se metió en una “ratonera” con un solo escolta y una “abogada” (¿a quién quería impresionar el general, a la abogada? Hmmm!). Ante el hecho lo que queda claro es la gallardía y la hombría de los guerrilleros y los comandantes de las FARC-EP que ante el asesinato de su Comandante en Jefe, Alfonso Cano, “hicieron de tripas corazón” y siguieron adelante con las conversaciones, interpretando de correcta manera el sentir del Comandante Cano?

El 20 de enero 2014 murieron 14 insurgentes de las FARC en un bombardeo a un campamento de las FARC en el departamento de Arauca. Las FARC no suspendieron las negociaciones de paz en La Habana. ¿Tienen derecho de responder las acciones de guerra ordenadas por el gobierno y el estado colombiano?

Que nosotros recordemos, las FARC-EP no hicieron melodramas ni amenazó ni dio la orden de suspender los diálogos, como los está mostrando el presidente Santos, que falta que llore como plañidera.

Quinto, llama la atención que organismos internacionales salgan a pedir “devolver sanos y salvos a los capturados por las FARC”, mientras ha mantenido un ominoso silencio ante las arbitrariedades y las violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno Santos en los años en que ha sido inquilino de la Casa de Nariño.

La mal llamada comunidad internacional no tiene ningún derecho a mover la boca toda vez que lo que la mueve son sus intereses para darle el zarpazo a los recursos naturales de los colombianos y ni siquiera se “rascan” el bolsillo como debe ser teniendo los miles de millones expoliados a los pueblos latinoamericanos y ante la actitud mendicante de Santos le tiran sus migajas.

Así las cosas, queda claro que es la guerra que la misma oligarquía decretó en 1964 y cada presidente la re-decreta cada cuatro años la que se les está devolviendo y golpeando como un bumerang. Si la oligarquía quiere de verdad la Paz, lo que tiene que hacer es seguir en la Mesa de La Habana las discusiones y abordar como punto prioritario y fundamental el Cese Bilateral de Fuegos, ya que está demostrado en el caso colombiano que siquiera conversar bajo el ruido atronador de los fusiles y las bombas lo que produce son más y más víctimas.

Por último, el general Alzate no fue capturado indefenso.Ahí no hubo secuestro. Ahí hubo una captura de una unidad enemiga. En sus manos portaba un fusil el general, al igual que su escolta. ¿Por qué no lo usó?... ¡Averígualo, Vargas! ¿O es que hay “embuchado”? Amanecerá y veremos...

ANNCOL

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