Actualización: Población de Caranavi declaró luto por caídos

FM Bolivia. La Paz - Bolivia.- Con una marcha liderada por las madres de familia que -portando la tricolor boliviana con crespones negros- pobladores de Caranavi se declararon “en luto” por las dos víctimas fatales y la docena de heridos reportados “en estado grave” en el Hospital Municipal de la población.
Según reportes médicos, en la última arremetida cayó una persona fallecida, cuyo nombre se desconoce y cuatro estudiantes fueron heridos.
“Tal parece que la capacidad del hospital rebasará, porque existe mucha violencia de parte de los policías que vienen a reprimir. Cada que se produce una gasificación, personeros del hospital deben prepararse para recibir personas heridas, esperemos que esta fuerte represión cese por el bien de nuestra Patria”, dijo una enfermera del hospital que no quiso ser identificada por temor a represalias.
Pese a que la noche del viernes la mayoría de los pobladores hicieron vigilia y reportaron personas desaparecidas, ayer la gente se refugió en sus hogares, protegiendo sus ventanas de posibles balas perdidas.
Sin embargo, luego de la marcha que se registró a las 10:30 de ayer, la población volvió a ser reprimida en el sector de “El Platanal”, detrás de la avenida Cívica.
El vicepresidente García Linera ordenó reprimir a bloqueadores en Caranavi
El violento desbloqueo de Caranavi, que abrió momentáneamente la ruta troncal al norte del país, provocó la muerte de al menos una persona y dejó más de 100 arrestados, además de 25 comunarios y lugareños heridos hospitalizados.
El 26 de abril, los pobladores de Caranavi cerraron la vía que parte de La Paz, atraviesa esa capital provincial y llega a la región aurífera, el norte paceño tropical, Alto Beni y los departamentos de Beni y Pando, en demanda de que una planta procesadora de cítricos se instale en esa población y no en Alto Beni, cerca de las tierras de Fidel Surco, senador del MAS.
Según el secretario general de la Federación Agraria Provincial de Colonizadores de Caranavi (FAPCCA), Richard Quispe, y el secretario general de la Confederación de Comunidades Interculturales de Bolivia (CCIB), Juan Barea, dio cuenta de que Mario Hernani Jiménez (19), estudiante del Instituto Superior Técnico Agropecuario de Caranavi (ISTEAC), perdió la vida.
Al parecer Hernani Jiménez recibió un disparo detrás de la oreja, quedó en estado de coma y falleció al ser trasladado a La Paz.
Una mujer, sindicada de ser informante, fue sorprendida mientras pasaba información al senador Fidel Surco. Esta persona fue conducida a la plaza principal, donde fue golpeada para que informe qué es lo que le decía al legislador.
El cierre de vías, que se prolongó hasta ayer por 12 días, paralizó las actividades de las cooperativas auríferas y generó desabastecimiento y especulación de alimentos y combustibles en poblaciones de la región amazónica paceña y cuatro provincias del Beni.
Otro contingente de colonizadores de Palos Blancos, dirigido por Luis Surco, hermano del senador del oficialista MAS Fidel Surco, alcanzó a ubicarse cerca del bloqueo en el kilómetro del camino hacia la colonia de Carrasco, por el noreste. Fidel Surco es sindicado por los pobladores como el culpable de los sucesos, ya que pretende beneficiar tierras de su propiedad a costa de las comunales.
El presidente en ejercicio, Álvaro García, ordenó que la Policía despeje la ruta por la fuerza ante los perjuicios causados a la región.
Por ello, cerca de la medianoche del jueves, partió a la zona de conflicto un contingente de 700 uniformados de los cinco distritos de La Paz y El Alto fuertemente armados. Cerca del mediodía de ayer, otros 300 efectivos de refuerzo se desplazaron al lugar en buses de las Fuerzas Armadas.
El primer contingente tomó la nueva ruta Cotapata-Santa Bárbara y al llegar a este punto, en vez de avanzar hacia Caranavi, retrocedió hasta Yolosa, donde los efectivos se colocaron la indumentaria de enfrentamiento. Los policías fueron trasladados en 12 camionetas, ocho buses, dos minibuses, cuatro vagonetas de doble tracción, un camión y cuatro motos.
Inmediatamente por detrás de los uniformados avanzaban una topadora y una pala mecánica para rehabilitar el camino que en algunos puntos había sido dinamitado o tenía promontorios de piedras y diversos obstáculos para impedir el paso.
Hubo cuatro enfrentamientos. El primero fue en Chojña. Los uniformados dispararon una andanada de agentes químicos y los lugareños respondieron lanzando desde las laderas piedras, dinamita y petardos.
El avance se hizo lento porque en cada cierto trecho se encontraban tales obstáculos, hasta que en Turcokala, a unos dos kilómetros de Caranavi, se produjo el enfrentamiento más violento que duró alrededor de dos horas. Los caranaveños respondían lanzando piedras y cachorros de dinamita a los balines, balas de plomo y gases lacrimógenos policiales.
Siete bloqueadores —Cupertino Ticona Barrera, Luis Espejo Espejo, José Luis Flores Arancibia, Gustavo Quisbert Ato, Inola Ramos, Mery Mamani Callisaya y Esteban Tola Mamani— fueron arrestados y trasladados a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz.
El tercer choque tuvo lugar en Puente Florida, donde los transportistas atraparon a dos bloqueadores, a quienes propinaron una golpiza. A partir de ese punto, el ingreso a la capital provincial se convirtió en algo muy parecido a un campo de batalla. Las campanas de la catedral local llamaron a la población a sumarse al bloqueo y a la resistencia al avance policial.
En ese punto, los uniformados avanzaban mientras disparaban gases y balas contra los bloqueadores. Alrededor de las 19.00, los policías estaban exhaustos. Un oficial comentó que si la pelea continuaba por la noche, la tropa tendría problemas. Unas 25 personas heridas en la represión reciben atención médica en el hospital de Caranavi.
Por la noche, la ira popular se tradujo en la toma, saqueo e incendio de las instalaciones del Comando Provincial Policial, la Escuela Básica y la Patrulla Caminera.
Sin embargo, la noticia de la muerte del estudiante Hernani Jiménez desató nuevamente la ira popular, que se tradujo en el incendio no sólo de las instalaciones pertenecientes a la Policía, sino de la residencia del diputado uninominal masista David Quispe, la de un concejal masista electo y la caseta de la empresa Turbús Totaí, que pertenece a Surco.
Comunarios y pobladores de la región rodeaban el Batallón de Ingeniería, la ruta volvió a cerrarse y la tensión crecía. Varias versiones dan cuenta de que unas 100 personas habían sido detenidas por los policías. El joven Mario Hernani Jiménez murió por un impacto de bala policial.

Reportan muertos y heridos en represión policial a bloqueadores en Caranavi
Bolpress / La Haine
Varias cadenas de televisión reportaron que hay más de 15 heridos por armas de fuego.
La carretera que conduce a la provincia yungueña de Caranavi en el norte de La Paz se convirtió hoy en un campo de batalla, luego de que el gobierno envió a un contingente de la Policía para que habilite esa ruta bloqueada desde hace 12 días por productores y vecinos de la zona.
El contingente policial comenzó a despejar la ruta a las 7:30 de la mañana haciendo uso de agentes químicos para dispersar a la agente apostada en varios puntos de bloqueo. Los manifestantes se defendieron con palos, piedras y dinamita. El enfrentamiento fue más duro ocurrió a mediodía en la zona de Turco Cala.
En horas de la mañana, los habitantes de Caranavi reunidos en un ampliado decidieron masificar el bloqueo de la carretera, y al caer la tarde cientos de personas se apostaron en el surtidor de combustible, en el ingreso a la ciudad, para esperar al contingente policial.
“Luego de haber desbloqueado tres puntos (los efectivos) llegaron sin mayores problemas hasta la localidad de Caranavi, donde fueron recibidos a balazos”, informó en la noche el comandante nacional de la Policía Oscar Nina. Otras fuentes afirman que el jefe policial confunció balas con piedras.
Los que sí utilizaron balas fueron los policías, provocando varios heridos, lo que encrerspó los ánimos de la gente. La tensión fue creciendo hasta que un grupo de manifestantes incendió el edificio del Comando Regional de la Policía en pleno centro de Caranavi, y cerca a las 21 horas otro grupo de personas, en su mayoría jóvenes, organizaba el ataque a la Escuela Básica Policial, que aparentemente funciona como centro logístico de los represores.
Muertos y heridos
Los policías “nos reprimieron con gases lacrimógenos, posteriormente con balines, y ahora con balas de guerra”, denunció el secretario general de la Federación de Gremiales Daniel Villanueva.
Al final del día, las redes de televisión ATB, Uno y Cadena A informaron que dos personas perdieron la vida en los violentos enfrentamientos registrados este viernes.
Villanueva confirmó la muerte del estudiante del ITAI Fidel Jiménez por impacto de bala en la cabeza, mientras que el dirigente de la Federación de Comunidades Interculturales Juan Barea aseguró que también perdió la vida el estudiante Mario Hernani de 21 años.
Buscando una excusa que justifique la violenta represión, el comandante de la Policía Oscar Nina dijo que mientras despejaban la carretera, fueron heridos por disparos de armas de fuego el comandante de la Policía de La Paz Ciro Farfán y los efectivos Edson Gutiérrez, Luis Fernando Rivero y Marcelino Cupini.
“El uso de armas de fuego nos lleva a la conclusión de que un aparato delincuencial está detrás de la movilización" en Caranavi, aseguró el ministro de Gobierno Sacha Llorenti, en esa misma línea de justificar lo injustificable.
Antecedentes: Caranavi olvida la fábrica de cítricos; ahora exige renuncia de 4 autoridades
Agencias / La Haine
Los pobladores de Caranavi dejaron ayer de lado la demanda de que se instale en su jurisdicción la planta procesadora de cítricos, ahora exigen que cuatro autoridades renuncien a sus cargos, para lo que están dispuestos a marchar hacia la ciudad de La Paz para exponer su nueva solicitud al presidente Evo Morales.
Los policías enviados a desbloquear se refugiaron en el Batallón Segundo de Ingeniería del Ejército, situado al ingreso del pueblo, que anoche era rodeado por pobladores de la región y personas provenientes de las colonias aledañas.
“Los hermanos de Caranavi acaban de comunicarme que han decidido exigir la renuncia de los ministros Óscar Coca y Sacha Llorenti, y los viceministros Gustavo Torrico y Edgardo Vásquez. Han ratificado también el desconocimiento de Fidel Surco y David Quispe”. Este último es diputado uninominal de la circunscripción, que representa al Movimiento Al Socialismo (MAS) y Fidel Surco es senador del MAS.
Barea explicó que su sector considera que “hay quienes quieren truncar el proceso de cambio y enfrentar al presidente Evo con el pueblo” e identificó a Llorenti y a Surco como las personas que persiguen ese objetivo.
Evo Morales se comprometió a instalar una planta procesadora de cítricos en Caranavi, por entender que se trata de una región productora de estas frutas, aunque el nuevo municipio de Alto Beni tiene una mayor superficie que cosecha estos productos.
La cotización de la fruta es variable, por lo que los campesinos buscan dar valor agregado a su trabajo, a través de la fabricación industrial de mermeladas, jugos, almíbares y conservas, cuyo precio no se altera y tiende a subir.
Además, esta factoría generará fuentes de empleo directas e indirectas e incluso dinamizará otros sectores, como la producción de envases y etiquetas, el transporte y toda la cadena de distribución y ventas.
Los colonizadores acusan al senador del MAS Fidel Surco de propiciar que esa planta sea instalada a unos 180 kilómetros de Caranavi, en proximidades de las tierras que le pertenecen.
Richard Quispe, presidente de la Federación Agraria Provincial de Colonizadores de Caranavi (Fapcca), señaló que la decisión de exigir la renuncia de las mencionadas autoridades es consecuencia de la soberbia con la que actuaron durante los días del conflicto. Aseguró que tanto Surco como el diputado Quispe “no tienen pisada en la región, no van a volver por aquí”.
La ruta al norte paceño tropical, además de Alto Beni y los departamentos de Beni y Pando, continúa cerrada, por lo que las poblaciones ubicadas en esas regiones continúan desabastecidas de combustibles y alimentos.







