Naval Gijón vuelve a la calle para protestar por el cierre

Los propios empleados navales bloquearon otro de los viales de la avenida para cortar el tráfico de la plaza de Máximo González, donde está colocada la cámara de tráfico cuya rotura llevó a los sindicalistas Juan Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero a la cárcel. Estos dos últimos estuvieron presentes en la protesta de hoy.
Asimismo, el responsable de la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI) en Naval Gijón, Balbino Cano, aseguró que no descartan nuevas movilizaciones y señaló que el Comité de Empresa se reunirá todas las semanas para evaluar la situación y los últimos acontecimientos en torno al anuncio de cierre.
Cano manifestó que, para la CSI, está claro el cierre programado del astillero por parte de Pymar para especular con los terrenos. De hecho, recordó que Pymar había intentado que el Ayuntamiento recalificara la parcela para cambiar el uso de industrial a residencial. Según el sindicalista, cuando Pymar asumió la gestión de Naval Gijón se comprometió a sanear la deuda, pero, lejos de eso, las pérdidas alcanzan los 120 millones de euros y, según Cano, "se quedó con los terrenos".
También destacó que en el astillero, pese a que la plantilla fija es de poco más de 100 rabajadores, pueden llegar a estar trabajando entre 700 o 1.000, si se cuenta a los empleados de la industria auxiliar. Además, consideró "lamentable" que el presidente del Principado, Vicente Alvarez Areces, dijera ayer que donde había astilleros en ruinas --en época de la reconversión industral-- habían puesto playas magníficas. A este respecto, apuntó que en Andalucía, ante el anuncio de cierre de la empresa Delphi, el presidente de esa comunidad, Manuel Chaves, fue el primero que se puso al frente de las manifestaciones. Por este motivo, afirmó que las declaraciones de lvarez Areces son una "barbaridad" y que si a éste le valían las playas a los trabajadores no, ya que "tomar el sol no genera empleo". Cano se refirió también al visto bueno del consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, a que Vulcano construya un astillero en El Musel en el que traslade a Factorías Juliana y a parte de la plantilla de Naval.
El representante de la CSI afirmó que Torre conocía el plan que tenía Pymar para cerrar el astillero porque es consejero también de esa sociedad, "y no hizo nada", dijo. Es más, señaló que Torre estaba convencido de que Naval Gijón no tenía futuro, a pesar del buen momento por el que atraviesa este sector. Por otro lado, señaló que no se han producido contactos de manera formal con el Comité de Empresa de Factorías Juliana, aunque si hablaron de forma informal. Cano dijo comprender que si los trabajadores del otro astillero temen que lo que se negocie con Naval Gijón pueda llevar al incumplimiento de los acuerdos alcanzados por Vulcano cuando adquirió Izar, no quieran que se lleve a cabo la fusión. A su juicio, defienden su puesto de trabajo y los de Juliana el suyo.
Agencias/Rebelión







