Son de negros en Cuba
Cuando Lorca llega a Cuba, el género de variedades está en pleno apogeo y dominan las comedias con una fuerte carga de sátira político-social hacia la dictadura de Machado
En un coche de agua negra (Iré a Santiago)
Cantarán los techos de palmera (Iré a Santiago)
Cuando la palma quiere ser cigüeña (Iré a Santiago)
Y cuando quiere ser medusa el plátano (Iré a Santiago)
Oh, Cuba, oh, ritmo de semillas secas (Iré a Santiago)
Arpa de troncos vivos, caimán, flor de tabaco (Iré a Santiago)
El poeta cubano Lezama Lima encontró la más significativa interpretación del verso ‘en un coche de aguas negras‘ «Ahí Lorca intuyó que el prodigio de nuestro sol es trágicamente tener sonidos negros, como el caer de una cascada sombría detrás de las paredes donde se lanzan al asalto los cornetines del bailongo».
Tras los compases de espera, huellas, vida y obra del poeta
Siglo en mareas de reproducción hilos que entretejen la ofensiva histórica del diseño mediático, cual redes inofensivas izadas a la mar de las víctimas, forjan sólidas cadenas de fierro de apariencia invisible en producción oscurantista, telón fascista que condensa su fortaleza al jugo gástrico de las democracias, molde lacayo belicista, a la diezma y control del mundo de pueblos, culturas y derechos. Los bufones del monstruo entretejen la transformación social como un modelo de finales de siglo, que precedió la legalidad democrática en bandeja de víboras que matan con la reconversión industrial, el saludable aroma de la unión proletaria.
Modificando a lo botafumeiro la penetración de entramado capitalista de ‘libertades’ dando forma una base social que nunca tuvo y menos su fase superior imperialista. Manos libres al paso del enemigo al interior de organizaciones obreras fomentando sobre el siglo en que vivimos, estragos tan contradictorios, como antagónicos al aparo de la legalidad de la izquierda domesticada. Años dolorosos de silencios profundos fundiendo la mordaza al etiquetaje de nuevas fotos y frases sobre las frases y fotos históricas. Enlace entre cadenas preconizadas a la asfixia y ejecución una vez más del frescor de cañavera, de la curva de suspiro y barro del coral, en la tiniebla del arpa de troncos vivos y del ritmo de semillas secas ¡Cuando llegue la luna llena, iré a Santiago de Cuba, iré a Santiago! Busco la luz de la verdad de mis orígenes que me educó y reconfortó, en la emancipación, no la de la legalidad del manantial capitalista europeo ni la de su voluntariado nazional, que en referente al poeta defiende lo indefendible, justificar la ejecución de Lorca como duelo del ¨loco¨ que no controla las normas <<él era católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico>>.
Como dice el dicho y haber hay trepas en competición ‘en el país de los ciegos el tuerto es rey’. Y, hay que reconocer, que no se suele celebrar como bienvenida su ciencia tuerta, que en computo de intereses, alienación y altanería, compite pues en piratería de difamación silla y reconocimiento sin importar lo grotesco de su deforme moral, descaro como proeza y con la corte de grillos surcar como en tierra el mar (¡agüita!).
Tremenda fortaleza, paciencia y tesón hay que tener para valorar respuesta ante cualquier majadero y majadería sin sentido y hallar a su vez escudo al freno de los mutilados de ciencia, y es por ello, que según otros sacados de la caja de Pandora: <<España tiene una deuda pendiente con Lorca>> ¡A la deuda, pendiente, la impunidad la riega, todos los días avanza con voz de falsete y pluma de gallina! En el tiempo que llevo viviendo en este mundo sujetando la cabeza alta allá donde me encuentro, no he llegado nunca a entender, a qué se refieren, quién representa a esa su España, ni por qué incluyen en su frase (a los defensores de la República) con sus asesinos metiendo en el mismo saco sus víctimas, y verdugos, ensalzados en uno de los genocidios más repulsivos de la historia.
Quien esto afirma se refiere ¿a que el fascismo golpista y ‘prodemocrático’ tiene una deuda con las víctimas que empuñaron la reforma agraria contra el hambre, la alfabetización contra la miseria y la batalla intelectual por la República y la revolución social? ¡Hay que acabar con el comunismo! (el fascismo internacional dio la alerta). Única vez que Franco habló sobre Lorca, una entrevista en la que ni el entrevistador tras la frontera Jean D’ Esme ni el dictador mencionan su nombre ¡De tal palo tal astilla! El general genocida aceptó la entrevista fríamente anunciada e hiriente entre las dos vertientes de doble filo, ambos maestros de la hipocresía verdugo y noble, vuelta de todo, escritor–periodista paje en busca de una entrevista mediática internacional a asentar el engaño <<Entrevistador: ¿Han asesinado ustedes a escritores españoles de fama mundial? Franco: Se ha hablado mucho en el extranjero de un escritor granadino; se ha hablado mucho, porque los rojos han agitado este nombre como un señuelo de propaganda. Lo cierto es que en los momentos primeros de la revolución en Granada, ese escritor murió mezclado con los revoltosos; son los accidentes naturales de la guerra>>.
Me sorprendió otra de las etiquetas que cornean la caza del néctar adornaba laudando autocracia por democrática, percibí más que ignorancia o desconocimiento una entrega vanidosa, a la fantasía fantasmagórica que ensalza las formas por encima del dolor de las víctimas, de los pueblos sometidos. Ya que conocer conocía de forma placentera este rincón del mundo que tanto profesionalmente le ofreció según él incluido el Premio Príncipe de Asturias 2011.
Frase que por venir de boca de famoso – que he llegado a aplaudir en conciertos y valorar que musicalizara uno de los poemas de Lorca – se ha propagado por la propia izquierda como si de un milagro histórico de inteligencia proverbial se hubiera hecho carne. Piedra filosofal en caracteres de frase penetrante de hondonada reflexión según ellos ofrecida como estrella a la solapa dando carnaza, más que a la denuncia de su ejecución, al blanqueo de los restos del poeta «No entiendo dijo Leonard Cohen: »cómo España» no ha excavado con sus manos todo el campo de Granada para recuperar el cuerpo de su poeta».
¿Se refiere a la ‘España que le premió’ la de gustosos y verdugos a la impunidad de una democracia, sin derechos, corriéndose unos a otros de todos los cargos en todas las instituciones en todos gobiernos de exaltada monarquía y corrupción?
<<»Cuando era un adolescente y buscaba una voz en mí, estudié a los poetas ingleses y conocí bien su obra y copié sus estilos, pero no encontraba mi voz. Solamente cuando leí las obras de Federico García Lorca comprendí que tenía una voz y conforme me iba haciendo mayor comprendí que de esa voz venían enseñanzas. Vi un joven que tocaba una guitarra flamenca y me encantó, había algo en su manera de tocar que me cautivó, cuando se hizo un silencio apropiado le pregunté si me daría clases de guitarra. Y, ahora, podrán comenzar a entender – dijo dirigiéndose a la realeza y su séquito de lacayos en audiencia – las dimensiones de mi gratitud a este país. Todo lo que han encontrado de bueno en mi trabajo, en mi obra, viene de este lugar. Todo lo que ustedes han encontrado de bueno en mis canciones y en mi poesía está inspirado por esta tierra. Y, por tanto, les agradezco enormemente esta cálida hospitalidad que han mostrado a mi obra, porque es realmente suya, y ustedes me han permitido añadir mi firma al final de la página»>>.
Rumbo a Cuba, Lorca 1930, la isla atraviesa los primeros meses del fraudulento acceso a un segundo periodo presidencial de Gerardo Machado, la población manifiesta indignación, agitación y huelga general: hasta agosto de 1933 Cuba viviría una etapa crítica represiva y sangrienta. El desplome de la venta del azúcar en el mercado internacional precipita el desequilibrio económico según información de la época »Lorca no permaneció indiferente al clima político de la isla» manifiesta su simpatía y desfila en manifestaciones motivado por el clima contagioso de protesta:
<<Las manifestaciones y huelgas son frecuentes y la violencia con la que son reprimidas es desmedida, una de las más multitudinarias se celebró el 20 de marzo de 1930, pocos días después de la llegada de García Lorca a La Habana. Liderada por el joven poeta y abogado Rubén Martínez Villena participaron en ella unos 200.000 trabajadores». Dos de las figuras más relevantes de la época fue el líder universitario Julio Antonio Mella y el poeta Rubén Martínez Villena: »El éxito alcanzado por Lorca en sus presentaciones fue extraordinario, lejos de la solemnidad acostumbrada en estos actos, Federico se presenta desinhibido y cordial, improvisa y desborda simpatía». Sobre la recepción del poeta granadino escribió más tarde Juan Marinello: »Las gentes de mejor sensibilidad recibieron con avidez absorta el verso inesperado, y le adivinaron la calidad y la hondura a través de su resonancia popular y de aquella conexión con lo nuestro que lo hacía, de pronto, materia cercana. Por ello se dio el caso, no producido antes ni repetido después, de que un escritor en la etapa ascendente y con lenguaje inusual, fuese recibido en la isla como un valor cumplido, de lograda estatura, de grandeza andadora. Porque es lo cierto que nuestros mejores hombres del año 30 ofrecieron al muchacho presuroso y alegre un homenaje de escritor clásico>>.
Lezama Lima recuerda una lectura de poemas de Lorca en la Universidad de La Habana: »La seguridad de su voz en el recitado, le prestaba un gracioso énfasis, un leve subrayado. La voz entonces se agrandaba, abría los ojos con una desmesura muy mesurada, y su mano derecha esbozaba el gesto de quien reteniendo una gorgona, la soltase de pronto. El recuerdo de los cantaores estaba no solo en el grave entorno de su voz, sino en la convergencia del gesto y el aliento en todo su cuerpo, que parecía entonces dar un incontrastable paso al frente».
Entre los hermanos Loynaz – Carlos Manuel, Dulce María, Enrique y Flor – Lorca encontraría su mejor acomodo. La variedad de temperamentos, hiperbólicos todos, y el inusual estilo de vida de los hermanos ganó de inmediato el favor de Lorca, al tiempo que su simpatía y su no menos delirante comportamiento le abrieron las puertas de aquella casa de El Vedado que para Lorca sería «la casa encantada. Allí instaló una suerte de taller, donde tocaba el piano y cantaba, escribía, dibujaba. El tercer círculo en que se desarrolló otro aspecto de la vida privada de Federico en La Habana estaba formado, en primer lugar, por el joven poeta guatemalteco Luis Cardoza y Aragón y, en parte por los españoles, el musicólogo Adolfo Salazar y el pintor Gabriel García Maroto». A finales de los años veinte y principios de los treinta, cuando el poeta llega a Cuba, el género de variedades está en pleno apogeo y dominan las comedias con una fuerte carga de sátira político-social hacia la dictadura de Machado: »García Lorca será un asiduo de dichos espectáculos, a los que asistirá en compañía de su amigo Luis Cardoza y Aragón, cónsul de Guatemala en La Habana». Es significativa su postura de solidaridad, frecuentó los círculos intelectuales habaneros nada más llegar a la capital cubana, se dirigió al domicilio de Antonio Quevedo y María Muñoz para hacerles llegar varias cartas escritas por amigos españoles, entre ellas, una misiva de Manuel de Falla, para María Muñoz antigua alumna suya. En el escrito, el músico gaditano decía de Federico: »Es digno de cuantas atenciones se tengan con él. Quisiera que vieran ustedes en Federico como una prolongación de mi persona».
NOTA
Barrikada Internacionalista saluda el internacionalismo proletario de las Brigadas Internacionales, ventana abierta, paso en Calle Internacional a los 35.000 brigadistas llegados de todo el mundo, países de latinoamérica presentes a favor del gobierno republicano unos 2.500, 3º foco numérico situado después de Europa con unos 28.000, seguido de América del Norte con unos 3.500. En enero de 1937 se crea el Comité Ibero–Americano en Cuba para la defensa de la II República (1936-1939) lo forman: Alejo Carpentier, Pita Rodríguez y Leonardo Fernández, por esas mismas fechas Guillén y Marinello se desplazan a México para participar en el Congreso de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios en el que se reiteraron las declaraciones de solidaridad: Pablo Neruda hace una invitación preferente a los escritores de toda Indoamérica.
Tras la sublevación fascista la República se convierte en el centro de atención, muchos de los miembros de la Asociación vendrán a posicionarse contra el fascismo y algunos integrarán las Brigadas Internacionales. La atracción de la II República, sobre los intelectuales de todo el mundo, junto con el apoyo incondicional del gobierno republicano llevó a más de doscientos intelectuales de veintiocho países a estar presentes en el II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, a celebrar entre el 4 y 17 de julio de 1937, sesiones en Madrid, Valencia, Barcelona… Al Congreso acuden por Cuba: Félix Pita, Nicolás Guillén, Alejo Carpentier y Juan Marinello; por México: José Mancisidor, Octavio Paz, Blanca Lida Trejo y Elena Garro; por Argentina: Córdoba Iturburu, Pablo Rojas, Raúl González Muñón y Amparo Mon; por Chile: Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Romero, por Perú: César Vallejo y César Falcón; por Ecuador: Aguilera Malta y Jorge Icara; por Costa Rica: Vicente Sáenz; por Brasil, no se especifica, pero se sabe de la presencia del periodista y escritor Pedro Motta Lima.
Extracto de la resolución final del Congreso los escritores reunidos proclaman: »Que la cultura que se han comprometido a defender tiene por enemigo principal al fascismo, hacen este llamamiento solemne a los escritores de todo el mundo, a todos los que creen profunda y honradamente en su visión humana, en la eficacia de la expresión escrita, y les invitan a fijar su posición sin tardanza ante la amenaza que se cierne sobre la cultura y la humanidad (…)». En la convocatoria oficial del lado de la República se encontraban los poetas: Antonio Machado, José Bergamín, Constancia de la Mora, Mª Teresa León, Rafael Alberti, Miguel Hernández y Emilio Prados (poeta malagueño), inseparables los dos poetas a partir del estallido del golpe en diversas publicaciones y actos reivindicativos en defensa de la República en la sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas en Madrid y durante el II Congreso Internacional de Escritores coincidiendo ambos en la firma de la Ponencia Colectiva que aspiraba a aunar no solo calidad literaria también y sobre todo y en esos momentos algo tan fundamental como la vida misma compromiso activo.
Hijo de papá desaparecido en Argentina, J. Diego Botto encarna a F. G. Lorca
Maité Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)
La Haine







