Cromañón, la herida que no cierra
Hace dos años morían 194 personas tras un incendio en República de Cromagnon, un boliche de la Ciudad de Buenos Aires. "Nuestros hijos vinieron a un recital y murieron ahí por la ineptitud de un jefe de gobierno corrupto, por la codicia de un empresario mafioso y por la conducta reprochable de una banda", sostiene Mirta, mamá de Mariano.
Pero la Masacre de Cromañón no terminó ese día: "quedaron miles de sobrevivientes, algunos con un perjuicio permanente porque les han dañado la existencia. Hemos perdido cuatro mamás que se han enfermado después de Cromañón y por Cromañón. La corrupción mató a los chicos y la impunidad está matando y enfermando a los padres", agrega Mirta. Al tiempo que José, papá de Lucas, afirma: "Esta es una batalla dura pero nosotros nos vamos a seguir movilizando".







