África y "la faja de curva inestable"

Se trata de la primera visita que realizó Rumsfeld a estos países desde que asumió el cargo de secretario de Defensa, despertando amplia atención en la opinión internacional.
El tema central de las conversaciones que sostuvo con los dirigentes de estos tres países es fortalecer la "cooperación" militar y de seguridad entre EE.UU. y Africa bajo la bandera "anti-terrorista". Después de los atentados del 11 de Septiembre, EE.UU. ha venido insistiendo en su supuesta cooperación militar anti-terrorista con Africa por temor a que los terroristas "aprovechen las situaciones particulares en este continente: las fronteras confusas, los conflictos regionales, los sistemas financieros poco estrictos, y el desborde de armas para estructurar redes y bases de actividades".
En 2002, Colin Powell, entonces secretario de Estado de EE.UU., visitó Gabón y Angola, y en 2003, el presidente George Bush visitó cinco países africanos como Senegal, Sudáfrica y Nigeria, ofreciendo 100 millones de dólares para elevar la capacidad anti-terrorista de los países de Africa Oriental y Cuerno de Africa (que incluyen Kenia, Etiopía, Jibuti, Uganda y Tanzania).
En 2004, Wald, subcomandante del Cuartel General del Ejército Norteamericano en Europa, realizó una visita a 10 países africanos, y más tarde, EE.UU. invitó a altos jefes militares de muchos países africanos a conversar sobre los asuntos de cooperación militar en el Cuartel General del Ejército Norteamericano en Europa. En el mismo año, EE.UU. participó directamente en las maniobras militares conjuntas entre Argelia, Mali, Chad y Níger en Africa del Norte con fines anti-terroristas. En julio de 2005, 300 soldados de las fuerzas terrestres de EE.UU. participaron en una maniobra anti-terrosista con munición activa y de gran escala y de dos semanas de duración con 8 países de Africa del Norte y Africa Occidental, como Argelia, Mali, Marruecos y Túnez.
Disposición de tropas y reajuste de bases militares
Detrás de la proclamación en gran escala de la cooperación anti-terrorista, EE.UU. oculta los fines principales que persigue realmente Rumsfeld en su visita: la disposición estratégica a escala global de las tropas norteamericanas y el reajuste de sus bases militares.
En los últimos años, para adaptarse al cambio de la situación estratégica en la arena internacional, el Ejército norteamericano ha puesto manos a la obra para desplazar sus acentos estratégicos a la llamada "faja de curva inestable", que pasan por los litorales del Caribe, Africa del Norte, Cáucaso, Asia Central, Asia Meridional, Asia Sudoriental y Península Coreana. Los tres países de Africa del Norte que esta vez visitó Rumsfeld se sitúan precisamente en el extremo Oeste de la curva inestable.
Conforme al plan del Pentágono, el Ejército norteamericano establecerá en esta faja más de diez pequeñas "bases operativas de frente" o "instalaciones operativas de frente" que tengan capacidad de respuesta rápida.
Seguridad nacional norteamericana y el petróleo africano
Otro fin importante que persigue EE.UU. en la intensificación de su infiltración militar en Africa es proteger la seguridad del suministro de petróleo.
Actualmente, el suministro de crudo de Africa para EE.UU. constituye una quinta parte de las importaciones totales de EE.UU. en materia de este combustible. Según las previsiones de la Comisión Nacional de Inteligencia de EE.UU., hacia 2015 el petróleo africano ocupará un 25% del volumen total de las importaciones de EE.UU., superando la cantidad importada desde la región del Golfo.
Los documentos pertinentes del Gobierno norteamericano han elevado el "petróleo africano" al nivel de los asuntos que atañen a la "seguridad nacional del país".
Infiltración militar
Para proteger la seguridad de suministro de crudo proveniente de Africa, EE.UU. ha recurrido, en sus tratos con los países productores de petróleo de Africa como Nigeria, Angola y Argelia, a diversos métodos de infiltración militar como la venta de armas, realización de maniobras militares en conjunto, adiestramiento de efectivos militares y establecimiento directo de bases militares norteamericanas.
En 2002 el Gobierno estadounidense llegó a un acuerdo con Santo Tomé y Príncipe, situado en el Sur del Golfo de Guinea, para establecer una base naval de EE.UU. en esta isla que cuenta con una superficie tan sólo de mil kilómetros cuadrados.
De lo expuesto, se puede ver que la presencia del ejército norteamericano en Africa presenta dos tendencias tangibles: primero, "cooperación" militar en Africa del Norte y en el Cuerno de Africa para satisfacer sus necesidades anti-terroristas; segundo, cooptación militar para satisfacer las necesidades de proteger la seguridad del suministro de petróleo en la región de Africa Occidental.
En lo macro-estratégico la política norteamericana ha compaginado con gran sutileza los tres aspectos: lucha "anti-terrorista", seguridad del suministro de petróleo y estacionamiento de tropas norteamericanas.







