El "plan de austeridad" de la burguesía griega es recibido con la segunda bomba en 48 horas

El "plan de austeridad" que pretende implementar el presidente griego, Giorgos Papandreu, para cumplir las exigencia de la burguesía europea de Bruselas amenaza con provocar un caos político y social en el país heleno.
Al rosario de huelgas y manifestaciones se suman ahora dos atentados en apenas 48 horas contra objetivos económicos y políticos.
La Policía griega hizo explotar ayer a última hora de la tarde una bomba que se encontraba en un paquete situado ante la oficina política del ministro de Protección al Ciudadano (antiguamente de Orden Público, equivalente al Ministerio del Interior), Mijalis Jrisojoídis.
El atentado no ha sido reivindicado, no hubo aviso previo y se registraron serios daños materiales.
Multinacional bancaria
El pasado martes otro artefacto hizo explosión en una lujosa oficina de JP Morgan en el centro de Atenas. Poco antes de la detonación, un desconocido llamó a un diario y advirtió que se iba a producir una explosión. La bomba fue colocada a la entrada del banco en la segunda planta de un edificio del distinguido barrio de Kolonaki.
Nadie resultó herido. En el centro de Atenas se generó un enorme caos de tránsito, según informó la radio griega. La policía presume que la acción fue obra de los grupos de izquierda "Acción del pueblo" o "Lucha revolucionaria". Estas y otras organizaciones anunciaron hace pocos meses una "guerrilla urbana".
En los últimos meses se produjeron numerosos atentados con bombas y agresiones a policías. Un agente fue ejecutado, aunque no se sabe si los responsables son las organizaciones armadas o fue un ajuste de cuentas entre mafiosos. Además, se perpetraron varios atentados contra estaciones policiales, un autobús policial y bancos, así como oficinas estatales.
Mientras, el maquillaje de las cifras económicas crispa la vida política. ¿La razón? La creación de una comisión en el Parlamento heleno para estudiar cómo ha llegado Grecia a su actual situación. ¿Se investigará desde el 2001 o desde antes aún? Los socialistas, salpicados por innumerables escándalos de corrupción, quieren demostrar como el Gobierno anterior, el conservador, fue quien hizo trampas con los datos económicos.
Ya existe una comisión parlamentaria sobre el escándalo por la venta de unos bonos «estructurados» en febrero del 2007 -gobierno socialista-, a fondos de pensiones estatales, con inmensas comisiones e irregularidades. En la operación estaba implicado JP Morgan. Finalmente, el dinero de la compra de los bonos se devolvió a las cajas de pensiones, pero varios altos cargos fueron destituidos.







