El policía que mató a Ian Tomlinson sale sin cargos

“Después de 16 meses esperando una respuesta, oír que no se va a hacer nada es una broma. Esta experiencia ha destrozado nuestra familia. El director de la Fiscalía Pública nos ha dicho que fue un acto ilícito, pero que no se presentarán cargos. Esto no es justicia. Todo el mundo nos ha fallado”, dice Paul King, hijo de Ian Tomlinson.
Ian Tomlinson, un vendedor de periódicos de 47 años, fue asesinado durante las protestas contra el G20 del 2009. Su familia ha estado esperando hasta ahora una respuesta por parte del sistema judicial. Keir Starmer, el director de la Fiscalía Pública, ha asegurado hoy [22 de julio] que no se va a presentar ningún cargo contra ningún agente de policía involucrado en la muerte de Ian Tomlinson.
Este encubrimiento, tan sumamente obvio, ha llevado a Deborah Coles, la directora de INQUEST, a decir que: “El mundo entero vuelve a presenciar incrédulo como un agente de policía sale sin cargos de uno de los ejemplos más claros y más gráficos de violencia policial, que ha acabado con una muerte. Esta decisión es una vergonzosa prueba de cómo se investiga la criminalidad policial y es, a la vez, otro ejemplo de esta cultura de impunidad cuando la policía infringe la ley. Se ha vuelto a poner de manifiesto una falta de voluntad para investigar las muertes que resultan del uso de la fuerza por parte de la policía, en tanto que potenciales homicidas”.
La investigación sobre la muerte de Tomlison fue obstruida intencionadamente. El médico forense que examinó el cuerpo por primera vez, Freddy Patel, aseguró que había muerto de un ataque al corazón. Ahora Patel ha sido suspendido de su trabajo tras detectarse distintas irregularidades en otras cuatro autopsias. Otros dos forenses que examinaron el cuerpo encontraron que la causa de la muerte fue un “trauma por objeto contundente”. Increíblemente, Keir Starmer tomó como prueba la discrepancia entre el primer informe y el segundo para no presentar ningún cargo judicial. Parece que la posibilidad de que la policía metropolitana simplemente se hiciera con un forense corrupto como parte del encubrimiento no se le ha pasado por la cabeza.
Obviamente, nunca habría surgido un segundo informe forense si no hubieran salido a la luz más pruebas del trato que recibió Ian a manos de la policía. El periódico británico The Guardian recibió la grabación de un hombre andando con las manos en los bolsillos delante del cordón policial. Claramente, se ve cómo un antidisturbios se le acerca por detrás, le golpea en la pierna, le empuja y cae al suelo. Más sutilmente, quizá, el vídeo también muestra la total indiferencia de los demás agentes. Ni siquiera miran alrededor, pues es el trabajo de todos los días. SchNEWS sabe que este tipo de violencia es normal para la policía; la diferencia es que esta vez ha quedado grabado en vídeo.
Los manifestantes contra el G20 fueron acorralados delante del Bank of England. A medida que avanzaban las horas la policía iba aumentando su violencia. Lo que le pasó a Ian fue, excepto su trágica consecuencia, una experiencia compartida por mucha gente.
En cuanto salió a la luz la notícia de la muerte de Ian Tomlinson, la maquinaria de Relaciones Públicas de la Policía Metropolitana se puso en marcha. La sumisa prensa oficial nos contó que un hombre que no había tenido ningún contacto violento con la policía murió de un ataque al corazón mientras los agentes trataban de reanimarlo. Asimismo, también se inventaron que esos funcionarios tan humanitarios actuaban bajo una lluvia de botellas lanzadas por un sucio grupo de anarquistas. A pesar de que estos periodistas tendrían que haber aprendido la lección de Jean Charles de Menezes, volvieron a repetir las mentiras una por una.
El policía que golpeó a Tomlison y lo tiró al suelo recibe el nombre de Simon Harwood y forma parte del Grupo Territorial de Soporte (TSG) de la Policía Metropolitana. Ésta es una unidad especializada de asalto y orden público, creada el día después de que el famoso Grupo de Patrulla Especial (SPG) fuera disuelto a consecuencia de la muerte de Blair Peach, otro hombre golpeado hasta la muerte por estar en la hora y en la manifestación equivocadas, esta vez en 1979. La investigación de su muerte nunca se ha hecho pública.
El TSG se ha ganado su merecida atrocidad como la sección más viril y más agresiva del cuerpo de policía más viril y más agresivo del estado británico. Éste es la misma unidad a la cual pertenece el sargento Delroy Smellie, grabado en vídeo cuando golpeó a Nicola Fisher, que estaba empuñando un tetrabrick de zumo de naranja. Queda claro, pues, que el uso de la violencia gratuita es endémica en esta unidad y en otras parecidas. En el período 2008-09, un total de 283 agentes del TSG fueron investigados por 547 acusaciones de negligencia, 159 de las cuales fueron por agresión. Resulta enormemente útil para el poder, claro está, disponer de unidades de choque como éstas, y, para que sean efectivas, tiene que garantizarles inmunidad judicial.
Se han llevado a cabo artimañas judiciales para evitar que la familia y él público general puedan acceder a la información; el método seguido ha sido claramente el de aparcar la investigación. La demora de la resolución en la acusación por homicidio ha llevado el caso a una situación donde el tiempo límite para un cargo menor ha prescrito. La Comisión de Quejas “Independiente” de la Policía (IPCC) se ha negado continuamente a publicar las pruebas alegando que están siendo utilizadas actualmente por la acusación. Hasta la fecha, se ha utilizado esta misma excusa para impedir investigación pública alguna en esta muerte. Asimismo, la IPCC no asumió el control de la investigación hasta siete días después de la muerte de Ian, dejando las pruebas forenses completamente a merced de la Policía Metropolitana.
A Ian Tomlinson lo mató la policía; ésta es la verdad. No importa si el agente Simon Harwood realmente quería que muriera o no. Des de arriba se empleó una estrategia que nada tuvo que ver con que muriera o no. Cuando la muerte de Ian se presentó ante la Policía Metropolitana, lo único que les preocupó fue encontrar la manera de que el cuerpo quedara intacto. Sin embargo, la aparición de esta filmación, que evidencia una agresión sin previa provocación, ha significado, por lo menos, que este montaje resulte definitivamente inverosímil.
La de Ian es, probablemente, la muerte más conocida a manos de la policía en los últimos años. Aun así, son frecuentes las muertes en custodia o tras otros contactos con la policía; 30 en el último año y 65 en 2008. No se han presentado cargos contra ningún agente por la muerte de un civil estando de servicio.
“Desde el principio hemos pensado que no fue una investigación completa. Ha sido un gran montaje; son unos incompetentes. ¿Por qué no hay una acusación por agresión? Estamos muy decepcionados. Esperábamos una acusación. En el video se ve claramente como un policía agrede a nuestro padre”, dice Paul King, hijo de Ian Tomlinson.
Más info:
- http://www.iantomlinsonfamilycampaign.org.uk/
Traducido del inglés de SchNEWS: Getting Away with Murder, 23.07.10 (http://www.schnews.org.uk/archive/news732.php)







