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Medio Oriente, EE.UU. :: 07/04/2026

Gracias Irán (venganza para todos)

Gianni Petrosillo
¿Cómo no sentir el orgullo de aquellos que les dicen a los estadounidenses "vengan, los estamos esperando" y no solo lo dicen, sino que lo hacen, los golpean, los humillan?

Irán les ha dado una paliza a los estadounidenses, y es la noticia que llevábamos décadas esperando; la esperaban todos aquellos que han sufrido ataques, agresiones, destrucción y muerte a manos de los yanquis y sus secuaces internacionales. Esto es precisamente lo que muestra un vídeo iraní, propagandístico pero realista.

Mirando hacia los misiles de los ayatolás están los nativos norteamericanos, los japoneses de Hiroshima y Nagasaki, los vietnamitas, los yemeníes, los palestinos, pero también los iraquíes, afganos, sirios, africanos, serbios, alemanes, italianos y cualquiera que haya probado el estilo de vida estadounidense en carne propia, en diferentes épocas históricas. Quédense con su Coca-Cola, nosotros nos quedamos con la bomba. Los estadounidenses no nos liberaron; esta es la última mentira que tuvimos que digerir para aceptar estar bajo su yugo de hierro. Ninguna dictadura ha sido tan invasiva y humillante como nuestra sumisión a EEUU.

Hoy todos somos iraníes, y lo somos porque cualquiera capaz de derrotar a nuestros gobernantes es un pueblo amigo y, con suerte, un futuro aliado. Naturalmente, nuestros periódicos, ante la furia iraní, acusan ahora a Trump de imprudencia. No lo acusan de atacar a un país soberano, de matar y arrasar vidas, hogares y ciudades enteras; en absoluto, lo acusan de no resolver el problema con rapidez. Estos son nuestros moralistas baratos que pretenden darnos lecciones de libertad y moralidad. Con libertad, fabricaremos cepillos de dientes y nos alegraremos cuando Kiev caiga también.

Ahora saboreamos la verdadera liberación de los misiles que caen sobre los enemigos y sus secuaces en Oriente Medio, sobre las bases estadounidenses dispersas por toda la región, y esperamos que alguien nos ayude a deshacernos de las de Europa. Los únicos extranjeros que recibiremos con los brazos abiertos serán aquellos que nos traigan drones chinos o regalos hipersónicos rusos. De verdad queremos libertad, que no es un concepto abstracto, sino la liberación de nuestra patria de la ocupación extranjera y la traición local. Sabemos que tendremos que pagar el precio de esta libertad; la libertad es cara, como todos aquellos países que no se doblegan ante el imperio estadounidense y no siguen una política cobarde como la de nuestros amos nacionales, que pagan por ser sumisos y estar contentos.

Sabemos que jamás podremos lograrlo solos, pero unidos a los grandes pueblos de Rusia, China, Irán y todos aquellos que desean decidir su propio destino, surgirá un rayo de esperanza, ojalá que algún día no muy lejano. ¿Cómo se fortaleció Irán hasta el punto de poder enfrentarse a los estadounidenses? Viviendo, trabajando, sufriendo, muriendo bajo las bombas enemigas, asumiendo riesgos que nosotros, que creamos un mundo ficticio y libramos batallas falsas, ya no somos capaces de correr.

Mientras nosotros aquí jugamos con la civilización y los derechos humanos, otros experimentan el verdadero progreso, un esfuerzo titánico, una labor de Sísifo que doblega la espalda, los nervios, tensa los músculos, sacrifica al individuo por el bien colectivo, lo pone al servicio de la comunidad como un solo cuerpo compuesto de muchas extremidades que se mueven en diversas direcciones hacia un único objetivo. Esta es la verdadera libertad. Una vida muy dura que quizás valga la pena vivir, siempre mejor que vivir para producir tonterías.

¿De qué otra forma se puede destruir las bases estadounidenses? Con la ciencia, con la energía sobrehumana de mentes que no malgastan su razón en tonterías como las nuestras, que no temen equivocarse e intentarlo, que no ven el fracaso como el fin de una persona. Esta es la verdadera fuerza colectiva, que hemos perdido junto con una historia en la que "amamos, odiamos y matamos al enemigo".

¿Cómo no sentir el orgullo de aquellos que les dicen a los estadounidenses "vengan, los estamos esperando" y no solo lo dicen, sino que lo hacen, los golpean, los humillan, obligando a la mayor potencia del mundo a fanfarronear con anuncios de victorias que ahora son solo titulares en nuestros periódicos?

Gracias, Irán. El sueño [norte]americano termina aquí. Hoy, nuestro sueño es iraní, y esperamos poder interpretarlo a nuestro antojo, con ingenio italiano. Arden las bases americanas, caen los dioses, se alzan los hombres. Esperemos que dure mucho tiempo y que el futuro llegue pronto, limpiando la podredumbre que nos asfixia. Dejaremos a nuestros hijos un mundo interesante, y no será por culpa de las políticas medioambientales.

conflittiestrategie.it. Traducción: Carlos X. Blanco

 

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