lahaine.org

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/aF1e

convertir a:
Convertir a ePub  ePub        Convertir a pdf  pdf

  tamaño texto

  enviar          imprimir


traductor

30/11/2005 :: EE.UU.

Susurro divino o locura sangrienta

x Vicky Peláez
Nueva Orleans fue sacrificada y actualmente el presidente exige al Congreso recortar drásticamente los presupuestos de salud, educación y planes sociales, y seguramente dirá que fue la "voluntad de Dios"

"Velad porque no sabéis en qué día vendrá vuestro Señor".
Mateo 24, 42.

A George W. Bush, quien se precia de ser el único presidente en el mundo que tiene contacto directo con Dios, y le dicta las órdenes para invadir, saquear, devastar, y asesinar a pueblos inocentes, le ha salido un serio competidor: Augusto Pinochet. A este personaje, uno de los más sangrientos dictadores de América Latina también Dios le susurraba al oído y en su nombre hizo torturar, asesinar, arrojar al mar, quemar a los mejores hombres y mujeres y traumar para siempre a la mayoría de la población de Chile. En su declaración al juez, Pinochet dijo que obedecía órdenes divinas. "Si me excedí en algo, El me lo perdonará porque fue su voluntad’.

Seguramente Hitler, Mussolini y Franco explicaban en la época del holocausto que sus crímenes eran por voluntad del Todopoderoso.
Todo esto parece el fragmento de una novela de terror pero lamentablemente es una realidad. George Bush en nombre de Dios y con el consentimiento de la mayoría de la población norteamericana, no solamente se ha metido en Afganistán e Irak (a este último para robarle el petróleo), sino en casi todos los países del mundo, apurando la instalación de bases militares en los rincones más remotos de nuestro globo terrestre.

Para facilitar la tarea de conquista diseminó a sus torturadores - interrogadores, llamados en la comunidad de inteligencia como "Ecos-97"- nombre y número oficial del curso de la técnica de interrogación dictado en las academias militares. A la vez hizo todo lo posible para que Norteamérica tenga la mejor capacidad militar en el mundo, gastando anualmente unos 100 mil millones de dólares para adquirir nuevas y más sofisticadas armas.

De acuerdo a la revista Jane's Defense Industry, "el presupuesto militar de EE.UU. en los próximos 5 años será igual a los gastos militares de 185 países". En este festín expansionista el Pentágono perdió la noción del límite financiero. Solamente en Irak está gastando semanalmente un billón de dólares, y adquiere anualmente el armamento por unos 100 mil millones de dólares. Como resultado el sistema de corrupción y sobrestimación de precios se ha convertido en una regla. Así se pagó 100 mil millones de dólares por el sistema de misiles de Guerra de Galaxias que no sirve para nada. Tanto se gastó que se perdieron las huellas de un millón de millones de dólares y nadie sabe donde están unos 56 aviones de guerra, 32 tanques y 36 unidades de lanzamiento de misiles Javelin.

Mientras el Pentágono está devorando la plata con la venia del presidente y el Congreso, el país entero está en quiebra. El orgullo de los EE.UU. - la Agencia Espacial NASA ha perdido toda capacidad operativa y se ha visto obligada a comprar dos vehículos espaciales rusos Soyuz y dos vehículos de carga Progreso. Pero allí no termina la cosa, las corporaciones privadas como Ford están trasladando sus departamentos de investigación y diseño de automóviles a Rusia, no por falta de dinero sino por la falta de profesionales, producto de la comercialización de las universidades y los altos costos de estudio.

Debido a los recortes presupuestales para la salud y educación, la pobreza está creciendo en este país a tal ritmo que la ONU designó un especialista en extrema pobreza, Arjun Sengupta para que investigue la situación. En su informe Sengupta indicó que EE.UU. presenta la paradoja de ser el país más rico del mundo y al mismo tiempo tiene una de las mayores incidencias de pobreza entre los países desarrollados". Actualmente hay 37 millones de pobres. A ese número se une 45.8 millones sin cobertura de salud y 38.2 millones con inseguridad y deficiencia alimenticia, de ellos 13.9 millones son niños.

Las guerras de Bush están destruyendo los pilares socioeconómicos de Estados Unidos. Nueva Orleans fue sacrificada y actualmente el presidente exige al Congreso recortar drásticamente los presupuestos de salud, educación y planes sociales, y seguramente dirá que fue la "voluntad de Dios".

vpelaez@eldiariony.com

compartir

                          

Dirección corta: https://lahaine.org/aF1e

 

Contactar con La Haine

Envíanos tus convocatorias y actividades!

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License    [ Clave pública PGP ] ::

Principal