Europa :: 25/05/2014
Alta abstención en las elecciones de Ucrania
Los pocos centros de votación abiertos en el este de Ucrania estuvieron vacíos la mayor parte del día. Fracaso del régimen pro-Europa de Kiev

Pocas mesas de votación permanecen abiertas en las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, donde los activistas han proclamado su autodeterminación con un tinte socialista.
Sólo una quinta parte de los colegios electorales en la región de Donestk, que tiene 3,3 millones de votantes registrados, estaba abierto a las nueve de la mañana, hora local. Ninguno de ellos en la propia ciudad de Donetsk.
A sesenta kilómetros, en la pequeña ciudad de Krasnoarmijsk, había dos centros de votación abiertos, pero muy pocas personas pasaron por allí. Krasnoarmijsk no está controlada por los activistas antimaidán. Tropas fascistas fuertemente armadas vigilan la municipalidad, donde se cuentan los votos.
Pocos de los votantes se dignan a hablar con los numerosos periodistas europeos, cansados de las mentiras que publican sobre las supuestas tendencias 'pro-rusas' de la población.
A pesar de la notoria presencia de tropas del régimen fascista de Kiev, que 'protegen' los locales electorales, la población ha tomado este domingo como otro cualquiera y no hace caso de la intensa propaganda electoral.
La baja participación demuestra, por si hacía falta, que la mayoría de la gente en el este de Ucrania apoya a las repúblicas populares contra el neoliberalismo pro-Europa de Kiev.
Los periodistas europeos intentan en sus reportes hacer ver que la gente no vota por miedo a los activistas, pero la realidad que se palpa sobre el terreno es otra: la gente no vota porque considera que son elecciones fraudulentas, organizadas por un régimen fascista.
En la propia Kiev la situación no es muy distinta. A pesar de la gran cantidad de colegios electorales abiertos, la asistencia de la gente es mínima en comparación con elecciones anteriores.

A sesenta kilómetros, en la pequeña ciudad de Krasnoarmijsk, había dos centros de votación abiertos, pero muy pocas personas pasaron por allí. Krasnoarmijsk no está controlada por los activistas antimaidán. Tropas fascistas fuertemente armadas vigilan la municipalidad, donde se cuentan los votos.
Pocos de los votantes se dignan a hablar con los numerosos periodistas europeos, cansados de las mentiras que publican sobre las supuestas tendencias 'pro-rusas' de la población.
A pesar de la notoria presencia de tropas del régimen fascista de Kiev, que 'protegen' los locales electorales, la población ha tomado este domingo como otro cualquiera y no hace caso de la intensa propaganda electoral.
La baja participación demuestra, por si hacía falta, que la mayoría de la gente en el este de Ucrania apoya a las repúblicas populares contra el neoliberalismo pro-Europa de Kiev.
Los periodistas europeos intentan en sus reportes hacer ver que la gente no vota por miedo a los activistas, pero la realidad que se palpa sobre el terreno es otra: la gente no vota porque considera que son elecciones fraudulentas, organizadas por un régimen fascista.
En la propia Kiev la situación no es muy distinta. A pesar de la gran cantidad de colegios electorales abiertos, la asistencia de la gente es mínima en comparación con elecciones anteriores.








