Aumenta el seguimiento a la jornada de paro convocada hoy por los sindicatos franceses contra las políticas antiobreras de gobierno y patronales

A la vez que las cúpulas de los sindicatos mayoritarios intentar frenar el descontento de la gente, bases combativas de estos sindicatos y otros sectores sociales organizados presionan para sacar mayor beneficio político de las movilizaciones.
El transporte público en las principales ciudades de Francia es uno de los sectores de la economía que ha experimentado mayor seguimiento de la jornada nacional de huelgas y manifestaciones convocada por los sindicatos en defensa del empleo y el poder adquisitivo, y que es el primer test social importante del Gobierno de Dominique de Villepin.
Asimismo los diarios nacionales no fueron distribuidos, salvo "Aujourd’hui" y "La Croix", mientras muchas escuelas y guarderías permanecen cerradas, y se prevén parones en otros sectores de la función pública.
Los sindicatos han adelantado que esperan una movilización mayor que la jornada del pasado 10 de marzo, en la que más de un millón de personas se echaron a las calles.
El líder de la central sindical CGT, Bernard Thibault, dijo que en ciertos departamentos hay dos veces más paros en el sector privado que en marzo y que en el sector metalúrgico hay más de 700 convocatorias de huelga.
Esta movilización muestra "una vez más que cuando todas las organizaciones sindicales se unen para defender juntas mensajes reivindicativos y coherentes", la población "responde", declaró Thibault en la televisión "France 2", quien advirtió de que habrá más acciones si el Gobierno no aporta "respuestas apropiadas".
Según la empresa municipal de transporte urbano de París, RATP, el tráfico era "casi normal" a primera hora, salvo en cinco líneas de metro y otra de trenes de proximidad. A pesar de este optimismo, los atascos en los accesos viarios a la capital totalizan más de 100 kilómetros.
Alto nivel de seguimiento en el transporte
En Marsella (sureste), sólo circulan seis de 213 autobuses y dos de 13 trenes del metro, y en Lyon el tráfico del metro es casi nulo y el de los autobuses escaso.
En Burdeos (suroeste) sólo circula el 35 por ciento de los autobuses, mientras que la huelga registra un alto nivel de seguimiento en las ciudades del noreste y este como Estrasburgo, Besancon y Mulhouse.
En el noroeste, la central de autobuses de Rennes estaba bloqueada a primera hora. En Nantes y Ruán los autobuses circulan en un 40 por ciento.
La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) indicó que prevé la anulación de 212 vuelos en el aeropuerto parisino de Roissy-Charles de Gaulle y de 175 en el de Orly, debido a las huelgas convocadas por varios sindicatos de controladores aéreos de los Aeropuertos de París y de Air France.







