Europa vieja y jodida prostituta

Las políticas inmigratorias de Europa pueden verse no solamente en las recientes muertes de los inmigrantes sub-saharianos por intentar cruzar las rejas divisorias de las ciudades de Ceuta y Melilla en el territorio marroquí. Las formas más sutiles de exclusión pueden verse en el corazón mismo de Europa. Una de las demostraciones más brutales de la falta de políticas reales de inclusión fueron los atentados producidos en Londres en junio del 2005.
Estos actos, si bien fueron llevados a cabo por "ciudadanos" ingleses, demuestran cuales fueron las políticas de integración inglesas en los últimos años, abrir las fronteras, y no tanto, pero cerrar y convertir en ghettos a las diferentes comunidades inmigrantes. Por supuesto que este tipo de acciones no son exclusivas del Reino Unido, es evidente que son criterios implementados a lo largo y ancho de Europa. Los atentados en serie son su demostración más radical, pero pueden verse un sin fin de demostraciones de rechazo no tan brutales pero de igual importancia simbólica.
Estas acciones pusieron en evidencia cuales son las consecuencias, a largo plazo, de las políticas de expansión imperialista. Los hijos de los que en antaño inmigraron, ya se por causas política o por cuestiones económicas, son hoy los que desprecian o desconocen voluntariamente las políticas estatales, cuando las hay, hacia los jóvenes extracomunitarios. Por supuesto que los atentados en serie son su demostración más radical, pero pueden verse un sin fin de demostraciones de rechazo no tan brutales pero de igual importancia simbólica.
Este año por ejemplo mientras el premier francés Jacques Chirac participaba de los festejos de 216 años de la revolución francesa, en los suburbios parisinos se extendían los enfrentamientos con las fuerzas represivas del Estado (los cerdos, son llamados en los ghettos) durante más de un día, con un saldo de más de 200 vehículos incendiados y la detención de un gran número de manifestantes nunca dado a conocer. Qué paradoja ésta, si tenemos en cuenta que, si bien fue burguesa, el lema de la revolución francesa es "Libertad, Igualdad, Fraternidad’.
Como bien fue descripto por el director de cine Mathieu Kassovitz en su película "La Haine", estos enfrentamientos son moneda corriente tanto como el silencio de las autoridades. Las políticas hacia los inmigrantes antes que integradoras son excluyentes, en Francia los documentos de identidad tienen un color diferente por cada zona de la ciudad en la que se vive. Así por ejemplo las personas que tienen el color violeta, nada deberían estar haciendo en el centro de París, y por lo tanto las autoridades está en todo su derecho de expulsarlos hacia los ghettos. Los barrios de los cuales proceden estos jóvenes, carecen de cualquier tipo de contención social, palpada en los importantes niveles de deserción escolar, violencia juvenil, etc.
El 22 de Octubre pasado en Birminghan, la segunda ciudad de importancia en el Reino Unido, se desató una batalla campal entre diferentes colectividades. Todo habría empezado cuando un miembro de la colectividad asiática abusó sexualmente de una joven de 14 años. Si bien está clara la veracidad de esta situación, podemos considerarla una excusa, y no por la pobre niña claro está, ya que en un polvorín cualquier roce es chispa.
Los incidentes se desataron en el barrio Lozells, una zona de la ciudad que se vió devastada en septiembre de 1985 por violentos enfrentamientos tras el arresto de un hombre negro en un control policial. Los disturbios se desencadenaron tras una agitada reunión vecinal en la que se intentaba esclarecer el caso de abuso, cuando más de 100 jóvenes, en su mayoría encapuchados, salieron a la calle armados con bates de béisbol y cuchillos y arremetieron contra los símbolos de la Europa Fortaleza, atacando centros comerciales, oficinas del estado, periodistas, etc, etc.
Un reportero de una emisora radiofónica de Birmingham, entrevistado por una cadena de televisión, afirmó haber visto cómo unos agentes con uniformes de las fuerzas antidisturbios eran atacados con ladrillos, piedras, botellas rotas y hasta petardos. Esta misma fuente señaló que en las calles había coches boca abajo y que una tienda había sido atacada. Un portavoz del servicio de ambulancias de West Midlands afirmó que varios equipos tuvieron que transportar a tres o cuatro personas a hospitales de Birmingham, pero no ofreció detalles sobre las condiciones de los posibles heridos. Al término de la jornada, se contabilizaban un muerto (un británico negro de 23 años) y al menos 20 heridos, entre ellos un policía con herida de bala en una pierna.
Veinticuatro horas después de los primeros disturbios, un centenar de jóvenes asiáticos desafió a las fuerzas de seguridad en el barrio de Lozells saliendo a la calle. Ante los rumores de ataques a la mezquita, el barrio se vio nuevamente convulsionado, ya que esto generó la movilización inmediata de los jóvenes musulmanes, provocando nuevos disturbios.
El día 27 de Octubre, en el barrio parisino de Clichy-sous-Bois, la policía intentó identificar a un grupo de jóvenes árabes, los cuales, conociendo el trato que reciben por parte de las fuerzas de seguridad, se negaron y varios de ellos intentaron escapar por los pasillos del barrio. La persecución los llevó a trepar una medianera para esconderse, con la mala suerte de toparse con un transformador eléctrico de la compañía abastecedora.
El resultado de esto fue dos jóvenes muertos por electrocución y otro con importantes quemaduras. Al descubrir la muerte de estos muchachos, grupos de jóvenes atacaron con inmensa furia a los bomberos y los disturbios se extendieron por todo el barrio. Decenas de jóvenes realizaron una marcha silenciosa por el barrio en protesta por la muerte de los dos adolescentes de 14 y 16 años. Unos 400 jóvenes se enfrentaron con unos 300 policías durante la madrugada, lanzaron piedras contra los bomberos y luego recorrieron las calles hasta las primeras horas de la mañana, dejando tras sí una estela de destrucción que incluyó numerosos automóviles, depósitos de basura y establecimientos incendiados.
El día 28 continuaron los disturbios por segunda noche consecutiva en Clichy-sous-Bois, dos unidades especiales de la policía y un escuadrón de gendarmes móviles, en total unos 300 agentes, fueron movilizados para restablecer el orden. Un vehículo policial fue alcanzado por un disparo de arma de fuego, según fuentes de la fuerza. La policía practicó 13 detenciones y los bomberos contaban 20 vehículos carbonizados. De los trece detenidos, sobre todo por llevar martillos y bidones de gasolina. El sindicato profesional de la policía nacional denunció los incidentes en los suburbios parisinos como "actos de guerra civil" y acusó al ministro del Interior de "no comprender la gravedad de la situación".
Estas son algunas de las más recientes revueltas, y de las que nos llega información al Cono Sur, que se fueron sucediendo a lo largo de los últimos años. Situaciones que nos demuestran una vez más como la cultura europea ha sido construida a base de marginación y explotación de diversas colectividades a lo largo del mundo, las cuales han mantenido silencio por años, pero que al parecer no lo van a hacer por siempre.
Nov. 03, 2005







