Más de tres millones de franceses toman de nuevo las calles en protesta contra la reforma laboral
En la jornada de huelga y movilizaciones convocada ayer en Francia contra el Contrato de Primer Empleo (CPE) hubo multitud de protestas en la calle y seguimiento casi total en los servicios públicos. Los sindicatos aseguran que persistirán en sus reivindicaciones a menos que la ley sea derogada. Más de 300 detenidos en la represión tras algunas de las protestas
Grandes manifestaciones han tenido lugar en Marsella, en el sur del país; en Burdeos y Nantes, en el occidente y también en París, la capital. La plaza parisina de La República y las calles aledañas han sido escenario de una protesta de centenas de miles de personas.
El sindicato CGT calculó que más de tres millones de personas habían desfilado en las marchas, de las cuales unas 700.000 lo hicieron en París, con mayores niveles que hace una semana.
La protesta ha paralizado o interrumpido servicios aéreos, ferroviarios y el metro de París, y centros educativos universitarios y secundarios se han mantenido cerrados. Cuatro de los principales sindicatos de la educación llamaron a la suspensión de actividades, mientras las asociaciones de estudiantes pidieron una huelga general a partir de este martes. Además de transportistas y estudiantes, también convocaron a un paro los sindicatos de correos y telecomunicaciones, prensa, bancos, energía, química, comercio, construcción y metalurgia.
La manifestación organizada en París terminó con represión y enfrentamientos dispersos con la Policía, una situación que también se dio en las marchas de otras ciudades como Rennes y Lorient (noroeste), Grenoble (sureste) y Lille (norte). Según datos de la policía, 312 personas habían sido detenidas, 205 de ellas en París.
En París, los altercados se iniciaron una vez concluida la marcha cuando la policía comenzó a lanzar gases lacrimógenos y procedió a varias detenciones. Grupos de manifestantes respondieron lanzando botellas, piedras e incluso adoquines contra los agentes antidisturbios. Los jóvenes rompieron los escaparates de dos agencias de empleo, una aseguradora y un colegio privado, además de cabinas telefónicas y parabrisas de vehículos, antes de que la calma se restableciera progresivamente poco antes de las 20.00 horas.
Un cámara resultó herido al recibir el impacto de una bala de goma en el pecho y otro joven tuvo que ser evacuado por los bomberos por haber sufrido un bastonazo, según informan corresponsales a La Haine desde la plaza de Italia, donde terminó la concentración.
Retirar el CPE
Chirac, que promulgó la ley que incluye el CPE este sábado, solicitó que el periodo de prueba del contrato se reduzca "opcinalmente" a la mitad, de dos años a uno, y que el empresario explique al contratado las causas del despido. Sin embargo, la decisión de Chirac de promulgar el CPE y pedir al mismo tiempo que no se utilice hasta que se modifiquen sus dos puntos más conflictivos no ha sido comprada por la mayoría de los franceses. El 55% estima que los cambios propuestos son "insuficientes", según la encuesta del periódico 'Les Echos'.
Los sindicatos de trabajadores y estudiantes mantienen su exigencia de que sea derogado. Según otra encuesta, publicada este lunes por el vespertino 'Le Monde', el 54% pide la retirada del CPE, incluso con modificaciones. Mientras tanto, el veredicto de los franceses sobre la política económica del Gobierno de Dominique de Villepin es demoledor: el 72% opina que es "bastante" o "muy" mala, lo que supone un incremento de cinco puntos en un mes, según el mismo sondeo. Villepin bate así el récord de impopularidad establecido por su antecesor, Jean-Pierre Raffarin, en abril de 2005.
La Haine. Con información de corresponsales y Agencias







